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Ideas low cost para incentivar la pareja

Cena romántica, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Ya que estamos en crisis, creo que es un buen tema y que a todos nos puede ayudar a mejorar la relación. A día de hoy lo que noto en la consulta es que muchas relaciones se ven afectadas por la falta de ocio y de dinero para divertirse en pareja. El hecho de no tener ocio en pareja afecta a cómo la valoramos, a sentir que solo hay obligaciones y también a pensar que el otro no se preocupa por nosotros y a creer que no se esfuerza. Estas ideas también servirán para aquellas parejas que lleven mucho tiempo, siempre se debe innovar para mantener la chispa.

-Camping en casa.

-Música en el MP3.

-Volver a los recuerdos a través de fotos o vídeos.

-Notas por la casa o en el ordenador.

-Hacer un camino con una sorpresa siguiendo unas marcas.

-Realizar el hobby de la pareja por un día.

-Preparar un picnic.

-Darle una sorpresa en el trabajo.

-Para innovar en la sexualidad: preparar la caja de los cinco sentidos.

-Regalar un masaje a domicilio: lo haces tú o un fisioterapeuta.

-Preparar el desayuno en la cama.

-Ir de turistas en nuestra propia ciudad.

-Preparar una agenda o calendario personalizado.

-Volver a revivir una primera cita con tu pareja.

-Regalarle un bloc de vale por…

-Prepararle un baño romántico.

-Dedicarle una canción en la radió.

-Hacer deporte juntos.

-Preparar una cena romántica en casa.

-Jugar a un juego de mesa en casa.

-Hacer nuevas actividades juntos (clases gratuitas, museos, etc).

-Hacer de chefs en casa.

-Ir a andar por la playa o por la montaña.

Lo más importante de todo es analizar vuestra relación y ver aquellas cosas que hemos dejado de hacer por ella, tener un poco de autocritica y saber ponernos las pilas para comenzar a cambiar la situación.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual  

Ligar por internet

pareja cogida de la mano frente a sus ordenadores, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Las citas online cada vez son más. Las páginas de contactos de pago como Badoo, Match, eDarling, Zonacitas, Amigos siguen creciendo aunque estamos con momentos de crisis, siendo los precios de inscripción entre los 20-30€ al mes. Concretamente Internet es el tercer recurso para buscar una relación, por detrás de las opciones de hacerlo en un bar o a través de amigos en común, consiguiendo que una de cada dos nuevas parejas se conozcan a través de Internet.

¿Por qué pasa esto? Y es que tiene todo el sentido porque cada vez más nos pasamos el día enganchados a las nuevas tecnologías y es más difícil tener la posibilidad de conocer alguien de forma espontánea. Vivimos en una época donde la soledad, especialmente en las grandes ciudades y la gran cantidad de horas que dedicamos al trabajo todavía nos dificulta más el poder tener espacio para conocer gente nueva.
Internet ha cambiado las formas de ligar y de buscar pareja. Conocer alguien en un bar o una discoteca, tontear con una compañera de clase, fijarte en la compañera de trabajo, etc. todavía sigue pasando, pero es innegable que el proceso tecnológico ha traído el tonteo a un nuevo nivel. 

¿Cuáles son los perfiles que nos podemos encontrar en estos portales o aplicaciones de móvil? Hay estudios que exponen que los hombres son más activos, así como es habitual que los separados frecuenten, en este tipo de plataformas.  La mayoría de usuarios tienen entre 30 y 55 años, siendo el 40% mujeres y el 60% hombres. Así como hay gran variedad de estilos y personalidades, empresarios jóvenes, gente con más o menos dinero, personas introvertidas y extrovertidas, con un buen físico o no tanto, etc.

¿Qué características positivas o facilidades nos ofrecen estos portales? La preocupación más grande a la hora de salir con alguien es si gustaremos o seremos rechazados. Aspecto que no nos encontramos del mismo modo en la red, acostumbramos a tener este paso asegurado, y darlo sólo depende de mirar el perfil y hacer un pequeño click para empezar a interactuar. Por lo tanto, evitamos las ansiedades atípicas del primer encuentro.
Además tampoco tenemos que hacer el esfuerzo del “cortejo”, podemos estar en casa sin vestirnos, con pijama y sin arreglar y, mientras estar ligando. Internet también permite que personas que nunca se podrían conocer lo puedan hacer, ofrece la posibilidad de conectar con cualquier persona de la otra punta del mundo que también tenga interés de conocer una persona a través de la red. Así como ofrece a gente que está muy cerrada durante el día a día que pueda seguir teniendo posibilidades de estar con alguien. Todos sabemos que en épocas de universidad, nuevo trabajo, cursos u otras actividades te permiten tener más opciones, pero que cuando entras a la rutina esto se complica. Todas estas ventajas o facilidades traídas al extremo pueden llegar a ser perjudiciales, puesto que en exceso puede acabar provocando un déficit de interacción social.

