sexologia clinica nuria jorbaterapia de parejas de la clinica de nuria jorbaBlog de psicologia emocional de nuria jorba

¿Por qué somos infieles?

Pareja mirando el móvil, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Hoy en día están apareciendo una nueva monogamia, en la que es posible compaginar tener pareja, la estabilidad que esta nos aporta, con la pasión de una nueva aventura. Los que están a favor, simplemente comentan que es cuestión de llegar a acuerdos.

La ciencia está comenzando a decir que nuestro estado natural no es la monogamia ni la fidelidad, ya que ésta no está conectada con nuestro instinto animal. Se están haciendo muchos estudios al respecto, por ejemplo: se ha estudiado el ADN de muchas aves que se creían que eran monógamas y se ha descubierto que los genes de muchos pájaros no siempre son el del padre. Por lo tanto, podríamos decir que la monogamia social (formar parejas estables) existe en muchas especies animales, pero que la monogamia sexual (fidelidad) es extraña en la naturaleza.

Sí que es verdad que en el caso de los humanos, en comparación con otras especies animales, los hijos tardan mucho más en ser autosuficientes, por eso nuestro ADN tiene configuradas unas instrucciones monógamas sociales que nos predisponen a querer y a proteger a la madre de nuestros hijos como a los hijos en cuestión, pero estas instrucciones no son necesariamente sexuales.

Además, otros estudios científicos recientes indican que las mujeres son las primeras en perder el interés después de varios años con la misma pareja y que el trastorno del deseo sexual hipoactivo (la falta de ganas) podría ser debido al aburrimiento.

Tiene relación con lo que dice Alicia Gallotti, autora del libro Soy infiel ¿y tú?, en el que recoge testimonios reales de mujeres que explican que a través de su sexualidad buscaban salir del aburrimiento, sentirse deseadas de nuevo consiguiendo así reanimar su relación de pareja.

Por todos estos motivos, algunas personas están comenzando a buscar un camino intermedio entre la aburrida, pero segura monogamia, las parejas abiertas o la soledad, interrumpen ocasionalmente por encuentros con “folloamigos” que es lo que se ha bautizado como la nueva monogamia. Los defensores lo resumen como tener una actitud realista sobre la exclusividad sexual delante de los matrimonios y los compromisos a largo plazo.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

Miedo al compromiso

Miedo al compromiso, Centro Nuria Jorba en BarcelonaEsta actitud se ha convertido en una epidemia del siglo XXI. Todos sabemos que quiere decir miedo al compromiso, significa miedo a avanzar en una relación de pareja, a dar pasos que producen cada vez más vínculos.

Primero de todo debemos saber cuándo es el momento de comprometerse y que significa, ya que a día de hoy queremos ir rápido y estamos planeando la convivencia pasado un mes de conocernos, y haber quedado un par de veces. Aquí no se diagnosticaría el miedo al compromiso, porque comenzar una relación no es un compromiso de por sí, ni tampoco es lógico pretender una unión cuando la relación aun esta verde y no conocemos a la persona, con sus virtudes y sus defectos.

Por otro lado, se debe dejar claro que no es obligatorio comprometerse, es decir, la sociedad está montada para tener pareja y para formar una familia pero eso no significa que estés obligada a hacerlo. Hay gente que sencillamente no quiere vivir en pareja o que tiene otras prioridades para decidir no avanzar en la relación, como el trabajo, su espacio personal, etc. Y lo tenemos que entender que esto también está bien y que no todo el mundo debe seguir el modelo tradicional. Pero lo más importante y esencial es que la persona que no quiero compromiso juegue limpio las reglas del juego, es decir, que lo avise y lo explique desde un inicio dejando que la otra persona escoja. En este caso, esta persona no estaría dentro del grupo de miedo al compromiso, sino simplemente estaría escogiendo un modelo diferente de vida.

Ahora bien, el miedo al compromiso existe, por personas que se quedan en la fase del enamoramiento, que son incapaces de entrar en la siguiente etapa, que es la fase del amor. Hay personas que se enamoran de enamorarse, más que de las personas que las enamora, es un estado típico de adolescencia. Solo los que pasan del enamoramiento al amor son los que pueden arriesgarse a comprometerse, y eso pasa cuando se llega a la madurez emocional. Lo que pasa hoy en día es que la adolescencia comienza a los 9 años y dura hasta los 35. Por lo tanto este miedo tiene mucho que ver con el alargamiento de la adolescencia, más de lo que le corresponde.

