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Ligar en el siglo XXI

Ligar en el siglo XXI, whatsapp, aplicaciones y pareja, Centre Nuria JorbaCada vez se habla más de que la manera de conocer chicos y chicas ha cambiado, que el mundo tecnológico del que estamos envueltos influye enormemente en el “ligue”. Concretamente hay un gran crecimiento de aplicaciones móviles que nos ofrecen una gran facilidad para conocer gente: solo tienes que abrir la aplicación, mirar las fotos y decidir si te interesa. Es fácil sentirse un Dios que lo puede controlar todo con solo un dedo y además, tenemos a nuestro alcance muchas opciones que te hacen no conformarte porque hay muchas más personas. Pero al mismo tiempo nos tenemos que saber vender, es una gran plataforma de márquetin donde tenemos que poner nuestra mejor foto y nuestras cualidades bien maquilladas.

Si nos centramos en los datos a España el año pasado se registraron 4,4 millones de solteros y si este dato lo unimos con que España es líder Europa en el uso de Smartphones ya tenemos el coctel perfecto.

A medida que pasan los años la gente cree menos con el amor romántico y para toda la vida. Busca una alternativa más práctica y allá entran las aplicaciones. Cada vez se habla más de la monogamia sucesiva que consiste en tener diversas parejas a lo largo de tu vida y que cada una es y ha sido óptima para el momento y las necesidades de cada etapa. Por lo tanto, estamos pasando del amor ciego y la media naranja a las relaciones basadas en una elección interesada.

Una de las aplicaciones más conocidas es Tinder, nació al 2012 y se dice que su clave de éxito es la felicidad y la sencillez ya que vas decidiendo a través de la foto y la pequeña descripción opcional si la persona te interesa o no. Si hay coincidencia con el que ha contestado el otro entonces se puede empezar a hablar. Sí es cierto que esta facilidad se ha convertido en una crítica porque se considera una aplicación muy superficial.

Las webs de contactos, en cambio, ofrecen un estudio exhaustivo a través de largos cuestionarios para conseguir aquel perfil que deseas.

Hay otra aplicación muy conocida que es Happn, actualmente ya suma más de 35.000 usuarios registrados en España. Siendo el 60% hombres i el 40% mujeres. Si miramos edades los más activos son entre 18 i 25 años y los menos, los mayores de 46.

Por lo tanto, el punto fuerte de estas aplicaciones es que multiplican las oportunidades y aceleran el proceso de conocer a alguien pero su punto débil es que en muchas ocasiones no hay aquel proceso de descubrimiento y no da pie a profundizar. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

Amistad con la expareja, ¿sí o no?

Ex pareja, Centro Nuria Jorba en Barcelona¿Es posible mantener una relación de amistad después de ser pareja? Seguro que alrededor vuestro hay de todo y habréis escuchado todo tipo de historias pero no podemos negar que una ruptura, separación o divorcio siempre es causante de dolor. 

Las rupturas de pareja son uno de los duelos más difíciles de superar ya que la otra persona se aleja de nosotros pero no desaparece. Quizás veremos como rehace su vida o nos la cruzaremos en lugares de ocio, veremos a su familia o amigos o simplemente nos hablaran de él/ella.

Además, si uno de los dos es dejado, tiene el sentimiento de abandonamiento el cual se tiene que ir gestionando poco a poco. Así como una ruptura provoca una rotura de los planes de vida futuros y de la rutina diaria (por ejemplo las llamadas y los mensajes durante el día).

¿Cuándo es más difícil establecer una amistad?

1.- El primer motivo es cuando la ruptura ha sido grave y traumática y, por lo tanto, la relación acaba mal. Aparecen sentimientos de odio, rencor, etc.

2.- Cuando uno de los dos pasado un tiempo sigue teniendo sentimientos hacia el otro y no consigue pasar página.

3.- Si existe una guerra para atribuir las culpas de la ruptura y se habla mal de el otro entorno.

4.- Los casos en los que a la actual pareja le parece bien que mantengas contacte con el/la ex.

¿Si estas situaciones comentadas no han sucedido, qué podemos hacer para llevarnos bien?

Primero de todo es bueno dejar un tiempo de distancia para digerir el malestar y enfriar los sentimientos. De esta manera también se podrá sanear la relación y empezar la nueva etapa de amistad.

¿Pero qué pasa cuando hay hijos?

