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Tipos de orgasmos femeninos

Orgasmo femenino Centro Núria JorbaTodos sabemos que intentar explicar qué es un orgasmo y qué se siente es complicado, lo que sí podemos decir es que no hay un orgasmo igual a otro. Depende de si estamos solos, acompañados, del tipo de estimulación y de lo que nos motiva para iniciar el momento sexual y de placer. Como siempre muchos estudios hablan sobre el tema y lo que nos dicen es que  hay un orgasmo masculino y femenino y que éste último sigue teniendo como protagonista el clítoris.

 

Éste órgano es la parte del cuerpo con mayor concentración de terminaciones nerviosas. Está inervado por ocho mil fibras nerviosas, el doble que las que se encuentran en el miembro masculino. Pero hay muchos centros de placer, tantos como tipo de mujeres y por eso se habla, como mínimo, de 7 tipos diferentes de orgasmos femeninos.

 

Orgasmo clásico:

El orgasmo de produce después de estimularlo y de tener excitación, lo que provoca en el cerebro la descarga de neurotransmisores encargados de contraer los músculos del suelo pélvico, el útero y la vagina.

 

Estimulación del punto G.

Es una pequeña área genital localizada detrás del pubis y alrededor de la uretra. Se puede estimular introduciendo los dedos de la vagina. Su tacto es rugoso y provoca una sensación intenta en algunos casos y en otros una sensación molesta parecida a las ganas de orinar.

 

Otros puntos:

Se habla del punto A localizado en la pared anterior, entre el punto G y el cuello del útero. La estimulación se consigue a través de la penetración y favorece la lubricación así como la posibilidad de tener orgasmos múltiples.

También tenemos el punto U situado entre el clítoris y la entrada vaginal, es donde se localizan las glándulas uretrales. Generalmente su estimulación no produce un orgasmo pero si da mucho placer.

 

Los pechos:

Un 1% de las mujeres tienen la habilidad de llegar el clímax solo estimulando los pechos. Es debido a que la estimulación de los pezones activa en algunas mujeres la misma zona del cerebro que el clítoris, la vagina y el cuello del útero.

 

Analmente:

El sexo anal aunque esconde mucha información, sigue siendo muy desconocido pero se confirma que estimulándolo se puede llegar al clímax, ya que se estimulan las glándulas d’Skene.

 

Los besos:

Acostumbramos a buscar siempre el placer entre las piernas pero a veces puede llegar con un simple beso. Un beso apasionado tiene la capacidad de provocar una excitación intensa en los órganos íntimos.

 

La mente:

Todo deseo y excitación reside en nuestra mente, sin ella el orgasmo sería imposible. La mente puede potenciar la sexualidad o anularla, de ella depende el resultado final. Por lo tanto, la mente por si sola tiene el potencial de provocar un orgasmo, en este sentido el sexo tántrico es un ejemplo.

Todos estos tipos de orgasmos no son obligatorios ni nos hemos de presionar para vivirlos pero sí es cierto que casi siempre vamos al patrón clásico y es interesante experimentar para descubrir nuevas fuentes de placer. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

 

¿En qué piensan los hombres?

hombres piensan Centro Núria Jorba en BarcelonaNo voy a hablar de cine, está claro, pero es algo que nos preocupa tanto a hombres como a mujeres ya que unas queremos saber qué piensan otros y éstos no quieren saber nada. Y es que es así, cuando una mujer ve a su pareja mirando al infinito, la frase más recurrente es: ¿En qué piensas? Y la respuesta más frecuente en ellos es la siguiente: “en nada cariño”.  Aquí está asegurada la discusión.

Parece que siempre se tenga que pensar en algo y ya se ha visto en diferentes estudios que la mente de la mujer va a mil por hora pensando en cientos de cosas a la vez, mientras que la del hombre va más relajada, y sí, a veces tienen la capacidad ¡de no pensar en nada! Eso sí, no hay que generalizar ya que algunas mujeres también son capaces de mantener la mente en blanco, mientras que hay hombres cuya mente se parece más a la de ellas.

En el sexo pasa lo mismo. Hay hombres que afirman no pensar en nada ni durante la relación sexual ni después. Y las mujeres se preguntan: ¿Pero es que no tienen sentimientos? Sí, los tienen, pero no piensan en ellos, sólo sienten, se relajan y se dejan llevar. Algunos afirman que después del orgasmo se quedan con la mente en blanco durante varios minutos y no son capaces de recordar ni hacer nada, están en un momento de placer máximo. Si bien es verdad, también existen algunos más ansiosos que mientras están manteniendo relaciones sexuales están pensando en cosas del trabajo, en cómo les ha ido el día o en lo que tienen que hacer cuando acaben. Este tipo de hombres son los que pueden tener a la larga alguna disfunción sexual, ya que no están centrados en lo que hacen en el momento que lo hacen.