Además es muy importante saber unir la emoción con la realidad, aprender a racionalizar las emociones sabiendo unir la cabeza con el corazón. Tenemos que ser realistas, ya que el amor se trata de eso, no simplemente de sentir y dejarse llevar.

El perfil de las personas que sufren este miedo al compromiso acostumbran a caracterizarse por un alto atractivo físico, junto con un “don de gentes”, con gran capacidad conquistadora y con la necesidad de tener una relación estable para cubrir su carencia afectiva. Paradójicamente, cuando lo han conseguido lo que se supone que iban buscando, la miedo y las dudas comienzan a aparecer creando así situaciones de confusión que ni ellas mismas entienden y mucho menos sus parejas.

Tenemos que decir que es posible tratarlo, como cualquier otro miedo. Lo único que para que el proceso tenga éxito, la persona que lo sufra lo debe reconocer y querer cambiar.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual  

El poliamor

El poliamor, Centro Nuria Jorba en Barcelona

El poliamor significa tener más de una relación intima, amorosa, sexual y duradera de manera simultánea con varias personas, con pleno consentimiento y conocimiento de todas las personas involucradas. Incluyendo todas las orientaciones sexuales.

Las bases/valores de este tipo de relación son la ética, honestidad, transparencia, comunicación y negociación con todas las partes. Las personas que se identifican como poliamorosas rechazan la visión de que la exclusividad sexual y relacional es necesaria para tener relaciones amorosas profundas, comprometidas y a largo plazo.

Este plazo no se aplica a las relaciones sexuales sin compromiso como intercambio de pareja, orgias anónimas, etc. Ni tampoco es lo mismo el poliamor que la relación abierta, ya que en una relación abierta puedes tener sexo, pero no se te permite amor y no tiene por qué haber conocimiento explicito de con quién tienes relaciones ni tampoco se mantiene una relación a largo plazo.

Se debe tener presente que para poder llevar a cabo este tipo de relaciones la persona debe tener unas habilidades y actitudes determinadas para poder manejar ciertas situaciones y retos que no se acostumbran a encontrar en el modelo tradicional de relación de pareja estable. El poliamor requiere una aproximación más fluida y flexible frente la relación, junto con la necesidad de un complejo sistema de límites y reglas.

Hay muchas formas de poliamores, algunas de ellas son:

  • Polifidelidad. Involucra múltiples relaciones románticas donde el contacto sexual es restringido a los miembros específicos del grupo.
  • Poligamia. Cuando una persona se casa con varias personas.
  • Relación o matrimonio grupal. Donde se considera que todos los miembros están igualmente asociados unos entre otros. Lo que nos llevaría a hablar de polifamilias, un concepto ya más complejo y con más cuestiones abiertas.

Dentro del mundo cinematográfico encontramos películas donde aparecen este tipo de relaciones, por ejemplo en “Kinsey, hablemos de sexo” o “Vicky, Cristina, Barcelona”.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

Ideas low cost para incentivar la pareja

Cena romántica, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Ya que estamos en crisis, creo que es un buen tema y que a todos nos puede ayudar a mejorar la relación. A día de hoy lo que noto en la consulta es que muchas relaciones se ven afectadas por la falta de ocio y de dinero para divertirse en pareja. El hecho de no tener ocio en pareja afecta a cómo la valoramos, a sentir que solo hay obligaciones y también a pensar que el otro no se preocupa por nosotros y a creer que no se esfuerza. Estas ideas también servirán para aquellas parejas que lleven mucho tiempo, siempre se debe innovar para mantener la chispa.

-Camping en casa.

-Música en el MP3.

-Volver a los recuerdos a través de fotos o vídeos.

-Notas por la casa o en el ordenador.

-Hacer un camino con una sorpresa siguiendo unas marcas.

-Realizar el hobby de la pareja por un día.

-Preparar un picnic.

-Darle una sorpresa en el trabajo.

-Para innovar en la sexualidad: preparar la caja de los cinco sentidos.

-Regalar un masaje a domicilio: lo haces tú o un fisioterapeuta.

-Preparar el desayuno en la cama.

-Ir de turistas en nuestra propia ciudad.

-Preparar una agenda o calendario personalizado.

-Volver a revivir una primera cita con tu pareja.

-Regalarle un bloc de vale por…

-Prepararle un baño romántico.