Todos deseamos llevarnos bien con el padre/madre de sus hijos pero en realidad es que solo 1 de cada 4 parejas consigue con el tiempo tener una relación amable y sin conflictos. El principal problema es cuando no se consigue llegar a un acuerdo, por eso se recomienda reunirse una vez al mes para hablar de los hijos y si a solas cuesta, hacerlo con la ayuda de un mediador o psicólogo. Si con todo esto no se consigue, el más importante es que delante de los hijos se sea amable y se mantengan las formas así como nunca se tiene que hablar mal de la otra persona.

Está claro que siempre una ruptura es complicada y llevarse bien con alguien que has querido tanto es difícil pero posible. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

Infidelidad emocional vs sexual

Pareja problema, Centro Nuria Jorba en BarcelonaLa infidelidad es uno de esos temas que inquieta y preocupa a muchas parejas. Tiene muchas caras, podríamos comentar muchos aspectos (cómo afrontarlo, cómo se llega al punto de serlo, se ha de perdonar o no, entre otras posibles preguntas), pero hoy me interesa hablar de si la infidelidad emocional es peor que la sexual o viceversa. He buscado si existía diferencia entre hombres y mujeres, si depende de si es una relación estable o no… e investigando he encontrado una tesina que lo ha estudiado en una muestra de 401 persones de entre 18 y 43 años.

Antes de adentrarnos en el tema, hemos de responder a la pregunta: ¿Qué es una infidelidad? Hay muchas definiciones pero la más acertada bajo mi criterio es “ruptura de un pacto de exclusividad afectiva y sexual”. De todas maneras depende de cada pareja, de los pactos y límites que considere cada uno por su experiencia, por su ética y moral, por eso es indispensable la comunicación de pareja, ya que sin ella no podremos averiguar lo que necesita o quiere el otro.

Por tanto, la pregunta que nos planteamos es: ¿Nos molesta más la infidelidad emocional, es decir, aquella donde uno se puede enamorar, compartir una intimidad más personal, más sentimental o nos llega a afectar más que hay un encuentro sexual, aunque sea una noche, siendo ésta una infidelidad de tipo sexual? A continuación se nos abre otra duda: ¿Depende que nos afecte más o menos si mantenemos una relación estable o es una relación de poco tiempo y poco seria?

Los resultados del estudio fueron los siguientes: los participantes masculinos se sienten más afectados por una infidelidad sexual, seguramente, desde mi punto de vista, por el hecho de afectar a su virilidad y por tanto a su autoestima como hombres.

Por lo contrario, las participantes femeninas se encuentran más vulnerables ante una infidelidad de tipo emocional, por tanto, les afecta más que su pareja destine atenciones afectivas y románticas a una tercera persona, aunque sabemos gestionar mejor un “desliz pasajero”.

¿Qué pasa si tenemos en cuenta el hecho de llevar tiempo con nuestra pareja (mínimo 3 años de relación, estar conviviendo, creer que la relación va bien, tener proyectos en común, que sea más o menos atractiva para el entorno)? Cambian las respuestas. En el caso de los hombres, más del 50% comentaban que entonces les afectaría más una infidelidad emocional; en cambio en las mujeres se mantienen en que les seguiría afectando más el tipo emocional sea o no una relación estable.

No hemos de olvidar que esto es un estudio con una pequeña muestra, que no todos somos iguales y que cada uno tiene sus peculiaridades. Hay que tener presente también que la infidelidad tiene muchas posibles causas: biológicas, psicológicas, sociológicas y culturales; así como entran en juego las variables de cada pareja. Por eso creo que aunque no seamos monógamos por naturaleza, nos hace felices vivir en pareja.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

La pareja: vacaciones y rutina

La pareja y las vacaciones, Centro Nuria Jorba en Barcelona¿Qué pasa durante las vacaciones?

Las discusiones y conflictos de pareja aumentan durante el verano y, por lo tanto, también hay un aumento de divorcios durante septiembre. Muchos nos preguntamos qué pasa con las parejas en vacaciones, y es que uno de cada tres divorcios se produce después de vacaciones. Las vacaciones no destrozan la pareja, sino que es el momento donde nos damos cuenta que algo falla porque durante el año nuestra vida gira alrededor del trabajo y las obligaciones. Cuando llegan las vacaciones, esta rutina se cambia y es el momento de adaptarse a las necesidades del otro, cosa que no siempre sabemos hacer. Aparecen las tensiones y discusiones, haciendo que las bases de la pareja se vean afectadas. A todo esto hay que sumarle que en general solemos tener dos puntos clave en nuestra vida para establecer metas y realizar cambios importantes: navidad y la vuelta de vacaciones. Son momentos de empezar alguna cosa y acabar con aquello que no nos satisface, y si nuestra relación de pareja es una de estas cosas que no nos satisface, septiembre nos puede parecer un buen momento para empezar una nueva etapa.