En diversas publicaciones, se ha visto que la mayoría de hombres mientras están manteniendo relaciones sexuales, están pensando múltiples cosas dependiendo de la situación. Por ejemplo, si es una primera cita, algunos estarán como locos intentando agradar a su conquista, darle el máximo placer a la vez que admiran su cuerpo desnudo, otros estarán pensando si luego le van a reclamar algo, una llamada al día siguiente, otra cita, un te quiero, etc. Si es la pareja habitual, algunos piensan en innovar, hacer algo diferente para romper con la monotonía, aunque a veces puede frenar el hecho de pensar que la pareja se pueda enfadar. Otros después del coito sólo piensan en dormir. Y algunos piensan en cualquier chorrada que les baje la excitación, no la erección, a la espera de que la pareja llegue al orgasmo.

Así que ya veis, aunque afirmen no pensar en nada, muchos sí que le están dando vueltas a la cabeza mientras mantienen relaciones sexuales. Eso sí, después del orgasmo la inmensa mayoría se quedan en blanco, por lo que hasta al cabo de unos minutos algunos, horas otros, no les pidas nada más.

Entonces, ¿qué pasa con las mujeres pensando en millones de cosas menos en sexo a la hora de hacerlo? Si bien es verdad que algunas sí que piensan en si les gusta o no lo que les hacen, o si les parece monótono o si su pareja es una máquina, muchas tienen la capacidad de que su mente piense en varias cosas a la vez, es decir, ¡trabajo, niños y sexo a la vez! Pero no nos engañemos, a éstas, muchas veces les cuesta más llegar al orgasmo o disfrutar de una buena relación sexual ya que su mente está pensando en lo que no tiene que pensar. La capacidad de dejar la mente en blanco permite disfrutar de ese instante y los posteriores, así que en el sexo hay que ser un poco egoísta y no pensar en nada que no sea dar y recibir placer para disfrutar de un momento de excitación máxima y luego de relajación absoluta. La buena comunicación a nivel sexual permite que no estemos pensando en otras cosas y disfrutemos al máximo de ese instante. 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia 

 

¡El tamaño sí importa!

tamaño si importa Centro Núria Jorba en BarcelonaHay multitud de opiniones al respecto, dependiendo de si hablan hombres o mujeres, así que vamos a hablar de dimensiones y vamos a desmontar algunos mitos.

Muchas personas dirán que depende de los gustos de cada uno o de si se habla de sexo oral o penetración, pero ¿qué hay de científico en todo esto? Se han hecho multitud de estudios sobre las dimensiones del pene y si esto realmente afecta a hombres y mujeres y se ha visto que hay un 55% de los hombres que no están satisfechos con las dimensiones de su miembro, mientras que el 85% de las mujeres refieren estar satisfechas con el tamaño del miembro de su pareja.

Entonces, hablemos de dimensiones. En los últimos estudios realizados se ha visto que la media ha disminuido, ¡Para alegría de muchos! Antes se hablaba de unos 15 cm aproximadamente como media estándar de longitud y tras estos últimos estudios se ha visto que la longitud del pene en erección es de unos 13,24 cm y de 9,16 cm cuando está flácido. Según un estudio realizado por la Asociación Española de Andrología la longitud media del pene en erección es de 13,58 cm, con un diámetro de 3,82 cm. La medición procede de un estudio realizado con 582 varones españoles de raza caucásica y de edades comprendidas entre los 22 y los 75 años.

Según afirma Antoni Bolinches, psicólogo clínico, sexólogo y miembro de la junta directiva de la Federación Española de Sociedades de Sexología «El 80% de la población masculina se encuentra entre los 10 y los 16 cm, como promedio». También afirma que hay penes que en relajación pueden parecer más pequeños que otros, pero que en erección triplican su tamaño, mientras que otros que parecen mayores en reposo, solo ganan un par de centímetros con la erección.

Se denomina micropene a aquellos inferiores a los 6 cm de longitud en erección, pero se ha visto que no es bueno etiquetar ni dar dimensiones muy precisas al respecto ya que puede afectar al hombre y provocar complejos y trastornos psíquicos.

Muchas se preguntarán qué pasa con las mujeres, la vagina también tiene dimensiones por tanto también dependerá de eso que el tamaño del pene influya en la relación sexual o no. Según diversos estudios la profundidad de la vagina ronda los 14 cm, así que un pene de mayores dimensiones puede llegar a ser un problema, pero hay que recordar que la vagina es un músculo que se amolda a diferentes dimensiones por lo que depende de cada mujer, las sensaciones que ésta tenga, la experiencia y la capacidad para contraer o relajar dicho musculo.  

Y respecto a la raza, ¿qué hay de cierto en que los africanos son los que la tienen más grande y los asiáticos los que la tienen más pequeña? Aquí hay diversidad de opiniones, hay algunos estudios que indican que esto es cierto, (e incluyen a los latinoamericanos ya que serían los segundos en cuanto a mayor longitud), mientras que otros apuntan a que las diferencias entre razas apenas son apreciables y que depende de las diferencias individuales. Tampoco se ha visto correlación entre la altura, la complexión, las dimensiones del pie o de las manos con la longitud del miembro viril.

La dificultad a la hora de poder dar datos más exactos radica en la forma de realizar los estudios ya que son innumerables las limitaciones, los sesgos y las pegas que han encontrado para valorar una buena medida de pene. ¡No es lo mismo un pene erecto en la consulta médica que en la cama con la pareja! También influye la temperatura ambiente y el haber eyaculado en las 24 horas previas.