Por otro lado, ¿qué complicaciones o dificultades nos encontramos? Internet provoca en cierto modo la necesidad adictiva de estar conectado permanentemente, lo que provoca un aislamiento terrible. Además, estas plataformas eliminan muchos factores del tonteo que son fantásticos, como los nervios, la emoción, el lenguaje no verbal, etc. Por otro lado, ofrece la posibilidad de “la estafa emocional”, te permite poder mentir y que te mientan en todo momento.

Lo más importante, por lo tanto, se saber que no es oro todo lo que reluce, se tiene que mantener los pies en el tierra y evitar fantasear o idealizar en exceso a la persona que tienes ante la pantalla, porque después, cuando la conozcas, te puedes llevar una terrible decepción. Por eso siempre recomiendo que estos espacios de citas online se utilicen como máximo para dar el primer paso, pero que justo después se pase al frente a frente tradicional y enormemente fantástico.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

Las ex parejas

Romper foto, Centro Nuria Jorba en BarcelonaEs un tema bastante complejo y que conlleva muchos dolores de cabeza, por eso es importante intentar tener claro cuáles son los pasos más recomendables a seguir en el momento que nos separamos, tanto existan o no hijos de por medio. Por tanto, comentaremos varias preguntas o dudas que pueden surgir. Aclarar que siempre aconsejo que antes de dar cualquier paso si no lo tenemos claro o creemos que se puede solucionar, lo mejor es asistir a un profesional especializado. Además, también decir que todo lo que comentaré tiene que ver con si no acabamos del todo bien con la pareja, ya que en los casos positivos no hay que hacer ningún esfuerzo ni gestión emocional en especial.

¿Qué hacemos cuando vemos que la relación no funciona y estás casi seguro que lo quieres dejar? Si vivimos separados, la decisión depende de nosotros y como digo siempre, muy pocas veces se tiene del todo claro, ya que a veces no se trata de que no la quieras, sino de que la evolución personal ha sido divergente o que la convivencia por mucho que se haya intentado, ha sido imposible. En el caso de vivir con pareja, siempre recomiendo que antes de dar el paso, si hay dudas o nos cuesta, intentamos hacer una " separación prudencial". Se trata de estar unos 15 días separados y valorarlo con la distancia, luego hacer un café o una cena, plantear todo y tomar una decisión que puede ser compartida o unilateral. Sobre todo es importante reafirmar, mantener la decisión tomada; ya que acostumbramos a cambiar dependiendo de lo que vemos en el otro. Por lo tanto, podemos escribirnos un breve texto para releerlos y recordar los motivos de la ruptura.

¿Qué hacemos con los regalos o cosas compartidas? Lo más adecuado es intentar dividir los objetos si se vive en el mismo piso, recordando que es el menos importante, que no se trata de entrar en guerra y que el dinero en el fondo no deben ser objeto de enredos y discusiones.
Con el tema de los regalos, se viva o no juntos, lo mejor es guardar aquellos sentimentales en una caja, hacer que pasen a formar parte de un recuerdo, y sólo mantener aquellos más prácticos como zapatos, ropa, etc. Nunca se han de pedir, no se ha de recuperar lo que has regalado: un regalo es un regalo. Y sobre todo, no hace falta decir nada a una nueva pareja de quien nos lo ha regalado.

¿Qué pasa si tenemos amigos en común? Los amigos suelen ser más parte de uno o del otro, por lo tanto, lo mejor es respetar los espacios y durante un tiempo mantener la distancia con los amigos del otro. Si son de los dos porque los hemos conocido después de comenzar la relación, es importante intentar concienciar a los amigos de que se compartan el tiempo, de que vigilen o avisen cuando uno va o no a una fiesta. Si nos llevamos muy bien con la ex pareja ningún problema, pero suele ser incómodo y recomiendo un tiempo de no información para poder cerrar etapa y pasar página.