-Dedicarle una canción en la radió.

-Hacer deporte juntos.

-Preparar una cena romántica en casa.

-Jugar a un juego de mesa en casa.

-Hacer nuevas actividades juntos (clases gratuitas, museos, etc).

-Hacer de chefs en casa.

-Ir a andar por la playa o por la montaña.

Lo más importante de todo es analizar vuestra relación y ver aquellas cosas que hemos dejado de hacer por ella, tener un poco de autocritica y saber ponernos las pilas para comenzar a cambiar la situación.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual  

Ligar por internet

pareja cogida de la mano frente a sus ordenadores, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Las citas online cada vez son más. Las páginas de contactos de pago como Badoo, Match, eDarling, Zonacitas, Amigos siguen creciendo aunque estamos con momentos de crisis, siendo los precios de inscripción entre los 20-30€ al mes. Concretamente Internet es el tercer recurso para buscar una relación, por detrás de las opciones de hacerlo en un bar o a través de amigos en común, consiguiendo que una de cada dos nuevas parejas se conozcan a través de Internet.

¿Por qué pasa esto? Y es que tiene todo el sentido porque cada vez más nos pasamos el día enganchados a las nuevas tecnologías y es más difícil tener la posibilidad de conocer alguien de forma espontánea. Vivimos en una época donde la soledad, especialmente en las grandes ciudades y la gran cantidad de horas que dedicamos al trabajo todavía nos dificulta más el poder tener espacio para conocer gente nueva.
Internet ha cambiado las formas de ligar y de buscar pareja. Conocer alguien en un bar o una discoteca, tontear con una compañera de clase, fijarte en la compañera de trabajo, etc. todavía sigue pasando, pero es innegable que el proceso tecnológico ha traído el tonteo a un nuevo nivel. 

¿Cuáles son los perfiles que nos podemos encontrar en estos portales o aplicaciones de móvil? Hay estudios que exponen que los hombres son más activos, así como es habitual que los separados frecuenten, en este tipo de plataformas.  La mayoría de usuarios tienen entre 30 y 55 años, siendo el 40% mujeres y el 60% hombres. Así como hay gran variedad de estilos y personalidades, empresarios jóvenes, gente con más o menos dinero, personas introvertidas y extrovertidas, con un buen físico o no tanto, etc.

¿Qué características positivas o facilidades nos ofrecen estos portales? La preocupación más grande a la hora de salir con alguien es si gustaremos o seremos rechazados. Aspecto que no nos encontramos del mismo modo en la red, acostumbramos a tener este paso asegurado, y darlo sólo depende de mirar el perfil y hacer un pequeño click para empezar a interactuar. Por lo tanto, evitamos las ansiedades atípicas del primer encuentro.
Además tampoco tenemos que hacer el esfuerzo del “cortejo”, podemos estar en casa sin vestirnos, con pijama y sin arreglar y, mientras estar ligando. Internet también permite que personas que nunca se podrían conocer lo puedan hacer, ofrece la posibilidad de conectar con cualquier persona de la otra punta del mundo que también tenga interés de conocer una persona a través de la red. Así como ofrece a gente que está muy cerrada durante el día a día que pueda seguir teniendo posibilidades de estar con alguien. Todos sabemos que en épocas de universidad, nuevo trabajo, cursos u otras actividades te permiten tener más opciones, pero que cuando entras a la rutina esto se complica. Todas estas ventajas o facilidades traídas al extremo pueden llegar a ser perjudiciales, puesto que en exceso puede acabar provocando un déficit de interacción social.

Por otro lado, ¿qué complicaciones o dificultades nos encontramos? Internet provoca en cierto modo la necesidad adictiva de estar conectado permanentemente, lo que provoca un aislamiento terrible. Además, estas plataformas eliminan muchos factores del tonteo que son fantásticos, como los nervios, la emoción, el lenguaje no verbal, etc. Por otro lado, ofrece la posibilidad de “la estafa emocional”, te permite poder mentir y que te mientan en todo momento.