Otro problema es la selección de la muestra ya que la mayoría de estudios se realizan con un grupo de hombres que se apuntan voluntariamente y éstos seguramente son los que se sienten más seguros con su tamaño.

En resumen, la media española está en 13,58 cm, con un diámetro de 3,82 cm, medida más que suficiente para las dimensiones de la vagina, ¡así que fuera complejos y a disfrutar!

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia 

 

 

Según trates tu cuerpo influirá en tu sexualidad

amar tu cuerpo Centro Núria Jorba en BarcelonaVivimos en una sociedad de culto al cuerpo, de medidas y exigencias irreales, que nos hace estar en constante lucha con la piel que habitamos. Desde la más tierna infancia se nos habla de nuestro cuerpo, nuestro entorno nos etiqueta mucho antes que nosotros lo hagamos. A grandes rasgos, en el caso de las chicas se espera que éste sea bello y en el caso de los chicos que sea fuerte. Cuando nuestro cuerpo no cumple con los cánones entramos en conflicto con él. Ya al crecer, no solo intentamos modificarlo activamente (dieta, deporte, operaciones…), sino que lo maltratamos verbalmente por no llegar a los estereotipos establecidos. Nos convertimos en víctimas y verdugos del lenguaje contra nuestro cuerpo.

Es interesante pararnos a pensar cómo le hablamos a nuestro cuerpo, qué le decimos y cómo lo tratamos. Las etiquetas que utilizamos definirán la relación que establecemos con él. ¿Tratas a tu cuerpo con amor o con odio? ¿Tal vez desde la rabia o la tristeza de que no sea como tú desearías? ¿O desde la alegría y el agradecimiento por contenerte día a día y permitirte experimentar el mundo a través de él? El cuerpo no deja de ser eso, una herramienta a nuestra disposición. Una herramienta que nos permite sentir. Parece que solo nos acordamos de él cuando duele o cuando hay alguna parte que no alcanza nuestras expectativas. ¿Te fijas más en las sensaciones que genera o en cómo luce? En nuestra mente el cuerpo es algo a modelar, intentando alcanzar objetivos imposibles. En especial las mujeres, su cuerpo tiene sentido como objeto de deseo y admiración, y se castigan por ello. Ellas son para ser deseadas, pero no sujetos deseantes; esto marca una diferencia notable sobre cómo se relacionan con el cuerpo y la sexualidad. Existe la creencia errónea que la mujer se sentirá mejor consigo misma y disfrutará del sexo si tiene un cuerpo perfecto. Nada más alejado de la realidad.

Cuando no aceptamos nuestro cuerpo, no percibimos o incluso bloqueamos muchas de las sensaciones que nos proporciona. Y esto tiene un peso contundente en nuestra sexualidad, pues cuando estamos en conflicto con alguna parte de nuestro cuerpo le negamos el placer de la caricia y el contacto. Parece valorarse más el ideal al cual queremos llegar que el tratarse con amor y permitirse el placer de sentir. El sexo es un momento intenso de contacto con uno mismo y con el otro; y la relación que yo tengo con mi cuerpo emerge en el contacto. Valida, atiende y cuida cada rincón de tu cuerpo; todas las partes son dignas de amor, en especial aquellas con las que puedas tener algún conflicto. Para una sexualidad plena es importante aceptar totalmente nuestro cuerpo. Enamórate de ti mismo. No solo de las partes que te gustan, de todo, de lo que te hace único. Acéptate y date el valor que te mereces. Tu cuerpo narra tu historia.

Este será el primer paso para aprender a permitirnos disfrutar sin exigencias ni objetivos, pero el simple placer de sentir. Ya que en la medida que nos conectemos con las sensaciones que ofrece nuestros cuerpo, irá apareciendo nuestro deseo. En realidad es eso, dejar de pensar y conectarse con uno mismo. Y en esta sociedad que todo va tan rápido y el estrés es el mal común de todos, estamos muy desconectados. Para ello hay que dejar las prisas: para poder conectar con nuestro cuerpo necesitamos la lentitud. Socialmente aun nos cuesta abandonarnos a las sensaciones, al juego. Nos hemos olvidado de jugar y disfrutar, ¿qué es sino el encuentro sexual que el juego de los adultos? ¿Qué espacio hay para el placer y el disfrute en tu vida?

 

Arantxa Moliner. Psicóloga emocional y Educadora sexual

 

 

¿Con qué juegan los hombres?

Es por todos conocido que una mujer puede darse placer por ejemplo con un vibrador y que actualmente tienen diferentes tamaños, formas, grados de vibración… pero ¿qué sabemos de los hombres? ¿A parte de con una muñeca hinchable, con que pueden jugar ellos?

Haré un breve resumen de los juguetes sexuales masculinos más usados.

Tenga, Centro Nuria Jorba en BarcelonaTENGA es un masturbador masculino rígido que permite introducir el pene en el interior simulando una vagina, permite eyacular en su interior ya que es totalmente lavable. Se recomienda utilizar lubricante para que sea más fácil y placentero su uso. Actualmente existe con efecto succión, que puede ser más o menos intensa en función del modelo, lo que permite aumentar el placer y las sensaciones.