¿Qué pasa con la familia política? Todos sabemos que la familia política muchas veces puede ser un problema, lo más adecuado, si no hay hijos, es intentar despedirnos de ellos, ya que han formado parte de nuestro entorno y es cuestión de respeto y educación.
Si, por otra parte, hay hijos, lo mejor es mantener el mínimo contacto, intentar que sea la ex pareja quien mantenga el vínculo del hijo con los abuelos. Y si los tenemos que encontrar en las reuniones o celebraciones típicas, lo mejor es no entrar en posibles juegos y mantener una postura correcta.

¿Si hay hijos qué hacemos? Lo primero de todo, aunque nos llevamos muy bien, las cosas pueden cambiar ya que imprevistos o de malentendidos hay muchos. Lo mejor es ir a un abogado o mediador y pactar un acuerdo de custodia y de horarios, aunque luego se decida no seguirlos. Lo más adecuado es tener una reunión mensual, sea presencial o telefónicamente para estar al día de lo que le pasa al hijo. Si esto no es viable, se puede llevar a cabo con un psicólogo o incluso hacer que el hijo lleve una agenda donde los padres apuntan lo importante. Se debe evitar mantener una amistad inicialmente, debe pasar un cierto periodo de tiempo para enfriar las cosas.

Y un último consejo, nunca se debe hablar mal del otro, no debemos decir nada que le o la pueda perjudicar; porque las vidas dan muchas vueltas y si nos volvemos a juntar, el entorno en el que hemos acondicionado con la mala información nos puede ir en contra.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

La convivencia en pareja

Pareja de la mano, Centro Nuria Jorba en BarcelonaDesde que hemos iniciado el año he notado  tanto dentro de consulta como fuera, que cada vez hay más relaciones estables que se rompen por problemas de convivencia y de falta de sensación de equipo. Puede ser casualidad o no que hayan dado ahora muchas rupturas por este factor, pero me ha hecho plantear el interés en poder ofrecer unas reglas o pautas básicas (en concreto 10) que si las aplicamos podremos evitar que nuestra convivencia con pareja se convierta en un problema.

 

1. Despertarse y acostarse juntos: parece una tontería pero es muy importante. En los momentos de tranquilidad es cuando podemos dejar que fluya nuestra afectividad. Así como podemos tener un momento para hablar de las cosas que nos preocupan o simplemente crear una conexión positiva entre los dos.

 

2. Calendario de tareas compartidas y de menús: muchas veces dejamos las cosas más básicas que vayan funcionando para improvisación y esto puede ser muy contraproducente porque una parte de la pareja puede esperar que el otro haga algo (es decir, se creará una expectativa) y si no lo hace, entonces aparece la decepción y las discusiones. Si creamos un simple calendario de rutinas evitaremos una parte de las discusiones. Un ejemplo más concreto es el de crear un calendario de los menús semanales.

 

3. Lista de ocio (intereses comunes): con el paso del tiempo solemos relajarnos con la pareja y muchas veces se dejan de hacer actividades o viajes porque entramos en la monotonía. Una forma de evitarlo es que creamos una lista, que podemos colgar en la nevera o algún lugar, que contenga ideas de ocio para hacer en pareja, de esta manera no vamos a caer en la típica situación de estar 30 minutos en el sofá preguntándonos qué hacemos y no acabar haciendo nada.

 

4. Un espacio de pareja semanal: sé que muchos pueden pensar que este punto es muy ideal, sobre todo cuando hay hijos, pero no estoy diciendo todo un día sino a veces simplemente 1 o 2 horas para estar solos. Para dedicarnos 100% a la pareja y poder mantener los vínculos emocionales y renovar el sentimiento de enamoramiento. Si no tomamos este hábito podemos caer en la rutina y que vayan pasando los días y las semanas, y no recordamos cuando lo pasamos bien juntos y solos con pareja.

 

5. Una vez al mes hablar y valorar la relación: se trata de evitar que el día a día esté lleno de quejas o comentarios negativos hacia el otro. Si todo lo reducimos a una noche donde hablamos y valoramos la relación en un entorno relajado y positivo, conseguiremos muchas cosas positivas difíciles de controlar espontáneamente. Es decir, estaremos alertas de decir las quejas en sentido de una necesidad, también podremos aceptar más fácilmente un reproche, y podemos, incluso, dejar un espacio para valorar qué debería añadirse a la relación, lo que no acostumbramos a hacer.

