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Sexo y edad

sexo y edad Centro Núria Jorba en BarcelonaMuchas veces oímos hablar que la sexualidad tiene una edad preestablecida, la efervescencia de la cual se encuentra en la juventud, y que las personas grandes ya no son aptas para disfrutar de ella. El cierto es que esto no es así y continuamente nuestra sociedad crea mitos sobre este hecho. 

Por este motivo, hoy hablaremos sobre el sexo, relacionando cada etapa evolutiva de la persona con los cambios que se dan por el que hace este. 

Empezando por los 40 años, se ha demostrado cómo es la etapa en que la sexualidad femenina aumenta, no hay excesiva preocupación por los hijos, se pierden las inseguridades físicas y se tienen menos complejas. En definitiva, se sabe más lo qué se quiere.  

En relación con los orgasmos, estos acostumbran a ser mayores en cantidad y calidad. Estadísticas han demostrado que el 61% de las mujeres de entre 18 y 24 años llegan al clímax la última vez que han tenido relaciones sexuales. A los 30 años lo consiguieron un 65% de las mujeres encuestadas, mientras que entre los 40 y 50 años lo hizo el 70%. 

No obstante, el hombre con cuarenta años mantiene su sexualidad de los 30 pero cambia el tipo de sexo que desea, es decir, nuevas prácticas, fantasías, etc. 

Continuando por los 50 años, esta etapa también denominada la segunda luna de miel, se produce un descubrimiento de la pareja cuando los hijos ya son grandes. A veces, mucho mejor que la primera, puesto que no hay complejos, se sabe lo qué se quiere, y hay buena salud. Por otro lado, también se da mucha importancia a las caricias, la conexión emocional, los preliminares, etc. 

Hacia los 60 años aparece la menopausia y la andropausia (estrógenos y andrógenos), se dan cambios hormonales que disminuyen el deseo y la excitación sexual. Es muy importante durante esta etapa el vínculo creado con la pareja y de los factores psicológicos. También pueden aparecer problemas relacionados con la salud, como la hipertensión, la diabetes,... 
A la vez, se produce también un aumento de las enfermedades de transmisión sexual al no haber posibilidad de embarazo, disminuye la lubricación y la respuesta eréctil es más lenta y progresiva. Es por este motivo que se da mucha importancia a los preliminares. Un ejemplo para poder entender mejor los cambios que se dan a los sesenta años sería el de querer correr 100 metros en 11 segundos y aceptar que se tienen que llevar gafas. 

La última etapa a comentar, la de los 70 años, es el momento en el que se cree que ya no hay sexo, afirmación totalmente errónea. Hay que dar importancia al descubrir nuevas vías que no sean el coito y tener claro que somos las mismas personas pero con unos cuántos años de más encima. Además, existen alternativas para poder combatir la disfunción eréctil como la viagra, el cialis o el fenovir. 

Por último, destacar que tiene que haber una relación entre la actividad sexual mantenida a la vejez y la ejercida durante la juventud. Además, las relaciones sexuales son un beneficio para aquellas personas que sufren incontinencia urinaria y cáncer de próstata. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

Remedios naturales para las disfunciones masculinas

Disfunciones masculinas Centro Núria Jorba en BarcelonaEl bajo deseo sexual y los problemas de erección pueden estar relacionados con diferentes patologías, consumos de fármacos, estrés… En este artículo hablaremos sobre qué productos naturales nos pueden ayudar a combatir esto, siempre bajo control médico y consultando antes si se toman otros medicamentos, se tiene alguna patología previa o alguna alergia.

¡Citaré sólo los más comunes aunque remedios naturales hay infinitos!

Iniciaremos con la Maca Andina o ginseng peruano, que debido a sus principios activos, (ácido carboxílico, sulfocianato, aminoácidos (arginina e histidina), ácidos grasos y compuestos específicos (macamidas), actúa sobre el sistema nervioso central y estimula la circulación sanguínea lo que aumenta el deseo y la irrigación sanguínea de los órganos sexuales favoreciendo la erección. Según algunos estudios, incrementa la producción de espermatozoides por lo que aumenta la fertilidad.

También está el aminoácido L-arginina que entre sus propiedades destaca la capacidad de aumentar o mantener la masa muscular, mejora los procesos de cicatrización y el sistema inmune y favorece la formación de ácido nítrico, por lo que a través de ella mejora la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que mejora el flujo de sangre en órganos genitales favoreciendo la erección.

El producto Aquilea Vigor®  contiene los dos productos anteriores en una única cápsula lo que permite aumentar el deseo sexual y mejorar las erecciones, sin efectos secundarios conocidos.

Otro producto conocido es el Fenovir® que contiene múltiples proteínas, omega 3, aceites esenciales, vitaminas A + B1 + C, magnesio y calcio, entre otros, lo que aumenta la vitalidad del individuo, reduce los niveles de glucosa en sangre y de lípidos, activa el sistema digestivo, aumenta la líbido y mejora la eyaculación precoz. Éste no debe usarse como sustituto de tratamientos prescritos para la diabetes o la dislipemia, ha de ser un coadyuvante que ayude a reducir los niveles pero no sustituya al fármaco si hay una patología instaurada. Dado su elevado efecto vigorizante aumenta el deseo sexual de forma natural.