 

Seda-t, Centro Nuria Jorba en BarcelonaSEDA-T es otro tipo, que aunque es muy similar, tiene la diferencia que es blando para poder hacer la presión deseada con las manos. Actualmente tiene diferentes formas para simular de forma más real una vagina. También se puede eyacular en el interior ya que luego es fácilmente lavable con agua y jabón. Y también es recomendable utilizar lubricante.

 

tenga eggs, Centro Nuria Jorba en BarcelonaTENGA EGG son 9 modelos diferentes de huevos, que dada su elasticidad se estiran y se adaptan a cualquier tamaño. Su interior es diferente en cada modelo para recibir diferentes sensaciones: con nódulos, con estrías, en forma de tela de araña, con protuberancias, con filamentos muy finos, con microestructuras que estimulan directamente el glande, con micropuntos que estimulan todas las terminaciones nerviosas recibiendo un placer máximo, nervios en forma de espiral y el thunder. que es el que produce una descarga en forma de rayo en el momento cercano al orgasmo. Todos ellos llevan en su interior una bolsita con lubricante para que la experiencia sea suave y placentera. Están pensados para un solo uso, pero se ha visto que con un buen lavado con agua y jabón o un limpiador específico, pueden tener más de un uso.

Autoblow2, Centro Nuria Jorba en Barcelona

 

AUTOBLOW2 es un dispositivo que simula el sexo oral gracias a un carril dispuesto a lo largo de su interior al que van unidos dos anillos recubiertos de esferas que ruedan hacia arriba y hacia abajo provocando un masaje de lo más placentero.

 

klic-klicKLIC-KLIC permite mantener placer a distancia, está diseñado con forma de vagina y tiene un sistema de vibración y de sensores que permite conectarse al ordenador y recoger y transmitir el roce del interior y exterior del juguete, de esta manera se puede simular la relación sexual a distancia con la pareja, si es mujer puede tener la versión femenina, y estar conectados al mismo tiempo. Permite mantener relaciones con gente desconocida a través de su web o bien recibir placer en solitario sin conectarse al ordenador.

 

Fleshlight, Centro Nuria Jorba en BarcelonaFLESHLIGHT es un masturbador masculino con forma externa de vagina, boca o ano que tiene el interior con una textura que parece casi real. Es recomendable usar lubricante para facilitar la penetración.

Aparte de los mencionados que son de los más frecuentemente utilizados, existen torsos para masturbarse entre los pechos, diferentes muñecas inflables y también existen diferentes masturbadores anales, con diferentes potencias y formas y muñecos inflables con pene vibrador. Siempre es importante informarse antes de adquirir alguno de estos juguetes para escoger aquel que más se adapte a las necesidades de cada uno y por supuesto leerse bien la forma de uso.

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia

 

Sexo y edad

sexo y edad Centro Núria Jorba en BarcelonaMuchas veces oímos hablar que la sexualidad tiene una edad preestablecida, la efervescencia de la cual se encuentra en la juventud, y que las personas grandes ya no son aptas para disfrutar de ella. El cierto es que esto no es así y continuamente nuestra sociedad crea mitos sobre este hecho. 

Por este motivo, hoy hablaremos sobre el sexo, relacionando cada etapa evolutiva de la persona con los cambios que se dan por el que hace este. 

Empezando por los 40 años, se ha demostrado cómo es la etapa en que la sexualidad femenina aumenta, no hay excesiva preocupación por los hijos, se pierden las inseguridades físicas y se tienen menos complejas. En definitiva, se sabe más lo qué se quiere.  

En relación con los orgasmos, estos acostumbran a ser mayores en cantidad y calidad. Estadísticas han demostrado que el 61% de las mujeres de entre 18 y 24 años llegan al clímax la última vez que han tenido relaciones sexuales. A los 30 años lo consiguieron un 65% de las mujeres encuestadas, mientras que entre los 40 y 50 años lo hizo el 70%. 

No obstante, el hombre con cuarenta años mantiene su sexualidad de los 30 pero cambia el tipo de sexo que desea, es decir, nuevas prácticas, fantasías, etc. 

Continuando por los 50 años, esta etapa también denominada la segunda luna de miel, se produce un descubrimiento de la pareja cuando los hijos ya son grandes. A veces, mucho mejor que la primera, puesto que no hay complejos, se sabe lo qué se quiere, y hay buena salud. Por otro lado, también se da mucha importancia a las caricias, la conexión emocional, los preliminares, etc. 

Hacia los 60 años aparece la menopausia y la andropausia (estrógenos y andrógenos), se dan cambios hormonales que disminuyen el deseo y la excitación sexual. Es muy importante durante esta etapa el vínculo creado con la pareja y de los factores psicológicos. También pueden aparecer problemas relacionados con la salud, como la hipertensión, la diabetes,... 
A la vez, se produce también un aumento de las enfermedades de transmisión sexual al no haber posibilidad de embarazo, disminuye la lubricación y la respuesta eréctil es más lenta y progresiva. Es por este motivo que se da mucha importancia a los preliminares. Un ejemplo para poder entender mejor los cambios que se dan a los sesenta años sería el de querer correr 100 metros en 11 segundos y aceptar que se tienen que llevar gafas. 