 

Causas posibles

Si intentamos hacer un resumen de todas las posibles causas del malestar de pareja que aparecen durante las vacaciones y del aumento de los divorcios en septiembre, hemos de hablar de:

  • La idealización: durante las vacaciones esperamos que todo sea perfecto, que sean las mejores vacaciones de nuestra vida, que nos lo pasemos mejor que nunca con nuestra pareja, que recuperemos el sexo desenfrenado que hemos perdido durante el año… Esto no suele llegar a cumplirse y tenemos pequeñas decepciones, y finalmente haciendo una valoración negativa que hace que estemos a la defensiva y preparados para discutir.
  • Poca comunicación: sea dado por el poco tiempo o el ritmo de vida que llevamos, tenemos muy poca comunicación con nuestra pareja y esta hace que pequeñas discusiones que vayan surgiendo nos se hablen y vayan pasando los días convirtiéndose en obstáculos imposibles de superar. Por lo tanto, hemos de intentar mantener unos mínimos de comunicación con el objetivo de conocer de nuevo al otro.
  • Cambio de tareas del periodo laboral al estival: acostumbramos a siempre mirarnos nuestro ombligo, priorizar aquello que nos viene en gana y nos gusta hacer. Durante el año esta conducta no se percibe tanto, pero cuando llegan las vacaciones y los horarios desaparecen, es cuando surgen los conflictos dado que esa conducta “egoísta” que es la que hace que nuestra pareja se pueda sentir poco cuidada. Al mismo tiempo, nos cuenta perder esa independencia de habernos de adaptar al otro.

 

Qué hacer para solucionarlo

A continuación propongo unas pautes iniciales, y si éstas no funcionan, recomiendo acudir a un especialista en terapia de pareja:

  • Primero de todo hemos de conocer la idea de vacaciones que tiene el otro, aquello que espera de ellas, las expectativas que tiene.
  • Es importante que no se dediquen todas las vacaciones a estar con la familia de uno o de otro, se ha de buscar un espacio de pareja para conectar de nuevo.
  • No hemos de esperar a que todo nos nazca solo, sino también proponernos retos y pequeños objetivos que queremos conseguir durante nuestras vacaciones.
  • Como son vacaciones hemos de intentar descansar, buscar un espacio de desconexión de todo, ya que en muchas ocasiones no cambiamos el chip y culpamos al otro de no hacer nada.

 

Qué hacer para llevar bien la vuelta a la rutina

  • Hacer escapadas de fin de semana que nos ayuden a mantener esa sensación estival.
  • Buscar espacios sin planificación destinados a la diversión que nos ayudarán a crear recuerdos positivos y/o practicar juntos nuevas actividades.
  • Intentar ser creativos en la cama para mantener el punto picante en la relación.
  • Cuidar los detalles, mantener las pequeñas sorpresas, hacer sentir al otro que nos preocupamos por hacerle sentir bien.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

Las relaciones tóxicas

Relaciones tóxicas, Centro Nuria JorbaTodos nosotros seguro que hemos vivido alguna vez una relación tóxica o conocemos a algún familiar o amigo que la ha vivido o la está viviendo. Si la persona que se encuentra inmersa es muy complicado que nos escuche, que nos haga caso o que nos entienda, hemos de intentar no enfrentarnos porque nos distanciaremos. Es paradójico pero cuando nos encontremos en una relación destructiva cueste mucho salir: son las más adictivas.

Socialmente nos falta mucha información, no nos enseñan a manejar las emociones, a identificar el tipo de relaciones, y hasta las películas contribuyen a hacernos dudas, pues parece que los límites son muy finos. El paso de tener un admirador a un acosador no es tan grande, así como dejarlo todo por otro a perderte a ti mismo por otro.

Por lo tanto, ¿qué es una relación tóxica? Son aquellas relaciones en las que en  vez de estar a gusto nos hacen sentir mal, nos acabamos perdiendo como personas y aceptamos estilos de vida o conductas del otro que nunca habríamos permitido. Típicamente son las relaciones con una persona dominante, donde hay problemas de comunicación con manipulaciones, chantajes, mentiras... Cada relación es un mundo pero sí que hay 8 tipos típicos y clásicos de relaciones que podemos etiquetar como tóxicas:

1.- Las relaciones en las que solo una parte de la relación tiene el peso. Uno de los miembros es el que lleva la relación y decide por los dos. Aunque es cierto que para algunos perfiles de personalidad les resulta perfecto, ya que te pone las cosas fáciles, pero el problema aparece cuando no es opcional, cuando el otro decide sobre tu vida. En estos casos se pierde autonomía, independencia, autoconfianza y autoestima.