El ginseng rojo o coreano es conocido por proporcionar energía y vitalidad al organismo, pero además es un potente vasodilatador que favorece la liberación de óxido nítrico y por tanto ayuda a mejorar la calidad de las erecciones. No confundir con el ginseng americano que es más bien relajante y produciría el efecto contrario.

El ginko biloba posee flavonoides (ginkgoloides y heterósidos) que actúan en el sistema vascular, algunos estudios han demostrado que mejora la función antiagregante reduciendo así la formación de coágulos y mejorando la irrigación de la sangre en los diferentes órganos, por lo que ayuda a mejorar la disfunción eréctil ya que permite una mayor llegada de sangre al pene en el momento de la erección. También son útiles a la hora de neutralizar radicales libres mejorando la función antioxidante y por tanto interfiere en el proceso de envejecimiento, tiene un efecto “antiaging”. Es una planta segura, con escasos efectos adversos  entre los que destaca la cefalea o los mareos, los primeros días de tratamiento.

La Damiana es una planta amazónica conocida como una de las más afrodisiacas del mundo, actúa de forma rápida sobre los centros nerviosos estimulando el sistema renal y los órganos sexuales tanto en hombres como en mujeres, por lo que se usa para estimularse aumentando el deseo sexual en casos donde hay un bajo deseo. No debe tomarse si se están haciendo tratamientos con otros excitantes tipo ginseng o guaraná.

Muira Puama es un árbol que se descubrió en el Amazonas con un uso tradicional como energizante, mejorando la salud general, la impotencia y la falta de deseo sexual. Se han realizado numerosos estudios donde se ha visto que su uso a largo plazo aumenta la producción de hormonas sexuales gracias a las propiedades que contiene la raíz y la corteza  del árbol.

Éstos son solo algunos de los que existen, hay muchos más y sobre todo es importante consultar al especialista antes de consumirlos. 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia 

 

Los tres verbos sexuales: sentir, querer, encantar

comunicación sexual Centro Núria Jorba en BarcelonaCuando hablamos sobre sexo, es esencial recordar que cada uno es diferente y queremos diferentes cosas. No hay una única manera buena de vivir la sexualidad y tener sexo. Y aunque no existen recetas universales para el buen sexo, sí que es cierto que hay algunas directrices que pueden guiarnos en este arte. Nadie puede negar el poder de la palabra, y esto también es aplicable durante el sexo. Una buena comunicación sexual nos llevará a una satisfacción sexual mayor. En su sencillez radica la dificultad, todos podemos decir cosas durante el sexo, pero no cualquier cosa vale. Dejando de lado lo típico de ‘hablar sucio’, que será lo que a muchos les vendrá en mente abordando este tema, podemos utilizar la palabra durante el sexo como herramienta para conocer a nuestra pareja y darnos a conocer. Sobre todo al inicio cuando no conocemos el cuerpo del otro necesitamos comunicarnos más.

Siento...En primer lugar es importante conectar con uno mismo: qué queremos y cómo nos sentimos acerca de ello. Nuestros propios deseos y sentimientos serán nuestra guía para llevarnos hacia un mejor sexo. Para conectar con cómo sentimos, es necesario liberar nuestra mente de pensamientos que la ocupan. No podemos estar en nuestro cuerpo y en nuestra cabeza a la misma vez. Así es: cuanto más pensamos, menos sensaciones sentimos. Si durante el sexo en tu cabeza rondan preocupaciones, algo que no has dicho, resentimientos o discusiones por finalizar con tu pareja, algo externo que afecta a tu humor… afectará a la cantidad y calidad de sensaciones que podrás sentir en tu cuerpo. Aprende a relajarte, fluir, conectar el cuerpo con las sensaciones y el placer, será la única vía para después transmitirlo a nuestra pareja sexual. ¡Siéntete!

Quiero…Es obvio que no a todos nos gusta lo mismo, ni de la misma manera. Tampoco hay técnicas amatorias secretas para hacernos increíbles amantes. El único truco para asegurarse que tu pareja sexual sabe que quieres es… ¡Decírselo! Casi todo el mundo ha tenido la experiencia de tener sexo mientras una vocecita en su cabeza iba diciendo ‘¡No, así no!’ ‘¿Por qué ha parado?’ ‘¿Se ha perdido?’ ‘Desearía que fuera más lento o más rápido o en otra posición…’ Y aunque posiblemente la otra persona puede sentir que algo no va del todo bien y no estás disfrutando, no sabrá que hacer diferente sino se lo dices. Lamentablemente esperar solo a que el otro acierte es jugar a la lotería. Está en tu mano darle la combinación ganadora y evitar pasar de experiencia sexual en experiencia sexual sin transmitir a tu pareja que te hace sentir placer y experienciar esa maravillosa sensación que es ser tocado justo de la manera adecuada.

Me encanta…’ Por otro lado, cuando sucede que está haciendo la combinación exacta para llevarte al sexto cielo de la excitación es importante hacerle saber que te gusta lo que está haciendo. Es la única manera de que se repita. La solución es tan simple como profundizar más allá del ‘¿te gusta esto?’ respondiendo ‘sí’ o ‘no’. Puedes desde describir exactamente qué te gusta de lo que recibes a utilizar frases como ‘me encanta como lo haces’, ‘me fascina como te mueves’... Es algo sencillo pero muy potente. Saber que estamos haciendo disfrutar al otro potencia el deseo y sentirse atractivo. ¡Y por supuesto, también pregunta a tu pareja!

