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Asexuales: el deseo 'amputado'

El Mundo Salud publica el artículo “Asexuales: el deseo 'amputado' con la colaboración de Nuria Jorba
(21 de enero de 2015)

 

 

Cómo vivir sin sentir atracción ni por hombres ni por mujeres

 

Asexuales: el deseo 'amputado'

  • El 1% de los jóvenes no siente atracción ni por hombres ni por mujeres
  • No rechazan el sexo ni tienen aversión hacia él
  • La asexualidad también se ha constatado en animales
  • No tiene nada que ver con fobias o episodios traumáticos

 

Muñecos desnudos, Centro Nuria Jorba en BarcelonaLa joven asexual Johanna Villamil cuenta su experiencia VÍDEO: ANA G, RUEDA | ILUSTRACIÓN: LUIS PAREJO

BEATRIZ G. PORTALATÍN Madrid

 

Actualizado: 21/01/2015 03:32 horas

 

El mundo está lleno de ejemplos, pero la palabra produce todavía distancia, desconocimiento e, incluso, cierta desconfianza. La asexualidad no es algo nuevo, ni tampoco una moda que se quiera implantar ahora. La asexualidad existe y ha existido desde siempre. Incluso, se dice que dentro del mundo animal, hay seres asexuales. También dentro de la literatura y el arte, donde el propio Gabriel García Márquez retrató en su Cien años de soledad a Remedios, un personaje incapaz de sentir atracción por nadie. Y existe también, según estudios publicados, en el 1% de la población mundial.

Un 1% de personas en el mundo son asexuales, o lo que es lo mismo, un 1% de personas en todo el mundo no siente atracción sexual ni hacia hombres ni hacia mujeres. ¿Significa eso que eligen vivir sin sexo? ¿Qué tienen aversión o rechazo hacia él? Absolutamente, no. Y es algo que María García, una chica asexual de 25 años y miembro de AVENes (Red para la educación y la visibilidad de la asexualidad para personas hispanohablantes) quiere dejar claro: "Hay personas que sí tienen deseo sexual pero que, por equis razones en su vida, están en periodos de bajo deseo y no quieren tener relaciones. Pero la asexualidad -explica- es una orientación sexual y, en la mayoría de los casos, los que nos calificamos como asexuales, lo somos desde que éramos niños".

El 11,6% entre 15 y 29 años no ha tenido sexo

Según el último Informe de Juventud, de 2012, el 11,6% de los jóvenes entre 15 y 29 años no ha tenido relaciones sexuales de ningún tipo. Aquí podría incluirse ese 1%. Sin embargo, existen algunas excepciones. "Ser asexual no es ser un célibe", aclara Montse, coordinadora de asexualidad en la asociación El Príncipe Lila. Un célibe no tiene relaciones sexuales porque no quiere o su religión se lo prohíbe. Tampoco tiene que ver con ser antisexual(estar en contra del sexo por verlo algo malo o sucio). En contra de lo que se pueda pensar, los asexuales sí pueden tener impulso sexual, y pueden incluso masturbarse. Una cosa es atracción sexual hacia alguien, aclara María, y otra el impulso como tal: "Puedes tenerlo [el impulso sexual], pero no encuentras a una persona que te atraiga sexualmente, que te ponga. Cuando ves a una persona, no piensas en acostarte con ella. Por otro lado, está el deseo sexual, que es querer tener sexo (aunque hay varias definiciones). Uno puede querer tener sexo con alguien por diferentes motivos, distintos a la atracción sexual. Por ejemplo, por curiosidad. O también por la sensación que se produce por la fricción genital".

"Un asexual sí puede tener sexo -confirma Montse-, aunque la frecuencia y necesidad no es la misma que la de otra persona". Es importante también diferenciar entre estética y sexualidad. Una falta de atracción sexual no implica una falta de atracción estética. "Un asexual te puede decir si alguien es guapo, pero no le pone nadie. Y ésta es la diferencia entre un asexual y un célibe o antisexual, que sí pueden sentir atracción, aunque por equis motivos deciden no responder a ella", expone Diana, una joven de 26 años.

Paralelismo con la comida

Nuria Jorba, psicóloga, sexóloga, especialista en coaching sexual y directora del centro que lleva su nombre, en Barcelona, hace un paralelismo con la comida. "Hay veces que comes por desconectar o por aburrimiento. Pero no realmente porque tengas hambre o porque sientas ese componente de placer que te da la comida". Aquí pasa lo mismo, hay personas asexuales que pueden masturbarse, por saciar la ansiedad, simplemente. Incluso los hay que tienen parejas que sí son sexuales y no les importa tener sexo para complacerles. No lo rechazan, sólo que no tienen la necesidad ni esa atracción sexual que se supone que debe haber en las relaciones de pareja.

La asexualidad, por tanto, es completamente diferente a las personas que durante un momento de su vida tienen bajo deseo sexual y rechazan o eliminan de su vida el sexo y las relaciones. Por ejemplo, hay personas que han tenido una experiencia traumática y han desarrollado ciertas fobias. O casos en los que el componente religioso y/o cultural cobran un papel destacado.