Lo más importante, por lo tanto, se saber que no es oro todo lo que reluce, se tiene que mantener los pies en el tierra y evitar fantasear o idealizar en exceso a la persona que tienes ante la pantalla, porque después, cuando la conozcas, te puedes llevar una terrible decepción. Por eso siempre recomiendo que estos espacios de citas online se utilicen como máximo para dar el primer paso, pero que justo después se pase al frente a frente tradicional y enormemente fantástico.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

Las ex parejas

Romper foto, Centro Nuria Jorba en BarcelonaEs un tema bastante complejo y que conlleva muchos dolores de cabeza, por eso es importante intentar tener claro cuáles son los pasos más recomendables a seguir en el momento que nos separamos, tanto existan o no hijos de por medio. Por tanto, comentaremos varias preguntas o dudas que pueden surgir. Aclarar que siempre aconsejo que antes de dar cualquier paso si no lo tenemos claro o creemos que se puede solucionar, lo mejor es asistir a un profesional especializado. Además, también decir que todo lo que comentaré tiene que ver con si no acabamos del todo bien con la pareja, ya que en los casos positivos no hay que hacer ningún esfuerzo ni gestión emocional en especial.

¿Qué hacemos cuando vemos que la relación no funciona y estás casi seguro que lo quieres dejar? Si vivimos separados, la decisión depende de nosotros y como digo siempre, muy pocas veces se tiene del todo claro, ya que a veces no se trata de que no la quieras, sino de que la evolución personal ha sido divergente o que la convivencia por mucho que se haya intentado, ha sido imposible. En el caso de vivir con pareja, siempre recomiendo que antes de dar el paso, si hay dudas o nos cuesta, intentamos hacer una " separación prudencial". Se trata de estar unos 15 días separados y valorarlo con la distancia, luego hacer un café o una cena, plantear todo y tomar una decisión que puede ser compartida o unilateral. Sobre todo es importante reafirmar, mantener la decisión tomada; ya que acostumbramos a cambiar dependiendo de lo que vemos en el otro. Por lo tanto, podemos escribirnos un breve texto para releerlos y recordar los motivos de la ruptura.

¿Qué hacemos con los regalos o cosas compartidas? Lo más adecuado es intentar dividir los objetos si se vive en el mismo piso, recordando que es el menos importante, que no se trata de entrar en guerra y que el dinero en el fondo no deben ser objeto de enredos y discusiones.
Con el tema de los regalos, se viva o no juntos, lo mejor es guardar aquellos sentimentales en una caja, hacer que pasen a formar parte de un recuerdo, y sólo mantener aquellos más prácticos como zapatos, ropa, etc. Nunca se han de pedir, no se ha de recuperar lo que has regalado: un regalo es un regalo. Y sobre todo, no hace falta decir nada a una nueva pareja de quien nos lo ha regalado.

¿Qué pasa si tenemos amigos en común? Los amigos suelen ser más parte de uno o del otro, por lo tanto, lo mejor es respetar los espacios y durante un tiempo mantener la distancia con los amigos del otro. Si son de los dos porque los hemos conocido después de comenzar la relación, es importante intentar concienciar a los amigos de que se compartan el tiempo, de que vigilen o avisen cuando uno va o no a una fiesta. Si nos llevamos muy bien con la ex pareja ningún problema, pero suele ser incómodo y recomiendo un tiempo de no información para poder cerrar etapa y pasar página.

¿Qué pasa con la familia política? Todos sabemos que la familia política muchas veces puede ser un problema, lo más adecuado, si no hay hijos, es intentar despedirnos de ellos, ya que han formado parte de nuestro entorno y es cuestión de respeto y educación.
Si, por otra parte, hay hijos, lo mejor es mantener el mínimo contacto, intentar que sea la ex pareja quien mantenga el vínculo del hijo con los abuelos. Y si los tenemos que encontrar en las reuniones o celebraciones típicas, lo mejor es no entrar en posibles juegos y mantener una postura correcta.

¿Si hay hijos qué hacemos? Lo primero de todo, aunque nos llevamos muy bien, las cosas pueden cambiar ya que imprevistos o de malentendidos hay muchos. Lo mejor es ir a un abogado o mediador y pactar un acuerdo de custodia y de horarios, aunque luego se decida no seguirlos. Lo más adecuado es tener una reunión mensual, sea presencial o telefónicamente para estar al día de lo que le pasa al hijo. Si esto no es viable, se puede llevar a cabo con un psicólogo o incluso hacer que el hijo lleve una agenda donde los padres apuntan lo importante. Se debe evitar mantener una amistad inicialmente, debe pasar un cierto periodo de tiempo para enfriar las cosas.