Cuando se trata de sexo mucha gente se avergüenza y tiene dificultades para hablar con claridad. Incluso hay quien piensa que hablar durante el sexo sobre cómo nos estamos sintiendo y qué deseamos, cortará el rollo. ¡Todo lo contrario! Hablar, bromear y reírse durante el sexo dará lugar a un momento de mayor complicidad. No dejes escapar la ocasión de facilitar al otro cuales son tus deseos, preferencias y límites, te ayudará a sentirte más cómodo y conectado. Se olvida que cuando nos sentimos más conectados con la pareja sexual, se experimentan más sensaciones físicas, lo cual aumenta la excitación… ¡lo cual lleva un sexo más excitante! Obviamente cada quien ha de descubrir con qué palabras se siente cómodo expresándose, el tipo de comunicación sexual que se tenga se construirá con la pareja del momento. Pero es de interés mutuo expresarse honestamente y sin espacio para confusiones, ya que será la vía para llegar a conseguir una mayor excitación y conexión no solo con el otro, sino con uno mismo. Solo así el sexo te llevará a sentir, al menos, aquello que deseas, o incluso mucho más.

 

Arantxa Moliner. Psicóloga emocional y Educadora sexual

 

 

Sexting y cibersexo

Cibersexe Centro Núria Jorba en BarcelonaActualmente, como todos somos conscientes, nos encontramos en una sociedad constantemente conectada y actualizada en las nuevas tecnologías. Este hecho ha tenido múltiples repercusiones, y en el mundo de la sexualidad no ha sido menos. Internet, redes sociales y aplicaciones para intercambiar mensajes con otras personas han provocado un adelanto y en consecuencia una mayor facilidad, no sólo por el hecho de ligar y conocer personas fuera de nuestro círculo social, sino también para practicar sexo por Internet.

¿Sexting y cibersexo?

Antes de adentrarme a hablar sobre los pros y contras de estas dos prácticas, hay que definir que el cibersexo hace referencia a la práctica del sexo online, de forma que se llegue a simular una relación sexual. Si nos disponemos a mirar las estadísticas, estudios demuestran que la mayoría de personas reconocen haberlo hecho pero afirman hacerlo con su pareja, y que utilizan mayoritariamente texto, después audios y finalmente, vídeos. 
Por otro lado, el sexting consiste al intercambio de mensajes de texto que tienen una connotación sexual. Actualmente, esta práctica supera el cibersexo puesto que este predominaba con la aparición de las web cam. 

A continuación me dispongo a exponer las ventajas de estas dos prácticas. En primer lugar, permiten el desarrollo de imaginación y creatividad, así como dan seguridad sexual. Además, son de fácil acceso (24 horas) y no es necesario tener pareja para poder hacer uso. En relación con la pareja, también pueden ser útiles para enriquecerla y ser una buena alternativa para aquellas relaciones a distancia. Por último, hay que destacar que no hay preámbulos y la implicación emocional no está habitualmente presente. Comparándolo con la pornografía, el cibersexo y el sexting son mejores prácticas por el hecho que detrás de la pantalla hay una persona interactuando. 

No obstante, también hay aspectos negativos que cabe que recordar. En primer lugar, existe la posibilidad que se dé extorsión y chantaje, así como adicción sexual. Por adicción, se entiende cualquier actividad u objeto, cuya ausencia crea malestar. Si hablamos de horas, 3-4 horas por semana se considera aceptable, pero más de 15 ya se consideraría adicción. Me gustaría destacar que las principales adicciones que sufre la sociedad de hoy día son el juego, el trabajo, las compras, la comida y el sexo. Éstas, afectan a un 7% de los usuarios de internet, los cuales son más de 12 millones de personas al mundo. Dentro de éstos, 2 de cada 3 no tienen encuentros fuera del mundo online.

A continuación, expongo algunos consejos que pueden ser útiles para una buena práctica del cibersexo y el sexting:

  • No poder ser nunca reconocidos
  • Encontrar a una persona de confianza con quién poderlo practicar
  • Evitar los vídeos, en el caso de no conocer a la persona
  • No reducir el sexo al mundo online exclusivamente
  • Marcar unos límites propios para evitar posibles adiciones o el comentado en el punto anterior

En relación con los aparatos, yo siempre los recomiendo para parejas que vivan a la distancia. En ellos, podemos encontrar los Fundawear, basados en ropa interior con sensores de vibración que se pueden conectar al smartphone de la pareja; los Klic Klic, vibradores para cada uno que se conectan simultáneamente por internet compartiendo las sensaciones con la pareja; y por último, el Bliss. Esta, es una aplicación que transforma el sexo en un juego con retos, preguntas, etc., para poder jugar a la distancia. 

Seguramente muchos de vosotros os estaréis preguntando si este tipo de prácticas se consideran infidelidad o no. El caso es que el 60% de los hombres y el 75% de las mujeres sí lo consideran como tal. Es muy importante conocer cuáles son los límites de cada pareja y hasta qué punto para él/a lo seria, pero realmente tenemos que ser conscientes de que hay sexualidad con otra persona, aunque ésta no esté físicamente.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

 

¿Qué fármacos pueden disminuir el deseo sexual?

bajo deseo Centro Núria Jorba en BarcelonaEn este artículo centraré en aquellas personas (tanto hombres como mujeres) que tienen alguna patología crónica por la que han de tomar medicación y cómo ésta puede afectar a su deseo sexual.