 

6. Cada día 10min para hablar de problemas: si esto no intentamos ponerlo en práctica lo que sucede es que acabamos hablando toda la noche de problemas del día y de trabajo, haciendo que al final ya no nos apetezca estar con la pareja porque sólo recordemos que se queja y que cada día será la misma historia, provocando una reducción considerable de la comunicación.

 

7. Cada día decir 1 o 2 cosas positivas a la pareja: sé que parece obvio, pero no lo acostumbramos a hacer. Cuando ya nos convertimos en pareja estable, se nos suele olvidar. Y la verdad es que este pequeño gesto que no nos lleva ni 2 minutos, nos puede aportar una mejora considerable de la relación.

 

8. Contactar 1 vez durante el día: esta conducta sirve para hacer sentir a nuestra pareja que no sólo estamos con ella por hábito, sino que durante nuestro día seguimos teniendo la presente. Podríamos decir que en la mayoría de los casos este pequeño gesto lo necesitan más las mujeres que los hombres. Debemos recordar que no es necesario que sea una conversación de 10 minutos, sino simplemente un emoticono del whatsapp o una llamada de un minuto.

 

9. Respetar espacios personales, tener uno cada día o uno a la semana: parece una tontería, pero es importantísimo que podamos sentir que tenemos un espacio para nosotros, que no nos sentimos ahogados. Muchas veces cuesta permitir que aunque estemos juntos en el piso cada uno haga lo que desea o quiera. No siempre tenemos que estar haciendo lo mismo y juntos .

 

10. Crear una lista de proyectos de pareja: cuando una pareja está en su época de comenzar a vivir juntos, de boda o hijos los proyectos vienen solos. Pero una vez se pasan estos años se entra en una rutina donde parece que sólo se espera que vayan pasando los días y se vayan haciendo las obligaciones que nunca se acaban. Por lo tanto, recomiendo que de vez en cuando se piense y se reflexione si hay proyectos de pareja o no y, para que no se nos olvide, lo mejor es poder crear una lista e ir eliminando lo que se vaya logrando, lo que hace que nos sentimos realizados. Estos no deben ser importantes, pueden ser pequeñas cositas.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual  

 

¿Qué regalamos a nuestra pareja?

regalo confeti, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Aunque no es muy conocido, los regalos tienen su lado psicológico. Suponemos que las personas cercanas a nosotros, y sobretodo nuestra pareja, nos conoce suficientemente bien como para hacernos buenos regalos, así como cuando llega un mal obsequio, este tiende a reflejar una cierta pobreza en la relación.

Hombres y mujeres parece ser que tienen diferentes mecanismos psicológicos para hacer frente a los regalos pobres o inadecuados, y reaccionan de diferente manera a corto término: ellas fingen que el regalo recibido es justo lo que deseaban, mientras que ellos son más propensos a decir lo que verdaderamente piensan. 

No obstante, la reacción a corto plazo solo representa la primera reacción instintiva, mientras que a largo plazo la afectación es la misma en los dos sexos. A largo plazo un regalo de nuestra pareja con el que no nos sentimos identificados se convierte en una especie de desunión emocional. La persona que recibe el regalo siente que no ha sido escuchada, donde no se ve esa complicidad de sentir que el otro te conoce. Por eso se dice que tras un regalo se esconden muchas conexiones emocionales.

El psicólogo británico Richard Wiseman hizo un amplio estudio sobre el tipo de detalle mejor considerado en la pareja y llego a la conclusión que un regalo infalible es aquel que toca directamente las emociones, es una cosa innovadora e incluye factor sorpresa. Por lo tanto, si queremos hacer un regalo inolvidable que incluya todo lo anterior no tenemos que buscar objetos, sino regalar experiencias y vivencias. El mejor obsequio con la pareja será regalar aquello que aporte bienestar a los dos, en lo que se consigue bienestar y ganas de estar los dos juntos. Además tenemos que tener presente que un buen regalo ayuda a expresar sentimientos, dispara dosis elevadas de dopamina, la hormona responsable del placer y aumenta las posibilidades de un encuentro sexual.

Como curiosidad comentar que un portal online de citas preguntó a sus usuarios cuál fue su peor regalo de Navidad de sus ex - parejas y los resultados fueron:

- Los más detestados por hombres y mujeres son los utensilios de cocina. Para un 63% ha sido el peor regalo.

- Las herramientas de bricolaje desilusionaron a un 27%.