La última etapa a comentar, la de los 70 años, es el momento en el que se cree que ya no hay sexo, afirmación totalmente errónea. Hay que dar importancia al descubrir nuevas vías que no sean el coito y tener claro que somos las mismas personas pero con unos cuántos años de más encima. Además, existen alternativas para poder combatir la disfunción eréctil como la viagra, el cialis o el fenovir. 

Por último, destacar que tiene que haber una relación entre la actividad sexual mantenida a la vejez y la ejercida durante la juventud. Además, las relaciones sexuales son un beneficio para aquellas personas que sufren incontinencia urinaria y cáncer de próstata. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

Remedios naturales para las disfunciones masculinas

Disfunciones masculinas Centro Núria Jorba en BarcelonaEl bajo deseo sexual y los problemas de erección pueden estar relacionados con diferentes patologías, consumos de fármacos, estrés… En este artículo hablaremos sobre qué productos naturales nos pueden ayudar a combatir esto, siempre bajo control médico y consultando antes si se toman otros medicamentos, se tiene alguna patología previa o alguna alergia.

¡Citaré sólo los más comunes aunque remedios naturales hay infinitos!

Iniciaremos con la Maca Andina o ginseng peruano, que debido a sus principios activos, (ácido carboxílico, sulfocianato, aminoácidos (arginina e histidina), ácidos grasos y compuestos específicos (macamidas), actúa sobre el sistema nervioso central y estimula la circulación sanguínea lo que aumenta el deseo y la irrigación sanguínea de los órganos sexuales favoreciendo la erección. Según algunos estudios, incrementa la producción de espermatozoides por lo que aumenta la fertilidad.

También está el aminoácido L-arginina que entre sus propiedades destaca la capacidad de aumentar o mantener la masa muscular, mejora los procesos de cicatrización y el sistema inmune y favorece la formación de ácido nítrico, por lo que a través de ella mejora la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que mejora el flujo de sangre en órganos genitales favoreciendo la erección.

El producto Aquilea Vigor®  contiene los dos productos anteriores en una única cápsula lo que permite aumentar el deseo sexual y mejorar las erecciones, sin efectos secundarios conocidos.

Otro producto conocido es el Fenovir® que contiene múltiples proteínas, omega 3, aceites esenciales, vitaminas A + B1 + C, magnesio y calcio, entre otros, lo que aumenta la vitalidad del individuo, reduce los niveles de glucosa en sangre y de lípidos, activa el sistema digestivo, aumenta la líbido y mejora la eyaculación precoz. Éste no debe usarse como sustituto de tratamientos prescritos para la diabetes o la dislipemia, ha de ser un coadyuvante que ayude a reducir los niveles pero no sustituya al fármaco si hay una patología instaurada. Dado su elevado efecto vigorizante aumenta el deseo sexual de forma natural.

El ginseng rojo o coreano es conocido por proporcionar energía y vitalidad al organismo, pero además es un potente vasodilatador que favorece la liberación de óxido nítrico y por tanto ayuda a mejorar la calidad de las erecciones. No confundir con el ginseng americano que es más bien relajante y produciría el efecto contrario.

El ginko biloba posee flavonoides (ginkgoloides y heterósidos) que actúan en el sistema vascular, algunos estudios han demostrado que mejora la función antiagregante reduciendo así la formación de coágulos y mejorando la irrigación de la sangre en los diferentes órganos, por lo que ayuda a mejorar la disfunción eréctil ya que permite una mayor llegada de sangre al pene en el momento de la erección. También son útiles a la hora de neutralizar radicales libres mejorando la función antioxidante y por tanto interfiere en el proceso de envejecimiento, tiene un efecto “antiaging”. Es una planta segura, con escasos efectos adversos  entre los que destaca la cefalea o los mareos, los primeros días de tratamiento.

La Damiana es una planta amazónica conocida como una de las más afrodisiacas del mundo, actúa de forma rápida sobre los centros nerviosos estimulando el sistema renal y los órganos sexuales tanto en hombres como en mujeres, por lo que se usa para estimularse aumentando el deseo sexual en casos donde hay un bajo deseo. No debe tomarse si se están haciendo tratamientos con otros excitantes tipo ginseng o guaraná.

Muira Puama es un árbol que se descubrió en el Amazonas con un uso tradicional como energizante, mejorando la salud general, la impotencia y la falta de deseo sexual. Se han realizado numerosos estudios donde se ha visto que su uso a largo plazo aumenta la producción de hormonas sexuales gracias a las propiedades que contiene la raíz y la corteza  del árbol.