Brevemente recordar que el deseo sexual hipoactivo es la disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente, teniendo en cuenta factores que, como la edad, el sexo y el contexto de la vida del individuo, afectan a la actividad sexual. Dicho trastorno provoca malestar acusado o dificultades de relación interpersonal y no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (excepto otra disfunción sexual) y no se debe exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica.

Por lo tanto el bajo deseo puede tener diferentes causas y no exclusivamente ha de estar relacionado con enfermedades o el consumo de determinados fármacos si bien es verdad que el consumo de éstos puede interferir en la vida sexual.

¿Y cuáles son estos fármacos?

Sin orden de importancia ni gravedad, empezaremos por los antidepresivos. Prácticamente todos pueden dar lugar a alteraciones en la esfera sexual, pero los que más afectan son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Éstos  ayudan a elevar los niveles de serotonina en el organismo disminuyendo la impulsividad, la ansiedad y también el deseo sexual. Pueden disminuir la consecución del orgasmo en un 50% de los casos, disminuir la lubricación vaginal o provocar problemas de disfunción eréctil.

Los ansiolíticos, sobre todo algunas benzodiazpinas, también están asociadas a disminución del deseo sexual, disfunción eréctil y anorgasmia seguramente debido al efecto sedante y de relajación muscular que producen.

Los antihipertensivos, sobre todo los diuréticos y algunos betabloqueantes, también interfieren en la líbido y pueden dar problemas de erección.

Los fármacos hipolipemiantes tienen descritos entre los efectos adversos la disminución del deseo sexual. En este caso muchas veces el modificar hábitos de vida, es decir, una dieta equilibrada y ejercicio físico, puede dar lugar a una reducción de los niveles de colesterol y por tanto a no necesitar tomar el fármaco y recuperar el deseo sexual ya que es reversible tras el cese de la medicación. Siempre eso sí bajo control médico y analítico.

Algunos anticonceptivos también disminuyen el deseo sexual, ya que reducen los niveles de testosterona. Por suerte son muy pocos los que dan este trastorno ya que los últimos que han salido al mercado ya llevan las dosis de hormonas más ajustadas.

Analgésicos potentes como los opiáceos también están relacionados con la disminución del deseo sexual cuando se consumen de forma crónica, al retirarlos generalmente se recupera el deseo.

Es importante tener en cuenta que no están descritos todos los fármacos, que hay muchos otros que tienen descrita en su literatura algún trastorno sexual, pero me he querido centrar en los fármacos más comunes y que más efectos tienen.

Por supuesto remarcar que es importante acudir al especialista si se detecta que un fármaco puede ser el causante del bajo deseo, nunca retirarlo por cuenta propia. Y que la mayoría de fármacos se pueden cambiar por otros para mantener el deseo sexual, nunca pensar eso de “¡Como tengo tal enfermedad ya no voy a disfrutar del sexo!” Consulta siempre con un especialista para que te asesore y puedas recuperar el deseo. 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia 

 

Posturas sexuales para el placer femenino

posturas sexuales femeninas Centro Núria Jorba en BarcelonaEn muchas ocasiones oigo a parejas, tanto hombres como mujeres, que no acaban de conseguir que ella con el coito llegue al orgasmo y creo que es un tema a tratar.

Primero de todo hemos de dejar claro el tipo de orgasmo existente ya que sigue habiendo mito de si hay el vaginal y clitoriano o no. Decir que solo existe el orgasmo clitoriano, es decir, es el órgano que se encarga de producir el orgasmo, otra cosa es como lo conseguimos, si de manera directa (que sería estimulando el clítoris) o de manera indirecta (que puede ser estimulando la vagina – y aquí estimularíamos el cuerpo interno del clítoris ya que es más de lo que nosotros vemos- o quizás estimulando otras zonas como los pechos, con besos, etc.).

Por otro lado, antes de empezar con las posturas tenemos que decir que el 97% de las mujeres aproximadamente llegan al orgasmo estimulando directamente el clítoris, y por tanto, acostumbra a pasar que prefieren los preliminares. Pero se pueden utilizar posturas donde es sencillo estimular el clítoris y disfrutar al mismo tiempo del coito con la pareja.

La primera postura que quieren las mujeres porque les permite ésta estimulación es la de ponerse encima, ayuda a que con el movimiento adelante y detrás puedan tener frotamiento y así conseguir el clímax. Hay mujeres que de todas formas no acaban de conseguir estimularse, por eso aconsejo que en estos casos el hombre utilice los dedos y los ponga en su vientre para mejorar el frotamiento.

En este caso a muchos hombres no les gusta porque el movimiento con el que ellos disfrutas en esta postura es arriba y abajo y por lo tanto no tienen tanta estimulación pero lo compensan con el hecho de ver a su pareja en su totalidad, en no haber de moverse ellos y también en tener las manos libres para tocar lo que se quiera. 

La otra postura recomendada es la de hacerlo por detrás, esta permite que la propia mujer se pueda estimular y llegar al máximo de placer y lo puede hacer a su manera y por lo tanto, asegurarse el placer ya que si lo tiene que hacer el hombre (que puede ser muy excitante) acostumbra a ser complicado porque tiene que estar pendiente de estimular a la mujer y del movimiento del coito.