- El 25% de los hombres no les gusta recibir ni ropa interior, ni corbatas, ni cosméticos.

- El 20% de las mujeres no quieren recibir artículos de electrónica.

- Los vales regalos decepcionaron a la mitad de los participantes de la encuesta.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

10 reglas para tener una buena relación de pareja

pareja bebiendo vino, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Con el inicio del nuevo año también llegan nuevos propósitos para el 2014 entre ellos está el perder peso, ahorrar... pero también sigue estando el objetivo de buscar pareja. Concretamente el 19% de los españoles pretende buscar pareja durante el 2014, aunque hay diferencias según el sexo, los hombres le dan más prioridad a encontrar pareja, un 22% ellos frente a un 15% de las mujeres.

Por eso, es idóneo hablar de que tenemos que hacer para mantenerla una vez encontrada. Hablamos de 10 sencillas reglas que cada uno puede aplicar en su día a día de relación de pareja.

  1. Realizar comentarios positivos. Con frecuencia, las parejas que llevan muchos años de relación dejan de remarcarse las cosas buenas de la otra persona. Se acostumbra a darlas por sabidas. Por lo tanto, tenemos que realizar comentarios positivos refuerza los vínculos de la relación.
  2. Rebajar la intensidad de las críticas, y que sean breves y concisas. Yo siempre comento que la vida es como una balanza, y depende de si pesa más lo positivo o lo negativo valoramos las cosas de una determinada manera o de otra, por tanto siempre tenemos que tener la sensación que tenemos más comentarios positivos que quejas y reproches.
  3. Estar atentos. Saber escuchar es una cualidad imprescindible en la pareja. Sin escuchar no vamos a ningún sitio y la pareja entra en una etapa negativa.
  4. Pedir perdón sin exigir el perdón del otro. Pedir perdón parece fácil, pero es todo un arte después de una discusión y lo tenemos que hacer creyendo e intentando entender al otro; ya que las discusiones mal cerradas siempre acaban reabriéndose en algún momento u otro. Además no tenemos que exigir que el otro también lo haga, eso será decisión de uno mismo. Todos sabemos que cuando nos lo exigen es cuando menos lo hacemos.
  5. Respetar el espacio de pareja. Parece un hecho lógico, pero muchas veces no lo respetamos. Cada uno debe tener su espacio personal para desenvolver sus metas personales, objetivos profesionales o simplemente para centrarse en él o ella misma. No es bueno crear una dependencia con la pareja.
  6. Preocuparnos por los pequeños detalles. Todos conocemos la maliciosa monotonía y tenemos que intentar no caer en ella o que no sea muy recurrente. Los pequeños detalles a primera vista parecen insignificantes pero es lo que hará que nos sintamos cuidados, atendidos y sobretodo queridos.
  7. Entender que nuestra pareja no cambiara. Los defectos de una persona no desaparecen por arte de magia aunque pasen los años. No tiene ningún sentido que siempre esperemos que las cosas cambien, ya que el tiempo acostumbra hacer lo contrario. Tenemos que asumir los defectos de nuestra pareja y aceptarla tal y como es y si vemos que no podemos lo mejor es separarnos.
  8. Poner límite a la invasión tecnológica. Ya hemos hablado en otras ocasiones de este tema, pero es muy importante ponerle un límite a las nuevas tecnologías, dejando un espacio para la pareja. Las reglas es básica que sean claras y directas, que no caigan en posibles interpretaciones.
  9. Dar importancia a las relaciones sexuales. Es lógico y natural que la pasión desenfrenada se vaya perdiendo con el paso del tiempo y cuando ya llevas mucho tiempo con la pareja y conoces todas las partes de su cuerpo tengas menos euforia amorosa. Por lo tanto, experimentar cosas nuevas para volver a despertar el deseo puede ser una de las mejores estrategias.
  10. Intentar pórtanos bien con la familia política. En el momento que nos juntamos en pareja adoptamos una nueva familia y tenemos que aprender, en la medida de lo posible, a aceptarla y quererla. Tenemos que asumir que a partir de ese momento siempre estarán presentes y si no nos llevamos bien entre todos la situación de conflicto tiende a aparecer.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

Navidad y discusiones de pareja

Pareja enfadad en la cama, Centro Nuria en Barcelona

Desde mi experiencia profesional he observado que la navidad, junto con las vacaciones de verano, son épocas del año donde aparecen más crisis y discusiones de pareja. El mes de diciembre y parte del mes de enero son especialmente delicados por varios motivos.