2.- Las relaciones que tienen como objetivo llenarte. Una relación no ha de servirnos para suplir nuestras carencias personales, ya que si es así acabaremos padeciendo dependencia emocional llevándonos a aceptar a cualquier persona a nuestro lado, a cualquier coste. En estos casos no se toleran espacios personales.

3.- Las relaciones codependientes. Son parecidas a las primeras, pero en este caso ambos miembros son pasivos y dependientes, pierden de vista su individualidad. Necesitan la aprobación del otro en cualquier tema, y priorizan las necesidades del otro sobre las propias.

4.- Las relaciones basadas en expectativas idealizadas. No es sano intentar cambiar a nuestra pareja ni esperar de ella todo lo que deseamos. Nunca nadie actuará como nosotros esperamos. Por lo tanto, vivir en una relación por ‘como esperemos que sea’ en vez de ‘como es’ nos lleva a la frustración, sufrimiento y tristeza.

5.- Las relaciones basadas en mentiras continuas. La omisión también es una mentira, es esconder una información. Si hemos decidido compartir nuestra vida con alguien ha de ser desde la confianza mutua. Esconder información lo único que hará será debilitar la relación.

6.- Las relaciones en las que el perdón no existe. Si estemos en una relación en que el otro no nos muestra intención de mejorar la relación y de enfrentar los problemas existentes con autocrítica es complicado que podamos ser felices.

7.- Las relaciones con chantaje emocional. Se trata de aplicar un castigo emocional al otro cuando no hace aquello que nosotros queremos o esperamos. Todo se puede decir, pedir, pero desde una comunicación sana y sin ataques.

8.- Las relaciones que quedan en un segundo plano. Si sentimos que nuestra pareja siempre nos mantiene en segunda posición, que nunca nos prioriza, que no quiere hacer un esfuerzo o dedicarnos tiempo, lo mejor es dejar de perder nuestro tiempo y separarnos.

Ya es complicado tener una relación de pareja actualmente como para encima padecer injustificadamente. Siempre digo que si uno u otro tienen comportamientos negativos pero hay intención de cambiarlos y se pide ayuda para ello, y además hayan resultados a corto o medio plazo, podemos intentar permanecer en la relación. Pero si no es así, no tiene sentido seguir esperando un milagro. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

La familia política

La familia politica, Centro Nuria Jorba en BarcelonaLa relación con la familia política es una de las causas más frecuentes de conflicto en la pareja. El problema clásico es la falta de acuerdo sobre los límites de la relación con los suegros. Es recomendable que desde el inicio se pacten para evitar futuros problemas.

Algunas personas nunca se han desenganchado de sus padres emocionalmente, especialmente cuando uno de estos es sobreprotector. En estos casos es habitual el control, el chantaje emocional por parte del padre-madre para despertar el sentimiento de culpa al hijo o hija pudiendo así conseguir los propósitos marcados.

Lo que se ha de conseguir es hacer una vida independiente, por para eso hace falta madurez y autonomía, así como saber priorizar la propia familia enfrentándose, en algunos casos, a situaciones incómodas y complicadas con la familia de origen.

Cuando aparecen los hijos, la tercera generación, acostumbran a surgir problemas nuevos y puede haber nuevas disputas. Los casos más típicos son cuando la suegra desautoriza a la nuera en las pautas educativas y el hijo-marido no defiende a su mujer y no se posiciona a su favor.

Dentro de la pareja un error común es hablar mal de la familia política. Hemos de recordar que nosotros podemos criticar a nuestros padres, pero que no nos gusta ni permitimos que lo haga otra persona, y menos nuestra pareja. Así que hemos de evitar hacerlo a la inversa.

Por lo tanto, hemos de tener presente las siguientes pautas, y más si vamos todos juntos de vacaciones al pueblo, pues debido la crisis económica este tipo de vacaciones ha incrementado, provocando que pasemos más tiempo con la familia política y que puedan aparecer muchas más situaciones de conflicto.

  • Cada persona y pareja necesita un espacio de intimidad que ha de ser delimitado
  • Aclarar con la pareja los límites que nunca se han de traspasar y las conductas que no están permitidas
  • Llegar a acuerdos sobre qué actividades conjuntas se hacen con la familia
  • No permitir comentarios sobre la educación ni cómo se comportan las hijas o hijos
  • No exigir a la pareja que le apetezca estar con la familia del otro
  • Tener una actitud abierta y flexible
  • Relajar nuestras costumbres
  • No entrar en las provocaciones

Éstas son algunas frases típicas que se escuchan en terapia de pareja, en las cuales os podéis sentir identificados. Si es así, os animo a trabajar estos límites para evitar problemas en la relación.