El problema de ésta postura es que si hay diferentes alturas en la pareja, entonces se tienen que buscar alternativas como hacerlo en la punta de la cama donde el hombre está arrodillado en el suelo, encima de la mesa o poniéndose el hombre cojines debajo de las piernas.

Además, decir que ésta postura es óptima para hombre con los genitales pequeños porque facilita la penetración.

La tercera postura preferida es la de la “cucharita”, en la que la mujer pasa la pierna por encima del hombre estando de lado y el clítoris queda muy accesible haciendo que fácilmente tanto uno como el otro puedan estimular. Además, a los hombres les gusta mucho porque pueden ver como ella se toca y eso provoca una mayor excitación.

Y la última sería una variante del misionero, en la que la  mujer se pone debajo, el hombre encima pero ella se coloca unos cojines debajo de las nalgas para facilitar el frotamiento y los golpecitos durante el coito ayudando a un mayor contacto y por lo tanto, una mayor estimulación.

Esta postura es la menos recomendable porque necesita cierta preparación y hace que no sea tan espontánea y pueda romperse el momento pasional.

Ya se ve que hay mil alternativas, estas son las más comunes pero animo a que todos encuentren sus preferidas y prueben nuevas variaciones que puedan llegar a sorprender.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

 

¿Qué sabemos del suelo pélvico?

suelo pelvico Centro Núria Jorba en BarcelonaVamos a hacer un repaso rápido a la anatomía antes de entrar en materia... ¿Qué es el suelo pélvico? Se define como un grupo de músculos y tejidos que forman la cavidad pélvica y sirven de sujeción a los órganos internos de la zona: útero, vejiga y recto. Cuando éstos se debilitan o son dañados pueden descolgarse o alterar su funcionalidad dando lugar a problemas como la incontinencia urinaria o fecal, gases o dolor con las relaciones sexuales. El embarazo, el parto vaginal y la edad son los principales factores de riesgo que influyen en el deterioro de la musculatura del suelo pélvico.

Empezaremos hablando del embarazo, que evidentemente afecta al suelo pélvico ya que durante 9 meses el útero va aumentando de tamaño y va comprimiendo las estructuras vecinas. Pero no hay que alarmarse, ya que nacen bebés a diario y muchas mujeres repiten!! Eso sí, hay que tener algunas precauciones para que durante el embarazo, el parto y luego el posparto no tengamos problemas de incontinencia, prolapsos o dolores con las relaciones sexuales. De ahí la importancia de seguir los consejos del equipo de ginecología que lleven el embarazo y realizar ejercicios que fortalezcan el suelo pélvico durante y después del embarazo, siempre adecuados a cada persona y su situación personal.

¿Qué factores que pueden favorecer que se debilite el suelo pélvico? Sobre todo destacan el sobrepeso al inicio del embarazo o una ganancia ponderal excesiva durante los primeros meses, que el primer embarazo sea a partir de los 38 años, haber tenido un parto previo complicado y no haber realizado rehabilitación posterior, un embarazo gemelar o presentar pérdidas de orina ya al comienzo de la gestación. Si bien es verdad que una mujer puede ya tener el suelo pélvico debilitado previo al embarazo por otros motivos como podría ser haber practicado deportes de impacto o padecer obesidad mórbida, entre otros.

Independientemente de encontrarse en una de estas situaciones o no, es bueno tener en cuenta determinados aspectos durante el embarazo para intentar evitarlo, como por ejemplo intentar no ganar más de 14kilos a lo largo de toda la gestación, evitar el estreñimiento, realizar ejercicio físico adecuado a cada persona y realizar fisioterapia para fortalecer el suelo pélvico y que a la hora del parto tengamos la zona lo más reforzada posible para que la necesidad de realizar una episiotomía o la posibilidad de que se produzca un desgarro sea menor.

Entonces, además de acudir a clases pre y post parto y fisioterapia en casos necesarios ¿qué más podemos hacer para fortalecer el suelo pélvico? Es casi obligado realizar los tan conocidos ejercicios de Kegel, que no cuestan dinero y se pueden hacer en cualquier lugar y situación. Sería aconsejable realizarlos cada día al menos 2 ó 3 veces a lo largo del día, en tandas de 15-20 contracciones cada vez. Además se pueden comprar las también conocidas “bolas chinas” o los conos o pesas vaginales que al llevarlas puestas, con el movimiento, producen una vibración que poco a poco va fortaleciendo la musculatura a base de contraerla para que no caigan. No se deberían llevar puestas más de 20-30 minutos y se debe iniciar sólo con 10 minutos e ir alargando el tiempo poco a poco.

Además de estos ejercicios es recomendable mantener una dieta equilibrada y realizar ejercicio físico adecuado a las capacidades de cada persona.

Abandonamos ya el embarazo para pasar a otra etapa de la vida en la que también se puede debilitar el suelo pélvico, la menopausia. Independientemente de haber tenido hijos o no, con la edad la musculatura se va debilitando y muchas mujeres empiezan a tener problemas de incontinencia de orina, reforzado también por otros problemas como el estreñimiento crónico, el sobrepeso, los cambios hormonales y el cese de la actividad ovárica. Las medidas de prevención son las mismas que en el embarazo, pero en este caso hacemos especial énfasis en el tratamiento con las pesas vaginales, los conos vaginales o bolas chinas ya que al colocarse dentro de la vagina permiten familiarizarse y conocer la zona perineal que en algunos casos está algo olvidada, mejoran la lubricación y en consecuencia mejoran también las relaciones sexuales. Pero ojo! No son un sustituto a realizar los ejercicios de Kegel y previamente a utilizarlos tiene que haber una visita ginecológica para valorar que no hayan otras patologías y cuál de los 3 “juguetes” es más adecuado en cada caso.