El primer motivo es cuando aparecen aquellas conversaciones de: ¿cómo que no quieres que pasemos las navidades con mis padres? ¿Pero qué quieres que haga entonces con mi madre, que la deje sola? O cuestiones similares. 

El momento de decidir con cuál de las dos familias se pasa cada celebración es posible que se convierta en un conflicto. Esto es debido que les propias tradiciones familiares y compromisos de cada miembro de la pareja con su familia de origen pueden parecer contradictorios entre sí. Conjugar dos sistemas de costumbres que pueden llegar a ser opuestos es complicado y más cuando, las dos familias exigen que estén allí ¿Cómo se hace esto?

El primer paso para que esta situación no acabe en discusión es tener claro que tengas o no tengas hijos, tú y tu pareja formáis un pequeño sistema familiar, sois una familia; y por mucho que a veces cueste asimilarlo, formar una familia implica irremediablemente diferenciarse de la familia de origen, priorizando los deseos, costumbres y valores de la nueva. Por lo tanto, toca organizarse bien, hablarlo con tiempo, poniendo límites claros e intentando dar cabida a todos, sin permitir chantajes ni manipulaciones. Lo más recomendable es pactar un calendario definitivo que se ponga en práctica cada año (o intercalar dos).

Otro tema que puede traer problemas es que algunas parejas tienen posiciones diferentes por la vivencia y celebración de navidad. A uno le entusiasma y al otro no le gusta nada. Esto conlleva que se intente en muchas ocasiones a forzar a la pareja a que piense y actué como nosotros queremos. Esto nunca funciona y nunca funcionará. La única vía posible es la aceptación, aprender a adaptarse y a ceder las dos partes consiguiendo un equilibrio, llegando a unos acuerdos, por ejemplo con la decoración navideña de casa.

Por otro lado también tenemos que aplicar la aceptación de las tradiciones de la familia del otro y quizás también a ciertas personas que nos hagan bromas de mal gusto o que no nos caen demasiado bien. Lo mejor es evitar el conflicto, pensar en otra cosa y tener presente que son un par de días al año y no vale la pena crear un mal ambiente.

Por último la navidad conlleva muchos compromisos, un exceso de estrés y de poco tiempo libre para dedicarse a la pareja. Es importante reservar unos días o unas horas para ella, preparar una cena romántica, hacer una escapada, pasar el fin de año solos, etc. De esta manera volveremos a cargar pilas manteniendo la pareja unida y alejada de las típicas y tópicas discusiones.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga cínica especialista en Coaching Sexual

La pareja y la familia política

La pareja y la familia política

La mayoría de los conflictos entre las parejas y la familia se producen con los suegros. Estos conflictos causan grandes heridas en los componentes de la pareja al producirse una oposición entre la familia de origen y la nueva familia. Sobre todo los enfrentamientos con la familia política tienen lugar en el momento de crecimiento o modificación de importancia dentro de la pareja, por ejemplo, el nacimiento de un hijo, casarse, los cambios de residencia, etc. Estos conflictos son más habituales e intensos en nuestro país en comparación con otros países europeos o EEUU. Esto se debe a que nosotros tenemos un tejido familiar muy sólido y enriquecedor.

¿Cuáles son las principales causes de conflicto? En general, las causas de la intrusión se pueden resumir en dos puntos:

  • La excesiva tendencia por parte de los familiares, especialmente de los progenitores, de meterse en los asuntos privados de la pareja.
  • Y la incapacidad de los conjugues de emanciparse completamente de sus respectivos padres.

Dentro de estos dos motivos hay muchos casos concretos: que la suegra quiere decidir como educamos a su nieto, que unos padres no aceptan a la pareja de su hija porque creen que no es “suficiente para ella”, que el hijo depende demasiado de su madre y le permite un papel excesivamente protagonista etc. 

¿Cómo evitamos los conflictos o conseguimos que no crezcan? El primer paso, y aunque parezca obvio, es importante tener presente y reconocer que aunque formemos una pareja, somos personas diferentes y que, por lo tanto, nuestras respectivas familias también lo son. 

En segundo lugar, y muy importante, debemos dar prioridad absoluta a nuestro nuevo núcleo familiar ante el de origen o de sangre. Somos nosotros dos quienes hemos decidido crear un proyecto común, y este es el núcleo más importante a defender (evitar triángulo). 