Y un último consejo, nunca se debe hablar mal del otro, no debemos decir nada que le o la pueda perjudicar; porque las vidas dan muchas vueltas y si nos volvemos a juntar, el entorno en el que hemos acondicionado con la mala información nos puede ir en contra.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

La convivencia en pareja

Pareja de la mano, Centro Nuria Jorba en BarcelonaDesde que hemos iniciado el año he notado  tanto dentro de consulta como fuera, que cada vez hay más relaciones estables que se rompen por problemas de convivencia y de falta de sensación de equipo. Puede ser casualidad o no que hayan dado ahora muchas rupturas por este factor, pero me ha hecho plantear el interés en poder ofrecer unas reglas o pautas básicas (en concreto 10) que si las aplicamos podremos evitar que nuestra convivencia con pareja se convierta en un problema.

 

1. Despertarse y acostarse juntos: parece una tontería pero es muy importante. En los momentos de tranquilidad es cuando podemos dejar que fluya nuestra afectividad. Así como podemos tener un momento para hablar de las cosas que nos preocupan o simplemente crear una conexión positiva entre los dos.

 

2. Calendario de tareas compartidas y de menús: muchas veces dejamos las cosas más básicas que vayan funcionando para improvisación y esto puede ser muy contraproducente porque una parte de la pareja puede esperar que el otro haga algo (es decir, se creará una expectativa) y si no lo hace, entonces aparece la decepción y las discusiones. Si creamos un simple calendario de rutinas evitaremos una parte de las discusiones. Un ejemplo más concreto es el de crear un calendario de los menús semanales.

 

3. Lista de ocio (intereses comunes): con el paso del tiempo solemos relajarnos con la pareja y muchas veces se dejan de hacer actividades o viajes porque entramos en la monotonía. Una forma de evitarlo es que creamos una lista, que podemos colgar en la nevera o algún lugar, que contenga ideas de ocio para hacer en pareja, de esta manera no vamos a caer en la típica situación de estar 30 minutos en el sofá preguntándonos qué hacemos y no acabar haciendo nada.

 

4. Un espacio de pareja semanal: sé que muchos pueden pensar que este punto es muy ideal, sobre todo cuando hay hijos, pero no estoy diciendo todo un día sino a veces simplemente 1 o 2 horas para estar solos. Para dedicarnos 100% a la pareja y poder mantener los vínculos emocionales y renovar el sentimiento de enamoramiento. Si no tomamos este hábito podemos caer en la rutina y que vayan pasando los días y las semanas, y no recordamos cuando lo pasamos bien juntos y solos con pareja.

 

5. Una vez al mes hablar y valorar la relación: se trata de evitar que el día a día esté lleno de quejas o comentarios negativos hacia el otro. Si todo lo reducimos a una noche donde hablamos y valoramos la relación en un entorno relajado y positivo, conseguiremos muchas cosas positivas difíciles de controlar espontáneamente. Es decir, estaremos alertas de decir las quejas en sentido de una necesidad, también podremos aceptar más fácilmente un reproche, y podemos, incluso, dejar un espacio para valorar qué debería añadirse a la relación, lo que no acostumbramos a hacer.

 

6. Cada día 10min para hablar de problemas: si esto no intentamos ponerlo en práctica lo que sucede es que acabamos hablando toda la noche de problemas del día y de trabajo, haciendo que al final ya no nos apetezca estar con la pareja porque sólo recordemos que se queja y que cada día será la misma historia, provocando una reducción considerable de la comunicación.

 

7. Cada día decir 1 o 2 cosas positivas a la pareja: sé que parece obvio, pero no lo acostumbramos a hacer. Cuando ya nos convertimos en pareja estable, se nos suele olvidar. Y la verdad es que este pequeño gesto que no nos lleva ni 2 minutos, nos puede aportar una mejora considerable de la relación.

 

8. Contactar 1 vez durante el día: esta conducta sirve para hacer sentir a nuestra pareja que no sólo estamos con ella por hábito, sino que durante nuestro día seguimos teniendo la presente. Podríamos decir que en la mayoría de los casos este pequeño gesto lo necesitan más las mujeres que los hombres. Debemos recordar que no es necesario que sea una conversación de 10 minutos, sino simplemente un emoticono del whatsapp o una llamada de un minuto.