“Sus padres se presentan en casa cuando quieren, sin avisar y sin tener en cuenta nuestros planes”

“Cada dos por tres hemos de ir a su casa a comer”

“No paran de hablar por teléfono cada día y además les explica intimidades nuestras”

“Desde que tenemos un hijo hemos de estar cada dos por tres con ellos”

“Si me relajo, nos pasaríamos el día con ellos”

“Parece que su familia sea más importante que la nuestra”

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

Darnos un tiempo

Darse un tiempo, Centro Nuria Jorba en BarcelonaMuchas relaciones llegan a un punto donde uno de los dos miembros o los dos no tienen claro si tiene sentido seguir con la relación de pareja que tienen y si es la relación que ellos desean. Cada vez se da más esta situación, muchas personas desean disfrutar y notar que la relación que están viviendo vale la pena, pero acostumbran a aparecer las dudas que hacen que la decisión de separación o divorcio sea complicada, y más cuando hay hijos por el medio. Normalmente hay aspectos que van bien y  que compensan, pero otros que no gustan o no acaban de ser lo que uno esperaba.

¿Qué se hace en ese instante cuando dudamos, cuando hay algún aspecto de la pareja que es perfecto pero hay otro que no nos gusta nada o es inexistente? Acostumbramos a pedir un tiempo, a hacer una separación temporal que nos ayude a aclararnos con la distancia.

Pero es necesario hacerlo bien, por eso es interesante comentar cuales son las pautas que se han de seguir y qué aspectos se han de tener en cuenta para que esta separación temporal aporte claridad a los objetivos que esperamos y sea positiva.

1.- Hemos de saber lo que nos pasa, analizar concretamente cuáles son los aspectos o motivos que no nos dejan estar bien. Si no lo sabemos hemos de ir a una profesional que nos ayude a descubrirlo. Es importante recordar que el tiempo normalmente juega en nuestra contra, porque cuanto más pensemos, más opciones encontraremos y más dudas tendremos.

2.- Hemos de contárselo a la pareja por mucho que nos cueste, hemos de decirle que nos está pasando, que dudamos. Si no tenemos una buena comunicación y  no llegamos a un buen puerto, es importante buscar alternativas para explicarlo: ir juntos a un profesional, escribir un texto donde plasmemos aquello que queremos transmitir, etc.

3.- Decidir cuáles son los pasos a seguir para que se solucione hacia una segunda oportunidad, donde probablemente tendremos que luchar por la relación, para así tener claro si hay una posibilidad de mejora o no. Si solo planteamos el tema y decimos que nos pasa, no servirá de mucho, ya que nos frustraremos aun más al ver que sabemos las causas pero no hacemos nada al respecto y que la relación va muriendo poco a poco. Por lo tanto, hemos de decidir inicialmente que necesitamos y después comentarlo en pareja y decidir qué tipo de relación tendremos en ese momento de separación.

4.- Los momentos que tenemos relación con la pareja han de ser concretos durante ese período y evitar el contacto durante el resto del día o días, ya que si no repetiremos el hábito establecido  y no saldremos del círculo vicioso. Lo mejor es reducir el contacto a pequeños encuentros, los cuales no han de ser más de dos horas, evitando hablar del pasado, de problemas que ya hemos descubierto y permitiendo que ese espacio sea un espacio donde iniciamos un cambio de la relación hacia el sentido que deseamos, para ver si nos sentimos más cómodos y capaces de crear un nuevo vínculo.

5.- Pero si el problema descubierto es más una crisis personal de uno de los miembros y no tiene nada que ver con la relación, el que recibe este distanciamiento es importante tener en cuenta las siguientes premisas:

- Se acuerde una fecha máxima para poner un límite, ya que si se llega y no ha habido ningún cambio, es cuestión de cerrar etapa y seguir con la propia vida.

- No hacer de salvadores. No hemos de ser el padre o la madre del otro, no somos el psicólogo. Podemos  ofrecer una ayuda, pero hemos de evitar crear una relación desigual con el otro donde siempre este protegido y comprometido y nosotros no tengamos ningún espacio de apoyo.