Éstos son solo algunos de los que existen, hay muchos más y sobre todo es importante consultar al especialista antes de consumirlos. 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia 

 

Los tres verbos sexuales: sentir, querer, encantar

comunicación sexual Centro Núria Jorba en BarcelonaCuando hablamos sobre sexo, es esencial recordar que cada uno es diferente y queremos diferentes cosas. No hay una única manera buena de vivir la sexualidad y tener sexo. Y aunque no existen recetas universales para el buen sexo, sí que es cierto que hay algunas directrices que pueden guiarnos en este arte. Nadie puede negar el poder de la palabra, y esto también es aplicable durante el sexo. Una buena comunicación sexual nos llevará a una satisfacción sexual mayor. En su sencillez radica la dificultad, todos podemos decir cosas durante el sexo, pero no cualquier cosa vale. Dejando de lado lo típico de ‘hablar sucio’, que será lo que a muchos les vendrá en mente abordando este tema, podemos utilizar la palabra durante el sexo como herramienta para conocer a nuestra pareja y darnos a conocer. Sobre todo al inicio cuando no conocemos el cuerpo del otro necesitamos comunicarnos más.

Siento...En primer lugar es importante conectar con uno mismo: qué queremos y cómo nos sentimos acerca de ello. Nuestros propios deseos y sentimientos serán nuestra guía para llevarnos hacia un mejor sexo. Para conectar con cómo sentimos, es necesario liberar nuestra mente de pensamientos que la ocupan. No podemos estar en nuestro cuerpo y en nuestra cabeza a la misma vez. Así es: cuanto más pensamos, menos sensaciones sentimos. Si durante el sexo en tu cabeza rondan preocupaciones, algo que no has dicho, resentimientos o discusiones por finalizar con tu pareja, algo externo que afecta a tu humor… afectará a la cantidad y calidad de sensaciones que podrás sentir en tu cuerpo. Aprende a relajarte, fluir, conectar el cuerpo con las sensaciones y el placer, será la única vía para después transmitirlo a nuestra pareja sexual. ¡Siéntete!

Quiero…Es obvio que no a todos nos gusta lo mismo, ni de la misma manera. Tampoco hay técnicas amatorias secretas para hacernos increíbles amantes. El único truco para asegurarse que tu pareja sexual sabe que quieres es… ¡Decírselo! Casi todo el mundo ha tenido la experiencia de tener sexo mientras una vocecita en su cabeza iba diciendo ‘¡No, así no!’ ‘¿Por qué ha parado?’ ‘¿Se ha perdido?’ ‘Desearía que fuera más lento o más rápido o en otra posición…’ Y aunque posiblemente la otra persona puede sentir que algo no va del todo bien y no estás disfrutando, no sabrá que hacer diferente sino se lo dices. Lamentablemente esperar solo a que el otro acierte es jugar a la lotería. Está en tu mano darle la combinación ganadora y evitar pasar de experiencia sexual en experiencia sexual sin transmitir a tu pareja que te hace sentir placer y experienciar esa maravillosa sensación que es ser tocado justo de la manera adecuada.

Me encanta…’ Por otro lado, cuando sucede que está haciendo la combinación exacta para llevarte al sexto cielo de la excitación es importante hacerle saber que te gusta lo que está haciendo. Es la única manera de que se repita. La solución es tan simple como profundizar más allá del ‘¿te gusta esto?’ respondiendo ‘sí’ o ‘no’. Puedes desde describir exactamente qué te gusta de lo que recibes a utilizar frases como ‘me encanta como lo haces’, ‘me fascina como te mueves’... Es algo sencillo pero muy potente. Saber que estamos haciendo disfrutar al otro potencia el deseo y sentirse atractivo. ¡Y por supuesto, también pregunta a tu pareja!

Cuando se trata de sexo mucha gente se avergüenza y tiene dificultades para hablar con claridad. Incluso hay quien piensa que hablar durante el sexo sobre cómo nos estamos sintiendo y qué deseamos, cortará el rollo. ¡Todo lo contrario! Hablar, bromear y reírse durante el sexo dará lugar a un momento de mayor complicidad. No dejes escapar la ocasión de facilitar al otro cuales son tus deseos, preferencias y límites, te ayudará a sentirte más cómodo y conectado. Se olvida que cuando nos sentimos más conectados con la pareja sexual, se experimentan más sensaciones físicas, lo cual aumenta la excitación… ¡lo cual lleva un sexo más excitante! Obviamente cada quien ha de descubrir con qué palabras se siente cómodo expresándose, el tipo de comunicación sexual que se tenga se construirá con la pareja del momento. Pero es de interés mutuo expresarse honestamente y sin espacio para confusiones, ya que será la vía para llegar a conseguir una mayor excitación y conexión no solo con el otro, sino con uno mismo. Solo así el sexo te llevará a sentir, al menos, aquello que deseas, o incluso mucho más.

 

Arantxa Moliner. Psicóloga emocional y Educadora sexual

 

 

Sexting y cibersexo

Cibersexe Centro Núria Jorba en BarcelonaActualmente, como todos somos conscientes, nos encontramos en una sociedad constantemente conectada y actualizada en las nuevas tecnologías. Este hecho ha tenido múltiples repercusiones, y en el mundo de la sexualidad no ha sido menos. Internet, redes sociales y aplicaciones para intercambiar mensajes con otras personas han provocado un adelanto y en consecuencia una mayor facilidad, no sólo por el hecho de ligar y conocer personas fuera de nuestro círculo social, sino también para practicar sexo por Internet.