 

9. Respetar espacios personales, tener uno cada día o uno a la semana: parece una tontería, pero es importantísimo que podamos sentir que tenemos un espacio para nosotros, que no nos sentimos ahogados. Muchas veces cuesta permitir que aunque estemos juntos en el piso cada uno haga lo que desea o quiera. No siempre tenemos que estar haciendo lo mismo y juntos .

 

10. Crear una lista de proyectos de pareja: cuando una pareja está en su época de comenzar a vivir juntos, de boda o hijos los proyectos vienen solos. Pero una vez se pasan estos años se entra en una rutina donde parece que sólo se espera que vayan pasando los días y se vayan haciendo las obligaciones que nunca se acaban. Por lo tanto, recomiendo que de vez en cuando se piense y se reflexione si hay proyectos de pareja o no y, para que no se nos olvide, lo mejor es poder crear una lista e ir eliminando lo que se vaya logrando, lo que hace que nos sentimos realizados. Estos no deben ser importantes, pueden ser pequeñas cositas.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual  

 

¿Qué regalamos a nuestra pareja?

regalo confeti, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Aunque no es muy conocido, los regalos tienen su lado psicológico. Suponemos que las personas cercanas a nosotros, y sobretodo nuestra pareja, nos conoce suficientemente bien como para hacernos buenos regalos, así como cuando llega un mal obsequio, este tiende a reflejar una cierta pobreza en la relación.

Hombres y mujeres parece ser que tienen diferentes mecanismos psicológicos para hacer frente a los regalos pobres o inadecuados, y reaccionan de diferente manera a corto término: ellas fingen que el regalo recibido es justo lo que deseaban, mientras que ellos son más propensos a decir lo que verdaderamente piensan. 

No obstante, la reacción a corto plazo solo representa la primera reacción instintiva, mientras que a largo plazo la afectación es la misma en los dos sexos. A largo plazo un regalo de nuestra pareja con el que no nos sentimos identificados se convierte en una especie de desunión emocional. La persona que recibe el regalo siente que no ha sido escuchada, donde no se ve esa complicidad de sentir que el otro te conoce. Por eso se dice que tras un regalo se esconden muchas conexiones emocionales.

El psicólogo británico Richard Wiseman hizo un amplio estudio sobre el tipo de detalle mejor considerado en la pareja y llego a la conclusión que un regalo infalible es aquel que toca directamente las emociones, es una cosa innovadora e incluye factor sorpresa. Por lo tanto, si queremos hacer un regalo inolvidable que incluya todo lo anterior no tenemos que buscar objetos, sino regalar experiencias y vivencias. El mejor obsequio con la pareja será regalar aquello que aporte bienestar a los dos, en lo que se consigue bienestar y ganas de estar los dos juntos. Además tenemos que tener presente que un buen regalo ayuda a expresar sentimientos, dispara dosis elevadas de dopamina, la hormona responsable del placer y aumenta las posibilidades de un encuentro sexual.

Como curiosidad comentar que un portal online de citas preguntó a sus usuarios cuál fue su peor regalo de Navidad de sus ex - parejas y los resultados fueron:

- Los más detestados por hombres y mujeres son los utensilios de cocina. Para un 63% ha sido el peor regalo.

- Las herramientas de bricolaje desilusionaron a un 27%.

- El 25% de los hombres no les gusta recibir ni ropa interior, ni corbatas, ni cosméticos.

- El 20% de las mujeres no quieren recibir artículos de electrónica.

- Los vales regalos decepcionaron a la mitad de los participantes de la encuesta.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

10 reglas para tener una buena relación de pareja

pareja bebiendo vino, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Con el inicio del nuevo año también llegan nuevos propósitos para el 2014 entre ellos está el perder peso, ahorrar... pero también sigue estando el objetivo de buscar pareja. Concretamente el 19% de los españoles pretende buscar pareja durante el 2014, aunque hay diferencias según el sexo, los hombres le dan más prioridad a encontrar pareja, un 22% ellos frente a un 15% de las mujeres.

Por eso, es idóneo hablar de que tenemos que hacer para mantenerla una vez encontrada. Hablamos de 10 sencillas reglas que cada uno puede aplicar en su día a día de relación de pareja.