- Si nos decidimos a ayudar durante este periodo al otro mientras nos lo permita, y solo tenemos acceso a su vida a sus problemas y a las sus preocupaciones es momento de cerrar etapa. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

 

Novedades en anticoncepción

Preservativo bailando con píldora, Centro Nuria Jorba en BarcelonaEl MIT (Massachussets Institute of Tecnology) y la fundación Bill y Melinda Gates anuncian un revolucionario sistema anticonceptivo femenino con el microchip “wireless”. Se trata de uno de los mayores avances en anticoncepción de la historia: un chip cuadrado de 2 cm y 7 mm de ancho que se implanta bajo la piel (abdomen, glúteos o antebrazo), y te permite durante 16 años dispensar hormonas anticonceptivas diarias necesarias, como si este chip hiciese la función de tomarte diariamente la pastilla oral.

Podría comenzar a comercializarse a partir del 2018, aportando dos grandes ventajas a las mujeres:

1. Poder adquirir un anticonceptivo de larga duración, concretamente 16 años. Hoy en día tenemos el DIU que aporta unos 5 años de protección.

2. Ofrecer la libertad a la mujer de poder conectar y desconectar la función anticonceptiva sin tener que acudir al médico ni someterse a ningún tipo de intervención médica.

Actualmente hay una gran variedad de métodos anticonceptivos que nos permiten disfrutar de la sexualidad sin preocuparnos de la reproducción (pastillas orales, diafragma, anillo vaginal, adhesivos, implante anticonceptivo, DIU y ligadura de trompas). Además los efectos secundarios cada vez son menores, e incluso inexistentes.

¿Pero qué sucede con los anticonceptivos masculinos? ¿Per que hay diferentes estudios con animales de los cuales se obtienen buenos resultados pero no avanzan?

Hoy en día existen dos anticonceptivos masculinos (los preservativos y la vasectomía). Esta última la prefieren el 7,2% de los hombres, en cambio el preservativo es el método más utilizado, un tercio de la población la prefiere ante un 16,2% de la población femenina que toma la píldora.

Si se pregunta a los hombres sobre la posibilitad de poder tener acceso a un anticonceptivo masculino el 55% responde a favor, ya que opinan que de esta manera tendrían el control de la anticoncepción en las relaciones, sobretodo las estables que es cuando habitualmente se suprime el uso del preservativo ante el menor riesgo de ETS. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

¿Qué hemos de descubrir en las primeras citas?

Corazón dentro de una bombilla, Centro Nuria Jorba en BarcelonaCada día en consulta me doy cuenta que muchos problemas viene causados desde los inicios, al no enfrentarnos a la situación surgidas por ciertas incompatibilidades que no tuvimos presentes al conocernos. Por eso es importante saber qué hemos de descubrir sobre el otro para tomar una decisión sobre si nos interesa la relación en todos los aspectos o hay cosas irremediables que no podemos cambiar y que tarde o temprano afectarán contundentemente a la relación.

Puntualizar que es imposible controlarlo todo y conseguir saber la verdad absoluta, dado que la otra parte puede mentir o darnos información a medias, pero a veces a través de los actos y el lenguaje no verbal se pueden ir descubriendo aspectos que a través de la comunicación verbal son complicados.

  • Uno de los primeros puntos a tener presente es el momento vital en que nos encontramos. Si estudiamos, trabajamos, donde vivimos, porque dependiendo de esto iremos a ritmos iguales creando complicidad o a ritmos diferentes creando distancia.
  • Consecuentemente hemos de identificar los proyectos del otro, cuáles son sus propósitos a corto plazo y objetivos a largo plazo. Si uno de los dos busca nuevas experiencias y un cambio de vida, y el otro, estabilidad y crecimiento en un espacio fijo, es difícil poder tirar hacia delante una relación.
  • Conocer sus valores es básico, porque dependiendo de la importancia de le damos a ciertos aspectos éticos y morales tal vez no nos entendamos. Si él/ella cree que quedar a solas con un amigo es una falta de respeto hacia la pareja y nosotros creemos en la independencia de la pareja y los espacios privados será complicado que aceptemos esta condición. Por lo tanto puede genera puntos de falta de entendimiento.
  • Prioridades de los diferentes espacios de su vida: familia, amigos, pareja, espacio individual, trabajo, ocio, etc. Por ejemplo, si somos despreocupados a nivel familiar y la pareja necesita quedar con su familia sí o sí cada fin de semana, esto puede acabar convirtiéndose en un infierno para ambas partes. Del mismo modo, que si uno prioriza la pareja y el otro la tiene en último lugar, acabará comportando que uno de los dos se sienta descuidado y poco querido.
  • Visión de la sexualidad. Este punto es complicado de descubrir porque inicialmente las hormonas están revolucionadas y la sexualidad que se muestra no acostumbra a ser la real, la que después se convierte en hábito. Por lo tanto, hemos de conocer la parte de cómo vive el otro la sexualidad en pareja, qué prioridad le da, cuáles son sus gustos sexuales, sus límites infranqueables, etc. A partir de aquí podremos saber si podemos ser compatibles sexualmente o el tener siempre una lucha constante del tipo de sexualidad idónea o normativa que nos gustaría a cada uno.
  • El ritmo del día a día. A través de saber cómo es un día normal y habitual de la persona que estamos conociendo podremos deducir muchas características de él o ella, y nos dará mucha información valiosa y podremos ver si hay cierta complementariedad entre los dos.