Así que, a partir de ahora mismo todas las mujeres a realizar ejercicios de Kegel porque estemos en la etapa de la vida en la que estemos ya veis que reforzar el suelo pélvico ¡sólo aporta beneficios! 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia

 

 

 

Los solosexuales

solosexuales Centro Núria Jorba en BarcelonaSe trata de personas que deciden únicamente tener sexo consigo mismos, es decir, el sexo social lo eliminan de sus vidas. Apuestan por el bricolaje sexual, hacértelo tu mismo. Además cuentan hasta con su propio símbolo, el símbolo de la masculinidad pero con la flecha hacia dentro del círculo. Bajo su punto de vista, en muchas ocasiones no tienes ganas de seducir a nadie, ni tampoco de explicarle tus gustos ni aventurarte a conocer un cuerpo nuevo o de hacer que el cuerpo familiar sea sorprendente. Escogiendo esta opción evitan estas situaciones.

Per suerte, el sexo en solitario ya hace tiempo que ha dejado atrás la connotación más oscura, negativa, triste y de fracaso, se ha convertido en una actividad lúdica y muy necesaria para conocerse a uno  mismo. De hecho, los sexólogos siempre recomendamos que antes de tener relaciones sexuales con la pareja conozcas tu cuerpo, lo que te gusta y lo que más disfrutas. Así que aunque tengas una relación estable mantener la sexualidad individual es importante, ya que es un espacio muy diferente al de pareja y es una manera de conectar con uno mismo y también de seguir conociendo la propia sexualidad, porque a medida que pasan los años los gustos y necesidades cambian.

El problema aparece cuando esta filosofía de vida se lleva al extremo y hasta sus últimas consecuencias: reducir el sexo solo al espacio individual. Hay muchos portales online de esta tendencia, siendo un punto de encuentro para los interesados en aventurarse en este estilo de vida, los cuales pertenecen a todas las orientaciones sexuales, aunque es cierto que hay muchos más orientando a los hombres, también hay mujeres. Un punto conflictivo en esta decisión es cuando se desea seguir esta moda, pero al mismo tiempo se quiere compartir otros aspectos de la propia vida con otra persona. Aquí es donde aparecen muchas preguntas y ciertas dificultades para conseguirlo, ya que la mayoría tiende a englobarla pareja y sexualidad.

Desde mi punto de vista profesional no hay una sexualidad normal o anormal, podríamos hablar de sexualidad más común o menos. Pero sí que es cierto que cuando una cosa se vuelve exclusiva y anulada el resto buscando siempre los mismos estímulos comporta un riesgo y no es recomendable. Además en muchos casos seguro que hay un trasfondo de huida, una mala experiencia anterior, una frustración, inseguridad, miedo, etc.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

 

 

¡Cariño, hoy no me apetece!

bajo deseo sexual Centro Núria Jorba en Barcelona¿Qué pasa cuando es el hombre el que no quiere mantener relaciones sexuales y cada día tiene una excusa? Sí, los hombre también tienen problemas de bajo deseo sexual y a veces no les apetece!

Vamos a empezar por definir el bajo deseo o deseo sexual hipoactivo. Según el DSM-IV,es la disminución (o ausencia) de fantasías y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente. El juicio de deficiencia o ausencia debe ser efectuado por el clínico, teniendo en cuenta factores que, como la edad, el sexo y el contexto de la vida del individuo, afectan a la actividad sexual. Dicho trastorno provoca malestar acusado o dificultades de relación interpersonal y no se explica mejor por la presencia de otro trastorno (excepto otra disfunción sexual) y no se debe exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica.

Tenemos varias causas que nos lo pueden justificar entre las que destacan problemas orgánicos (desajustes hormonales como bajos niveles de testosterona en sangre, síndrome ansioso depresivo, hipertensión arterial, diabetes, determinados tratamientos crónicos) y problemas más psicológicos que es en lo que nos centraremos en este artículo.

¡No es oro todo lo que reluce! Muchos hombres en la adolescencia miran revistas pornográficas o ven pornografía donde ni los tamaños son reales ni los tiempos de acción son tan largos. Esto les puede llevar a tener una idea errónea de lo que puede ser una relación sexual real y al completo desconocimiento del funcionamiento erótico sexual de propio cuerpo y del de la mujer, adquiriendo unas expectativas nada realistas. Además los roles sociales o lo que se supone que es normal para muchos puede no serlo para otros, con lo que con los años, cuando ven que no duran lo que ellos creen que es normal, o no consiguen que la mujer llegue al orgasmo, se bloquean pensando que no dan la talla e intentan evitar los encuentros sexuales.

Las relaciones de pareja de muchos años de relación o con hijos pequeños pueden llevar a caer en la rutina, la monotonía o incluso dejadez en la relación de pareja porque aparecen otras prioridades (hijos, trabajo…) y ésto también nos puede llevar a un bajo deseo sexual.