  1. Realizar comentarios positivos. Con frecuencia, las parejas que llevan muchos años de relación dejan de remarcarse las cosas buenas de la otra persona. Se acostumbra a darlas por sabidas. Por lo tanto, tenemos que realizar comentarios positivos refuerza los vínculos de la relación.
  2. Rebajar la intensidad de las críticas, y que sean breves y concisas. Yo siempre comento que la vida es como una balanza, y depende de si pesa más lo positivo o lo negativo valoramos las cosas de una determinada manera o de otra, por tanto siempre tenemos que tener la sensación que tenemos más comentarios positivos que quejas y reproches.
  3. Estar atentos. Saber escuchar es una cualidad imprescindible en la pareja. Sin escuchar no vamos a ningún sitio y la pareja entra en una etapa negativa.
  4. Pedir perdón sin exigir el perdón del otro. Pedir perdón parece fácil, pero es todo un arte después de una discusión y lo tenemos que hacer creyendo e intentando entender al otro; ya que las discusiones mal cerradas siempre acaban reabriéndose en algún momento u otro. Además no tenemos que exigir que el otro también lo haga, eso será decisión de uno mismo. Todos sabemos que cuando nos lo exigen es cuando menos lo hacemos.
  5. Respetar el espacio de pareja. Parece un hecho lógico, pero muchas veces no lo respetamos. Cada uno debe tener su espacio personal para desenvolver sus metas personales, objetivos profesionales o simplemente para centrarse en él o ella misma. No es bueno crear una dependencia con la pareja.
  6. Preocuparnos por los pequeños detalles. Todos conocemos la maliciosa monotonía y tenemos que intentar no caer en ella o que no sea muy recurrente. Los pequeños detalles a primera vista parecen insignificantes pero es lo que hará que nos sintamos cuidados, atendidos y sobretodo queridos.
  7. Entender que nuestra pareja no cambiara. Los defectos de una persona no desaparecen por arte de magia aunque pasen los años. No tiene ningún sentido que siempre esperemos que las cosas cambien, ya que el tiempo acostumbra hacer lo contrario. Tenemos que asumir los defectos de nuestra pareja y aceptarla tal y como es y si vemos que no podemos lo mejor es separarnos.
  8. Poner límite a la invasión tecnológica. Ya hemos hablado en otras ocasiones de este tema, pero es muy importante ponerle un límite a las nuevas tecnologías, dejando un espacio para la pareja. Las reglas es básica que sean claras y directas, que no caigan en posibles interpretaciones.
  9. Dar importancia a las relaciones sexuales. Es lógico y natural que la pasión desenfrenada se vaya perdiendo con el paso del tiempo y cuando ya llevas mucho tiempo con la pareja y conoces todas las partes de su cuerpo tengas menos euforia amorosa. Por lo tanto, experimentar cosas nuevas para volver a despertar el deseo puede ser una de las mejores estrategias.
  10. Intentar pórtanos bien con la familia política. En el momento que nos juntamos en pareja adoptamos una nueva familia y tenemos que aprender, en la medida de lo posible, a aceptarla y quererla. Tenemos que asumir que a partir de ese momento siempre estarán presentes y si no nos llevamos bien entre todos la situación de conflicto tiende a aparecer.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

Navidad y discusiones de pareja

Pareja enfadad en la cama, Centro Nuria en Barcelona

Desde mi experiencia profesional he observado que la navidad, junto con las vacaciones de verano, son épocas del año donde aparecen más crisis y discusiones de pareja. El mes de diciembre y parte del mes de enero son especialmente delicados por varios motivos.

El primer motivo es cuando aparecen aquellas conversaciones de: ¿cómo que no quieres que pasemos las navidades con mis padres? ¿Pero qué quieres que haga entonces con mi madre, que la deje sola? O cuestiones similares. 

El momento de decidir con cuál de las dos familias se pasa cada celebración es posible que se convierta en un conflicto. Esto es debido que les propias tradiciones familiares y compromisos de cada miembro de la pareja con su familia de origen pueden parecer contradictorios entre sí. Conjugar dos sistemas de costumbres que pueden llegar a ser opuestos es complicado y más cuando, las dos familias exigen que estén allí ¿Cómo se hace esto?

El primer paso para que esta situación no acabe en discusión es tener claro que tengas o no tengas hijos, tú y tu pareja formáis un pequeño sistema familiar, sois una familia; y por mucho que a veces cueste asimilarlo, formar una familia implica irremediablemente diferenciarse de la familia de origen, priorizando los deseos, costumbres y valores de la nueva. Por lo tanto, toca organizarse bien, hablarlo con tiempo, poniendo límites claros e intentando dar cabida a todos, sin permitir chantajes ni manipulaciones. Lo más recomendable es pactar un calendario definitivo que se ponga en práctica cada año (o intercalar dos).