¿Sexting y cibersexo?

Antes de adentrarme a hablar sobre los pros y contras de estas dos prácticas, hay que definir que el cibersexo hace referencia a la práctica del sexo online, de forma que se llegue a simular una relación sexual. Si nos disponemos a mirar las estadísticas, estudios demuestran que la mayoría de personas reconocen haberlo hecho pero afirman hacerlo con su pareja, y que utilizan mayoritariamente texto, después audios y finalmente, vídeos. 
Por otro lado, el sexting consiste al intercambio de mensajes de texto que tienen una connotación sexual. Actualmente, esta práctica supera el cibersexo puesto que este predominaba con la aparición de las web cam. 

A continuación me dispongo a exponer las ventajas de estas dos prácticas. En primer lugar, permiten el desarrollo de imaginación y creatividad, así como dan seguridad sexual. Además, son de fácil acceso (24 horas) y no es necesario tener pareja para poder hacer uso. En relación con la pareja, también pueden ser útiles para enriquecerla y ser una buena alternativa para aquellas relaciones a distancia. Por último, hay que destacar que no hay preámbulos y la implicación emocional no está habitualmente presente. Comparándolo con la pornografía, el cibersexo y el sexting son mejores prácticas por el hecho que detrás de la pantalla hay una persona interactuando. 

No obstante, también hay aspectos negativos que cabe que recordar. En primer lugar, existe la posibilidad que se dé extorsión y chantaje, así como adicción sexual. Por adicción, se entiende cualquier actividad u objeto, cuya ausencia crea malestar. Si hablamos de horas, 3-4 horas por semana se considera aceptable, pero más de 15 ya se consideraría adicción. Me gustaría destacar que las principales adicciones que sufre la sociedad de hoy día son el juego, el trabajo, las compras, la comida y el sexo. Éstas, afectan a un 7% de los usuarios de internet, los cuales son más de 12 millones de personas al mundo. Dentro de éstos, 2 de cada 3 no tienen encuentros fuera del mundo online.

A continuación, expongo algunos consejos que pueden ser útiles para una buena práctica del cibersexo y el sexting:

  • No poder ser nunca reconocidos
  • Encontrar a una persona de confianza con quién poderlo practicar
  • Evitar los vídeos, en el caso de no conocer a la persona
  • No reducir el sexo al mundo online exclusivamente
  • Marcar unos límites propios para evitar posibles adiciones o el comentado en el punto anterior

En relación con los aparatos, yo siempre los recomiendo para parejas que vivan a la distancia. En ellos, podemos encontrar los Fundawear, basados en ropa interior con sensores de vibración que se pueden conectar al smartphone de la pareja; los Klic Klic, vibradores para cada uno que se conectan simultáneamente por internet compartiendo las sensaciones con la pareja; y por último, el Bliss. Esta, es una aplicación que transforma el sexo en un juego con retos, preguntas, etc., para poder jugar a la distancia. 

Seguramente muchos de vosotros os estaréis preguntando si este tipo de prácticas se consideran infidelidad o no. El caso es que el 60% de los hombres y el 75% de las mujeres sí lo consideran como tal. Es muy importante conocer cuáles son los límites de cada pareja y hasta qué punto para él/a lo seria, pero realmente tenemos que ser conscientes de que hay sexualidad con otra persona, aunque ésta no esté físicamente.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

 

¿Qué fármacos pueden disminuir el deseo sexual?

bajo deseo Centro Núria Jorba en BarcelonaEn este artículo centraré en aquellas personas (tanto hombres como mujeres) que tienen alguna patología crónica por la que han de tomar medicación y cómo ésta puede afectar a su deseo sexual.

Brevemente recordar que el deseo sexual hipoactivo es la disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente, teniendo en cuenta factores que, como la edad, el sexo y el contexto de la vida del individuo, afectan a la actividad sexual. Dicho trastorno provoca malestar acusado o dificultades de relación interpersonal y no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (excepto otra disfunción sexual) y no se debe exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica.

Por lo tanto el bajo deseo puede tener diferentes causas y no exclusivamente ha de estar relacionado con enfermedades o el consumo de determinados fármacos si bien es verdad que el consumo de éstos puede interferir en la vida sexual.

¿Y cuáles son estos fármacos?

Sin orden de importancia ni gravedad, empezaremos por los antidepresivos. Prácticamente todos pueden dar lugar a alteraciones en la esfera sexual, pero los que más afectan son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Éstos  ayudan a elevar los niveles de serotonina en el organismo disminuyendo la impulsividad, la ansiedad y también el deseo sexual. Pueden disminuir la consecución del orgasmo en un 50% de los casos, disminuir la lubricación vaginal o provocar problemas de disfunción eréctil.

Los ansiolíticos, sobre todo algunas benzodiazpinas, también están asociadas a disminución del deseo sexual, disfunción eréctil y anorgasmia seguramente debido al efecto sedante y de relajación muscular que producen.

Los antihipertensivos, sobre todo los diuréticos y algunos betabloqueantes, también interfieren en la líbido y pueden dar problemas de erección.