Por otro lado, cuando hay una disfunción sexual, también puede verse disminuido el deseo ya que si hay un problema de erección o se eyacula antes de lo que al hombre le gustaría, por vergüenza, por pensar que no satisface a la mujer o por pensar que pierde su hombría, poco a poco va rechazando los encuentros sexuales y finalmente pierde el interés.               

Todo esto puede llevar a conflictos con la pareja si no se habla y se intenta poner solución, la mujer se vuelve más demandante y el hombre más esquivo lo que provoca distanciamiento entre ambos. 

¿Y qué hacemos entonces?

Lo más importante es la comunicación con la pareja. Si hay un problema de disfunción hay que acudir al especialista para tratar el tema en cuestión, ya que al mejorar dicha disfunción el hombre gana en confianza y autoestima y recupera el deseo. Si el problema es un sentimiento de baja autoestima, de escaso conocimiento del funcionamiento erótico sexual o algún otro problema más psicológico, hay que buscar ayuda en un equipo de sexología para que pueda facilitar técnicas y conocimientos para ganar confianza en la materia. 

Lo primero que hemos de saber es el motivo de este bajo deseo y a partir de aquí hay algunos consejos que nos pueden ayudar a mejorar nuestra vida sexual.

Si el problema es la monotonía en la pareja, podemos empezar por cambiar rutinas, es decir, mantener relaciones por la mañana si siempre se hacía por la noche, en el sofá en vez de en la cama, en la bañera, salir a cenar a algún restaurante diferente, buscar una noche fuera para tener un momento de intimidad en una ubicación diferente al domicilio, etc.

Se tiene que intentar fomentar el erotismo y las fantasías. Se puede regalar a la pareja ropa interior sexy, ir a comprar algún juguete sexual que incorporar a las relaciones sexuales, leer lectura erótica o ver una película. Es importante fomentar la comunicación para que la pareja sepa lo que le gusta o le da más placer, cambiar hábitos adquiridos que igual no eran del todo satisfactorios.

Si hay problemas de pareja importantes se debe plantear hacer terapia previamente a intentar solucionar los problemas sexuales.

Si el problema es por una patología previa, se tiene que consultar con el especialista para valorar los tratamientos crónicos que puedan interferir con el deseo y que actitud terapéutica puede ser la más adecuada.

Es importante en todos los casos repasar los conceptos de respuesta sexual, de normalidad y rebajar las expectativas. Tranquilizar a la persona ya que la falta de deseo es algo que tiene solución, eso sí, se necesita tiempo, paciencia y poner interés en solucionarlo por ambas partes de la pareja. 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia

 

 

Addyi: la nueva viagra femenina


Addyi viagra femenina Centro Núria Jorba en Barcelona

Hoy en día ya se ha hablado mucho del medicamento Addyi (la conocida viagra femenina) pero pienso que es bueno englobar toda la información expuesta hasta día de hoy y dar un punto de vista como profesionales.

Primero de todo pienso que es muy erróneo nombrar –la viagra femenina ya que no tiene nada que ver con la viagra y además añade un punto machista al tema. Su función es combatir la falta de deseo sexual femenino, aumentando los niveles de dopamina y norepinefrina y disminuir los niveles de serotonina (como hacen muchos antidepresivos a través del componente flibanserina).

Anteriormente, antes de la recenté aprobación ya se intentó dar el visto bueno en dos ocasiones pero los motivos anteriores que decantaron por el no fueron los efectos secundarios y los bajos efectos positivos que se obtenían respeto la muestra de control.

Los principales efectos secundarios que se encuentran son los mareos, las nauseas, el sueño, baja presión arterial, sequedad de la boca y hasta pérdida de la consciencia.

También hay otros “peros”, que interacciona con el alcohol y con otros fármacos como la píldora anticonceptiva así como no tiene efecto en mujeres post-menopáusicas, eso reduce mucho el campo de acción. Además, se tiene que tomar diariamente como un complemento vitamínico (no sirve para momentos puntuales) y los efectos no son inmediatos, es decir, que antes de notar algún cambio tenemos que estar en un período tomando la medicación. Recordar que se necesita prescripción médica para poder obtener el medicamento.

Los resultados de las muestras estudiadas antes de sacarlas al mercado para analizar su eficacia concluyeron que las mujeres que se habían tomado la medicación aumentaban una relación al mes siendo esta base de 2-3 relaciones mensuales. Si lo comparaban con el grupo de placebo estas habían aumentado un 0,3 – 0,5.

Para acabar, y no menos importante, tenemos que tener en cuenta el factor psicológico, gran parte de la falta de deseo sexual tiene que ver con los temas psicológicos como malestar con la pareja, estrés laboral, dificultad de gestionar las obligaciones del día a día, personalidades controladoras y perfeccionistas, rutina y monotonía sexual, etc. Por lo tanto, en la mayoría de ocasiones con una terapia psicológica puede ser más que suficiente. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual 

 

Menopausia y deseo sexual

Menopausia y deseo sexual, Centro Nuria Jorba en Barcelona¿Qué pasa en la menopausia que se pierde el deseo sexual?

Si bien es verdad que no a todas las mujeres les pasa, a muchas otras sí y muchas veces no saben el motivo. Empezaré resumiendo muy brevemente que es la menopausia, ¿por qué nos cambia el humor, nos puede aumentar el acné o nos baja el deseo sexual entre otras cosas?