Esto nos lleva al tercer punto, debemos intentar tomar decisiones de forma conjunta, procurando llegar a acuerdos satisfactorios para ambos. Para hacerlo más firme puede ser interesante crear actividades y objetivos de pareja para fortalecer el vínculo. 

También tenemos que poner límites y no acumular males entendidos o situaciones que nos hayan molestado. Por tanto, cuando una pareja se encuentra enfrentada con la familia lo más recomendable es no dar nunca una opinión negativa, no se debe criticar a los suegros, ya que una cosa es que tú critiques a tu madre y otra cosa es que lo haga tu pareja.

Por último, es importante respetar las costumbres, la educación y el estilo de vida de la familia política. Ya sabemos que supone un esfuerzo que puede chocar con nuestra manera de ser, pero tenemos que evitar comparar a las dos familias. El objetivo que nos debemos marcar es intentar conseguir una relación fluida y natural (actitud abierta y flexible, no responder a las provocaciones).

Si todos estos puntos se hacen y siguen habiendo conflictos, significa que el problema ya está muy enquistado, en estos casos recomiendo dar el paso de consultar un profesional: un terapeuta de pareja.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

Las redes sociales y la pareja, ¿son compatibles?

pareja mirando el ordenador, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Facebook, Twitter, Tuenti, Whatsapp… en los últimos años han surgido numerosas formas de hablar con nuestros amigos y familiares, así como nuevas plataformas para exponer nuestra visión del mundo con otros. Pero, ¿cómo influye todo esto en las relaciones de pareja?

Es verdad que las redes sociales tienen aspectos positivos y negativos, como todas las cosas. La parte positiva es que son muy útiles para enviar mensajes a nuestra pareja para recordarle que lo queremos o que lo echamos de menos. Por lo tanto, podemos mejorar el vinculo emocional con el otro, pero no se debe de sobrepasar los límites de control.

En muchas ocasiones las redes sociales pueden absorber gran parte de nuestro tiempo, tiempo que es muy valioso y que lo podemos dedicar a nuestra pareja, esto en muchas relaciones es un motivo frecuente de demandas y discusiones. Por otro lado la sobreexposición a las redes a veces nos lleva a hacer demasiado público nuestra vida privada y puede ser perjudicial si no se sabe manejar, porque permitimos que los otros puedan saber demasiado de nosotros y nos puedan controlar. Es muy importante respetar los espacios y la privacidad de la otra persona, la confianza es básica dentro de una relación de pareja, tiene que haber espacios de individualidad.

Las posibilidades de interpretación son otro problema añadido. Todos sabemos que nuestra mente es creativa y puede empezar a ver cosas incluso donde no están. Tenemos que saber que el 65% del lenguaje es no verbal y el 35% es verbal. Es decir, que expresamos más con los gestos, el tono de voz y la mirada que con las palabras. Por lo tanto, este factor se ha de tener en cuenta para evitar malentendidos.

Una vez puntualizados algunos problemas posibles, vamos a dar consejos que pueden ayudar a que las redes sociales no sean un inconveniente dentro de la relación de pareja:

  • Como todos sabemos estar solo no es lo mismo que estar con la pareja, por lo tanto, los límites cambian y tenemos que hablarlo para llegar a un acuerdo, no podemos esperar que el otro por instinto o intuición actúe como nosotros queremos.
  • Si la pareja no nos contesta o vemos alguna imagen que no nos gusta o algún comentario que creemos que esta fuera de lugar, antes de enfadarnos imaginando historias creativas, tenemos que pensar en tres posibilidades por los cuales nosotros no podríamos contestar al teléfono, poner una foto o hacer un comentario parecido. De esta manera evitaremos crear discusiones infundadas.
  • También se deben fijar límites y ratos de no estar conectados con el móvil porque si no llega un momento que la intimidad de la pareja se pierde. Es aconsejable evitar utilizar el móvil cuando comemos o cenamos, así como cuando vamos a la cama a dormir con la pareja, si vamos de vacaciones, lo mejor es desconectar de todo, incluido el móvil.

Por lo tanto, si la relación es honesta y sincera las redes sociales no representan ningún problema añadido. Además el peligro de estas redes no depende de ellas mismas sino de la utilidad que se haga.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

¿Cómo hacer frente a los celos?