Los fármacos hipolipemiantes tienen descritos entre los efectos adversos la disminución del deseo sexual. En este caso muchas veces el modificar hábitos de vida, es decir, una dieta equilibrada y ejercicio físico, puede dar lugar a una reducción de los niveles de colesterol y por tanto a no necesitar tomar el fármaco y recuperar el deseo sexual ya que es reversible tras el cese de la medicación. Siempre eso sí bajo control médico y analítico.

Algunos anticonceptivos también disminuyen el deseo sexual, ya que reducen los niveles de testosterona. Por suerte son muy pocos los que dan este trastorno ya que los últimos que han salido al mercado ya llevan las dosis de hormonas más ajustadas.

Analgésicos potentes como los opiáceos también están relacionados con la disminución del deseo sexual cuando se consumen de forma crónica, al retirarlos generalmente se recupera el deseo.

Es importante tener en cuenta que no están descritos todos los fármacos, que hay muchos otros que tienen descrita en su literatura algún trastorno sexual, pero me he querido centrar en los fármacos más comunes y que más efectos tienen.

Por supuesto remarcar que es importante acudir al especialista si se detecta que un fármaco puede ser el causante del bajo deseo, nunca retirarlo por cuenta propia. Y que la mayoría de fármacos se pueden cambiar por otros para mantener el deseo sexual, nunca pensar eso de “¡Como tengo tal enfermedad ya no voy a disfrutar del sexo!” Consulta siempre con un especialista para que te asesore y puedas recuperar el deseo. 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia 

 

Posturas sexuales para el placer femenino

posturas sexuales femeninas Centro Núria Jorba en BarcelonaEn muchas ocasiones oigo a parejas, tanto hombres como mujeres, que no acaban de conseguir que ella con el coito llegue al orgasmo y creo que es un tema a tratar.

Primero de todo hemos de dejar claro el tipo de orgasmo existente ya que sigue habiendo mito de si hay el vaginal y clitoriano o no. Decir que solo existe el orgasmo clitoriano, es decir, es el órgano que se encarga de producir el orgasmo, otra cosa es como lo conseguimos, si de manera directa (que sería estimulando el clítoris) o de manera indirecta (que puede ser estimulando la vagina – y aquí estimularíamos el cuerpo interno del clítoris ya que es más de lo que nosotros vemos- o quizás estimulando otras zonas como los pechos, con besos, etc.).

Por otro lado, antes de empezar con las posturas tenemos que decir que el 97% de las mujeres aproximadamente llegan al orgasmo estimulando directamente el clítoris, y por tanto, acostumbra a pasar que prefieren los preliminares. Pero se pueden utilizar posturas donde es sencillo estimular el clítoris y disfrutar al mismo tiempo del coito con la pareja.

La primera postura que quieren las mujeres porque les permite ésta estimulación es la de ponerse encima, ayuda a que con el movimiento adelante y detrás puedan tener frotamiento y así conseguir el clímax. Hay mujeres que de todas formas no acaban de conseguir estimularse, por eso aconsejo que en estos casos el hombre utilice los dedos y los ponga en su vientre para mejorar el frotamiento.

En este caso a muchos hombres no les gusta porque el movimiento con el que ellos disfrutas en esta postura es arriba y abajo y por lo tanto no tienen tanta estimulación pero lo compensan con el hecho de ver a su pareja en su totalidad, en no haber de moverse ellos y también en tener las manos libres para tocar lo que se quiera. 

La otra postura recomendada es la de hacerlo por detrás, esta permite que la propia mujer se pueda estimular y llegar al máximo de placer y lo puede hacer a su manera y por lo tanto, asegurarse el placer ya que si lo tiene que hacer el hombre (que puede ser muy excitante) acostumbra a ser complicado porque tiene que estar pendiente de estimular a la mujer y del movimiento del coito.

El problema de ésta postura es que si hay diferentes alturas en la pareja, entonces se tienen que buscar alternativas como hacerlo en la punta de la cama donde el hombre está arrodillado en el suelo, encima de la mesa o poniéndose el hombre cojines debajo de las piernas.

Además, decir que ésta postura es óptima para hombre con los genitales pequeños porque facilita la penetración.

La tercera postura preferida es la de la “cucharita”, en la que la mujer pasa la pierna por encima del hombre estando de lado y el clítoris queda muy accesible haciendo que fácilmente tanto uno como el otro puedan estimular. Además, a los hombres les gusta mucho porque pueden ver como ella se toca y eso provoca una mayor excitación.

Y la última sería una variante del misionero, en la que la  mujer se pone debajo, el hombre encima pero ella se coloca unos cojines debajo de las nalgas para facilitar el frotamiento y los golpecitos durante el coito ayudando a un mayor contacto y por lo tanto, una mayor estimulación.

Esta postura es la menos recomendable porque necesita cierta preparación y hace que no sea tan espontánea y pueda romperse el momento pasional.

Ya se ve que hay mil alternativas, estas son las más comunes pero animo a que todos encuentren sus preferidas y prueben nuevas variaciones que puedan llegar a sorprender.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

 

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