La menopausia es el cese total de la menstruación durante 12 meses consecutivos, sin que haya una causa patológica que la haya producido. Actualmente aparece entre los 44 y los 53 años de edad. La función ovárica va disminuyendo de una manera progresiva por lo que baja la producción de estrógenos y progestágenos que son los causantes de los síntomas que aparecen en este periodo y que son muy variables de una mujer a otra. Los más frecuentes son los sofocos y la sudoración), el aumento del colesterol, la aparición de hipertensión arterial, la tendencia a un estado de ánimo deprimido, el insomnio o la osteoporosis (pérdida de masa ósea con mayor riesgo de fracturas) la atrofia de la región genital y urinaria (causante de la sequedad vaginal, el picor, el dolor en el coito, el sangrado postcoital, la incontinencia urinaria y las infecciones urinarias de repetición). Todo ello provoca la pérdida del deseo sexual, resulta más difícil conseguir la excitación y el orgasmo, hay menos lubricación y por tanto el deseo va desapareciendo.

Visto esto, asusta superar los 40, no? Pues la verdad es que no debería ya que no todas las mujeres sufren todos los síntomas, hay quien pasa por la menopausia y ni se entera, hay quien sólo tiene sofocos y hay quien lo sufre todo! Pero para la mayoría de cosas podemos poner remedio, ya sea con tratamiento médico, por lo que se recomienda consultar siempre al ginecólogo o con tratamiento psicológico.

¿Qué remedios no médicos podemos poner en práctica para mejorar nuestra calidad de vida a nivel sexual?

El primero y más importante es el de cuidar la zona genital, por lo que es indispensable seguir los controles rutinarios con el ginecólogo. Como ya he comentado, en este periodo el clítoris pierde vascularización, lo que provoca una disminución en la calidad del orgasmo y por otro lado, la vagina deja de ser elástica y de producir su propia lubricación, lo que provoca sequedad y que el coito sea doloroso. ¿Soluciones? Realizar gimnasia pélvica ayuda a mantener el tono vaginal y mejora la intensidad del orgasmo. Los ejercicios de Kegel y la fisioterapia pélvica mejoran la pérdida de flexibilidad y la atrofia de los tejidos vaginales. Los primeros son muy fáciles de realizar ya que consiste simplemente en realizar contracciones de la musculatura pélvica, como si quisieras cortar la orina. Para saber si lo realizas de forma correcta haz la prueba cuando vayas a hacer pipí, intenta cortarlo, ése mismo movimiento es el que has de realizar para mejorar tu musculatura pélvica. Pero ojo, no lo hagas cada vez que vayas al baño, sólo como prueba para saber si lo realizas bien, si lo haces cada vez podrías provocarte infecciones de orina! Éste es un ejercicio que puedes realizar en cualquier momento y sin que nadie se entere, mientras conduces, miras la tele o esperas en el dentista! Solo tienes que hace unas 12- 15 repeticiones, 2-3 veces a lo largo del día. Fácil, ¿no? Para ejercicios más específicos debes consultar a un equipo de fisioterapia especializada en suelo pélvico. También se pueden utilizar los conos vaginales o las bolas chinas, que han demostrado gran efectividad para fortalecer dichos músculos. Por supuesto, invertir más tiempo en los preliminares y utilizar lubricantes o cremas con estrógenos tópicos para que la zona vaginal esté más lubricada es ingrediente seguro para un coito satisfactorio!

Buscar tiempo para dedicar a la pareja. El día a día en el trabajo, los hijos, la casa… hacen que cuando llega la noche no se tengan ganas más que de dormir y que la cama sea sólo para eso. Cambia tus hábitos! Busca un espacio para estar con tu pareja diferente de la cama, donde podáis hablar a solas. La comunicación es imprescindible para el buen funcionamiento de la relación de pareja y para mejorar la calidad sexual. Con todos los cambios que se producen es normal que las preferencias sexuales cambien, por lo que es importante hablarlo y comentarle que cosas te gustan más o que otras te gustaban pero ahora ya no te apetecen tanto.  Si nunca habéis hablado demasiado del tema ahora es un buen momento para hacerlo! Una cena a dos, un buen vino.. y ha habar! Buscar un espacio para vosotros que no tiene por qué ser en el dormitorio, hay muchos sitios en casa y fuera de ella. Puede animaros leer lecturas eróticas, ver una película subida de tono... Ten fantasías aunque no las llevéis a la práctica, pensar en el sexo hará que tengas más ganas de practicarlo.

Anímate a probar cosas nuevas. Ponte sexy! Compra algo de lencería, siéntete guapa y créetelo, aunque tu cuerpo no sea el de antes, si te sientes sexy se lo transmitirás a tu pareja y ésta te verá así. Ir a un sex shop y comprar algún juguete para probar, informaros de los múltiples accesorios que hay y comprar el que más os guste. Recuerda, nunca es tarde para aprender y el coito no lo es todo, hay otras maneras de llegar al orgasmo.

Y por último, pero no menos importante, cambia a hábitos de vida más saludables. Duerme más, come más sano, siempre productos frescos y no precocinados, haz ejercicio físico adecuado a tus capacidades, yoga, caminar, nadar, bailar…todo ello te hará sentir mejor y tener un estado de ánimo más positivo. 

 

Verónica Bonet. Sexóloga clínica y médico de familia

 

 

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