Todos estos aspectos son cruciales para conseguir que una relación funcione y tenga un futuro prometedor, pero sí que es cierto que a veces el simple feeling, atracción y un interés de entenderse con el otro y sabernos comunicar puede hacer que todo lo que inicialmente no coincidía acabe convirtiéndose en un nuevo mundo interesante y positivo integrando aspectos de ambas partes.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

Las reacciones ante la infidelidad

Reacciones ante la infidelidad, Centro Nuria Jorba en BarcelonaTodos sabemos que la infidelidad contiene muchos factores, pensamientos, emociones, reacciones, sentimientos, etc.

Primero de todo hemos de puntualizar que la fidelidad es un invento de la evolución humana. Nos es útil socialmente ya que somos seres sociales, además cubre la  necesidad de soporte de ambos miembros para llevar una familia pudiendo proteger durante los primeros años a los nuevos bebes, que tardan bastante tiempo en ser independientes en comparación con otras especies.

Si lo miramos desde el punto de vista biológico, vemos que la fidelidad está prácticamente asegurada en el período de enamoramiento gracias a la función de las hormonas que tienen el objetivo de asegurar la descendencia perpetuando así la especie.

 

¿Qué pasa cuando descubrimos una infidelidad? Hay muchas reacciones, todo depende de cada persona, situación y pareja. Acostumbran a ser negativas, aunque puede proporcionar una situación liberadora, porque el otro ha roto la relación negativa que manteníamos por soledad, o la ambigüedad de encontrarnos de nuevo en el mercado.

 

Algunas de las sensaciones más comunes que nos encontramos ante una infidelidad son:

 

1.- Perdida de la idealización. Todos estamos acostumbrados a pensar que a nosotros nunca nos pasarán cosas malas, que nunca tendremos ese accidente de coche que vemos en televisión o que nunca nos engañaran, hasta que pasa y entonces nos damos cuenta que nuestra relación es tan real como la del resto de personas. Perdemos esa sensación de sueño y perfección.

 

2.- Rehacer los recuerdos. En el momento que descubrimos la traición, engaño, falta de respecto de nuestra pareja nos cuestionamos todo aquello que hemos vivido, todas las etiquetas que le atribuimos hasta ese instante, tiñéndolo todo de una mancha negra, la cual en muchos casos es exagerada y radical a causa del shock emocional.

 

3.- ¿Por qué?  A continuación necesitamos entender, poner un título a todo lo que está pasando, poder encajarlo de alguna manera. Pero las cosas nunca son debidas a una solo factor y en la mayoría de los casos el querer responder el porqué nos lleva a conclusiones simplistas de la situación vivida. Debemos recordar que esas conclusiones nos acabarán condicionando nuestras experiencias futuras, por lo tanto, si llegamos a una conclusión errónea, nuestro futuro también estará condicionado erróneamente.

 

4.- Complejos. Como es lógico acostumbramos a buscar el porqué en nosotros mismos, a ver cuáles son los errores que hemos cometido y esto puede llevarnos al surgimiento de complejos normalmente relacionados con el físico y con la personalidad, e incluso con nuestras conductas sexuales. Es habitual deducir que si nos han sido infieles será porque no les gustamos, porque buscan un mejor físico o porque buscan un sexo diferente; cuando no es simplemente eso. Pero lo que conseguimos es una baja autoestima, inseguridades, etc.

 

5.- Culpabilidad y venganza. Por supuesto necesitamos buscar un responsable, otorgar culpas, castigar a alguien y este sentimiento nos lleva per un mal camino, nos lleva por el camino de la venganza, de querer volver a recuperar nuestro honor y no dejarnos que nadie nos vuelva a engañar. La venganza viene porque nos sentimos que mientras nosotros nos estábamos dedicando a la relación, poniendo esfuerzo, el otro estaba disfrutando con alguien a nuestras espaldas.