Otro tema que puede traer problemas es que algunas parejas tienen posiciones diferentes por la vivencia y celebración de navidad. A uno le entusiasma y al otro no le gusta nada. Esto conlleva que se intente en muchas ocasiones a forzar a la pareja a que piense y actué como nosotros queremos. Esto nunca funciona y nunca funcionará. La única vía posible es la aceptación, aprender a adaptarse y a ceder las dos partes consiguiendo un equilibrio, llegando a unos acuerdos, por ejemplo con la decoración navideña de casa.

Por otro lado también tenemos que aplicar la aceptación de las tradiciones de la familia del otro y quizás también a ciertas personas que nos hagan bromas de mal gusto o que no nos caen demasiado bien. Lo mejor es evitar el conflicto, pensar en otra cosa y tener presente que son un par de días al año y no vale la pena crear un mal ambiente.

Por último la navidad conlleva muchos compromisos, un exceso de estrés y de poco tiempo libre para dedicarse a la pareja. Es importante reservar unos días o unas horas para ella, preparar una cena romántica, hacer una escapada, pasar el fin de año solos, etc. De esta manera volveremos a cargar pilas manteniendo la pareja unida y alejada de las típicas y tópicas discusiones.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga cínica especialista en Coaching Sexual

La pareja y la familia política

La pareja y la familia política

La mayoría de los conflictos entre las parejas y la familia se producen con los suegros. Estos conflictos causan grandes heridas en los componentes de la pareja al producirse una oposición entre la familia de origen y la nueva familia. Sobre todo los enfrentamientos con la familia política tienen lugar en el momento de crecimiento o modificación de importancia dentro de la pareja, por ejemplo, el nacimiento de un hijo, casarse, los cambios de residencia, etc. Estos conflictos son más habituales e intensos en nuestro país en comparación con otros países europeos o EEUU. Esto se debe a que nosotros tenemos un tejido familiar muy sólido y enriquecedor.

¿Cuáles son las principales causes de conflicto? En general, las causas de la intrusión se pueden resumir en dos puntos:

  • La excesiva tendencia por parte de los familiares, especialmente de los progenitores, de meterse en los asuntos privados de la pareja.
  • Y la incapacidad de los conjugues de emanciparse completamente de sus respectivos padres.

Dentro de estos dos motivos hay muchos casos concretos: que la suegra quiere decidir como educamos a su nieto, que unos padres no aceptan a la pareja de su hija porque creen que no es “suficiente para ella”, que el hijo depende demasiado de su madre y le permite un papel excesivamente protagonista etc. 

¿Cómo evitamos los conflictos o conseguimos que no crezcan? El primer paso, y aunque parezca obvio, es importante tener presente y reconocer que aunque formemos una pareja, somos personas diferentes y que, por lo tanto, nuestras respectivas familias también lo son. 

En segundo lugar, y muy importante, debemos dar prioridad absoluta a nuestro nuevo núcleo familiar ante el de origen o de sangre. Somos nosotros dos quienes hemos decidido crear un proyecto común, y este es el núcleo más importante a defender (evitar triángulo). 

Esto nos lleva al tercer punto, debemos intentar tomar decisiones de forma conjunta, procurando llegar a acuerdos satisfactorios para ambos. Para hacerlo más firme puede ser interesante crear actividades y objetivos de pareja para fortalecer el vínculo. 

También tenemos que poner límites y no acumular males entendidos o situaciones que nos hayan molestado. Por tanto, cuando una pareja se encuentra enfrentada con la familia lo más recomendable es no dar nunca una opinión negativa, no se debe criticar a los suegros, ya que una cosa es que tú critiques a tu madre y otra cosa es que lo haga tu pareja.

Por último, es importante respetar las costumbres, la educación y el estilo de vida de la familia política. Ya sabemos que supone un esfuerzo que puede chocar con nuestra manera de ser, pero tenemos que evitar comparar a las dos familias. El objetivo que nos debemos marcar es intentar conseguir una relación fluida y natural (actitud abierta y flexible, no responder a las provocaciones).

Si todos estos puntos se hacen y siguen habiendo conflictos, significa que el problema ya está muy enquistado, en estos casos recomiendo dar el paso de consultar un profesional: un terapeuta de pareja.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

/
JoomSpirit