Pareja abrazándose, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Primero de todo debemos analizar hasta qué punto los celos que sufrimos o sufre nuestra pareja está resultando patológico y condiciona nuestra manera habitual de actuar. Si creemos que aun podemos poner remedio nosotros mismos es cuestión de poner en práctica los siguientes puntos:

1. Plantearnos la utilidad de la emoción y analizar la situación. Ver si las emociones que tenemos son lógicas y tienen alguna ventaja para la relación. De esta manera identificaremos cuando somos celosos sin dejarnos llevar por nuestras interpretaciones. Se trata de activar más el razonamiento para que pueda dominar la emoción.

2. Revisar nuestra independencia emocional. Tenemos que darnos cuenta hasta que punto necesitamos la aprobación del otro y su apoyo para mantener elevada nuestra autoestima. Si sufrimos dependencia emocional tenemos que trabajar los recursos personales para sentirnos bien con nosotros mismos.

3. Reconocer la libertad del otro. Es importante respetar y entender la libertad y dependencia de cada uno de los miembros de la pareja por separado. Aceptar que no tenemos la capacidad ni el derecho de controlar las emociones, intenciones y deseos del otro.

¿Qué es lo que no debe hacer la pareja?

  • Ceder a la conducta celosa, no dejar que la pareja celosa mire nuestro email, llamadas o cosas íntimas. Si dejamos que compruebe que no tiene nada de qué preocuparse estaremos fomentando la conducta patológica.
  • Si la pareja celosa se siente insegura por compañeros, amigos o cualquier persona que se puede acercar a nosotros, no debemos dejar de tratar a aquellas personas, ya que por eso no solo no se soluciona el problema sino que poco a poco dejaremos de tener vida social.
  • No debemos dejar de hacer cosas que nos gusten para no provocar celos. Si nos gusta ir al gimnasio, tomar un café con algún amigo…no debemos dejar de hacerlo.

Por otro lado lo que sí que puede hacer la pareja para ayudar al problema es:

  • Demostrar a la pareja el afecto y el amor que sentimos por ella, tanto con hechos como con palabras.
  • Podemos ayudar a aumentar su autoestima diciéndole de vez en cuando que es lo que nos gusta de nuestra pareja, sus virtudes…

De esta manera si la persona celosa afronta el problema y la pareja refuerza positivamente y bloquea las conductas destructivas sí que conseguirá gestionar los celos. Si no es así, entonces es el momento de acudir a un profesional.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

Los celos, ¿son buenos?

Chica pidiendo el móvil de su novio, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Los celos, al contrario de lo que puede parecer y de lo que sugieren algunas letras de canciones, argumentos literarios y guiones de películas, no siempre es consecuencia de un gran amor, ni indica cuanto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona. Los celos es un sentimiento humano natural, como es la tristeza, la preocupación, etc. Lo padecemos todos los seres humanos. Ahora bien, antes de seguir, tenemos que puntualizar que estamos hablando de ponerte celoso, ya que no es lo mismo ponerte celoso a que te pongan celoso a través de provocaciones obvias. En muchas situaciones de celos hay, más que amor y deseo, otras causas: sentimientos de posesión del otro, necesidad de controlarlo, inseguridad en uno mismo, envidia de la mayor vida emocional/social del otro, etc.

Hombres y mujeres

Los sentimientos que las mujeres experimentan al padecer celos se asocian principalmente con tristeza y una idea de abandonamiento. Los hombres, por otro lado, tienden a experimentar un mayor porcentaje de rabia y furia. De todos modos la sensación de buscar proteger lo que uno quiere, es un sentimiento compartido por ambos géneros.

¿Dónde está el límite?

Una persona puede aguantar los celos hasta el momento en que deja de hacer alguna cosa habitual en su vida para evitar que la pareja se enfade. Cuando los celos sobrepasan los límites, se impone de manera muy negativa a la pareja. Aparecen discusiones por cualquier motivo y un deterioro de las relaciones sociales; ya que cualquier gesto, movimiento, mirada o conversación pueden ser motivo de discusión. Por lo tanto, en general, el límite se debe poner cuando se percibe un daño (físico, moral y/o psicológico) y el malestar consecuente interfiere en el bienestar del día a día.

Si ya está en esta situación lo mejor es acudir a un profesional; si estáis en pareja lo mejor es ir los dos juntos, ya que los dos estáis involucrados. Puntualizar que los celos patológicos tiene un proceso terapéutico largo, ya que se debe de cambiar toda una forma de percibir la realidad y de sentir sobre uno mismo y los otros.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

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