 

7.- Control y paranoia. Si seguimos en la relación lo que acostumbra a pasar al no gestionar de forma positiva la infidelidad (que es muy difícil y  complejo) desarrollamos tendencia al control, a sentirnos seguros dependiendo de lo que haga el otro y esto nos comporta un estado de alerta y paranoia constante, ya que todas las circunstancies se pueden mirar desde muchos prismas y siempre se pueden extraer malas interpretaciones. Estos nos lleva a conflictos constantes con la pareja.

 

8.- Reafirmación de la relación. Otra alternativa, que es la perfecta pero compleja, es conseguir que la infidelidad renueve la relación, nos encienda de nuevo el enamoramiento por la sensación de haber estado a punto de perder al otro, nos abra los ojos y nos haga de deseemos más a nuestra pareja y que busquemos qué ha fallado apara llegar a este punto para que la relación vuelva a ser la de antes.

 

9.- El perdón. El punto donde tenemos que llegar si queremos conseguir bienestar es el perdón. Hemos de perdonar al otro, intentar entenderle para evitar sentirnos mal en un futuro, evitar que nos afecte, que nos dificulte la infidelidad volver a disfrutar de un nuevo enamoramiento y de una nueva confianza. Lo mejor es aprovechar la experiencia para crecer, para conocer nuevas facetas de nosotros y saber afrontar mejor los sentimientos que nos quedan para vivir.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

No queremos tener hijos

Pareja feliz sin hijos, Centro Nuria Jorba en BarcelonaTe acabas de casar, y justo en ese instante, donde ya has pasado a la tercera fase de la relación, (siendo la primera conocer a la persona indicada y la segunda ir a vivir juntos), llega el momento en que te empiezan a preguntar: ¿y para cuándo los niños?

Te das cuenta que tus amigas y amigos cercanos están inmersos en el baby boom, y parece que lo que toque sí o sí es tener hijos, ampliar la familia… pero te das cuenta que no quieres, que ya estáis bien como estáis y que os gusta vuestra vida tal y como es y tal como la tenéis montada: viajando, disfrutando, durmiendo la siesta, viviendo el momento para ti y tu pareja.

Pero el resto del mundo te hace dudar, te hace pensar si esto que estás decidiendo es malo, lo correcto, si te arrepentirás y además empiezan los cuestionamientos de tu entorno. ¿Qué se ha de hacer en este momento? ¿Cómo podemos estar preparados para las críticas y comentarios?

1. Primero hemos de pensarlo mucho, es una decisión que marca un antes y un después, por lo tanto hemos de plantear todas las posibilidades. Normalmente las mujeres que no quieren tener hijos lo deciden el momento que son conscientes que sor fértiles, en cambio, los hombres depende de la situación que vivan. Así mismo si después de valorar todas las posibilidades y pensarlo mucho, seguís creyendo que la opción de no tener hijos es la viable para vosotros es improbable que haya un cambio de idea.

2. Es interesante hacer una lista de pros y contras. Podemos utilizar lo que el entorno nos dice, las dudas que te plantean para crear una lista y reafirmar la decisión tomada o dudar de ella.

3. Hemos de luchar contra el pensamiento social de que toda pareja ha de tener hijos y evitar justificarnos ante ella, dado que esto comporta un sentimiento de culpa e infelicidad debido al conflicto interno entre lo que queremos y lo que socialmente parece ser lo correcto.

4. Si en algún momento hay dudas siempre podemos tomar precauciones para evitar arrepentirnos de nuestra decisión y que sea demasiado tarde; como por ejemplo la preservación de óvulos y/o esperma o la posibilidad de la adopción (si nos gustaría o no).

¿Qué sucede si no tenemos problemas en gestionar nuestra decisión respecto al entorno, sino que hay diferencia de opiniones en la pareja? Esto es un caso difícil de llegar a entendimiento, puesto que son estilos de vida y proyectos incompatibles, y que tarde o temprano marcarán un punto de inflexión. Tampoco es bueno que uno de los dos acepte cediendo porque a lo único que llevará será al rencor, culpando al otro, destruyendo así la base de la pareja.

Como datos interesantes con respecto al tema:

- El 20% de las europeas no quieren ser madres, y tan solo un 3% es debido a la infertilidad.

- El perfil de estas mujeres es de 20 a 40 años con una personalidad independiente y una vida activa.

- Hemos de tener presente que cada vez es más común, pues cada vez hay más mujeres con profesiones absorbentes donde hay un conflicto entre producción y reproducción, entre crecimiento profesional y maternidad.

 

Algunos libros recomendables sobre este tema:                                                 

- Dos es suficiente: guía para parejas que han elegido vivir sin hijos (Laura Scott)

- ¿Por qué tener hijos? (Jessica Valenti)

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

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