El principal problema del desconocimiento de la asexualidad es la falta de visibilidad. O "la falta de comprensión", dice Anna, de 19 años, que como tantas otras personas descubrieron la palabra "asexual" por Internet y se sintió enseguida identificada.

Descubrir la orientación sexual por internet

Lo mismo le pasó a Diana, que descubrió que era asexual con 19 años, cuando rastreando por Internet se encontró con la palabra que la definía. Esta falta de visibilidad se equipara a la homosexualidad de hace 50 años, una orientación castigada durante mucho siglos y que por fortuna ha conseguido salir del armario.

Personas como Lucia Lietsi o el antropólogo y editor Javier León Gómez han tenido mucha culpa de que la asexualidad se conozca un poco más a través de sus publicaciones, han hecho que mucha gente se sintiera "aliviada" y, sobre todo, comprendida. Javier escribió el libro 'Asexualidad ¿Se puede vivir sin sexo?' con una idea clara: "Fue tal el alivio que experimenté cuando descubrí que era asexual que sentí la urgente necesidad de compartirlo". "La asexualidad siempre ha existido -dice-, pero supongo que no es fácil ni para nosotros reconocer que no sentimos el sexo como los demás".

"Imagina cómo se puede sentir un adolescente que no siente la necesidad de experimentar sexualmente con nadie y que, además, cree que tiene que encajar en alguna de las orientaciones sexuales conocidas", reflexiona Lucía, autora del famoso libro 'Diario de una asexual'.

Para ella, el camino no fue fácil, pero al final, consiguió ver luz en la oscuridad del túnel. ¿La solución? Aceptarse tal cual era. «Me torturé durante muchos años tratando de buscar a alguien que me despertase ese deseo y no me importaba que fuese hombre o mujer. Después de años y de muchas experiencias fallidas, decidí aceptarme como soy. Poco después, descubrí en internet la asexualidad y, justo ese día, acabaron mis conflictos», confiesa.

Otras formas de intimidad

En estas personas hay componentes que ocupan un lugar más importante en sus vidas, ya que por el sexo sienten escaso o nulo interés. "La atracción de la gente sexual tiende a incluir el deseo de tener sexo, mientras que los deseos de los asexuales tienden hacia otras formas de intimidad", expone Aura Marqués, psicóloga general sanitaria y directora de la consulta Psicología Viva. Por ello, la amistad, la personalidad, la vida interior de las personas adquieren un valor más importante. Y es que muchos asexuales no hacen una conexión entre amor y sexo, pero sí sienten que pueden expresar su afecto. Es decir, "sentir, expresar amor y sentir intimidad sin ninguna actividad sexual", detalla esta especialista en Psicología.

Dentro de esta orientación sexual, como la definen muchos, existen multitud de casificaciones y de variantes. "Entre las personas asexuales también hay diferentes categorías: las que no tienen deseo sexual pero sí atracción afectiva o romántica, por ejemplo, o las que no sienten ni deseo sexual ni romántico", explica Carme Sánchez, psicóloga clínica y codirectora del Instituto de Sexología de Barcelona.

El caso de Javier es el primero. Él comparte su vida con otra persona que no se considera asexual. Sin embargo, según relata su propia pareja en el prólogo de su libro, "el amor es algo mucho más amplio que el sexo y se puede vivir lleno de amor sin necesidad de tener distintas prácticas sexuales". Otra forma de sentir, "otra forma de vivir", como define la experta en sexología Nuria Jorba. "Los asexuales somos gente normal -concluye Javier León- y sentimos las mismas necesidades afectivas que los demás. Nuestro único hándicap es que no sentimos deseo sexual".

 

FOBIAS

En situaciones traumáticas como casos de violaciones o malos tratos, la víctima puede llegar a negar el sexo, incluso en ocasiones a rechazar su propio cuerpo. Por ejemplo, en el caso de abusos sexuales en la infancia, pueden pasar fundamentalmente, dos cosas: reaccionan con un total rechazo al sexo o con promiscuidad (hay quienes harán girar su vida en torno al sexo, cayendo incluso en conductas de riesgo). En estos casos, es importante hacer una buena intervención psicológica, que fundamentalmente, se trata en volver a recuperar la confianza.

 

CULTURA

En países como Japón, se está volviendo muy común el síndrome del celibato. Según una encuesta publicada en 2013, entre los jóvenes de entre 18 y 24 años, el 45% de las mujeres y el 30% de los hombres no están interesados en el sexo. Uno de los motivos que toma fuerza, según explica Carme Sánchez, es el descenso en el índice de natalidad. Las mujeres ya no quieren tener hijos porque implica, en la mayoría de los casos, tener que dejar su puesto de trabajo y dedicarse sólo a ser madres. Y las mujeres ya no quieren ese papel.

 

RELIGIÓN

Muchos jóvenes, por cuestiones morales y/o religiosas, deciden llegar vírgenes al matrimonio. Pero también en esto hay ciertas variantes: hay quienes llegan vírgenes al matrimonio en lo que a coito se refiere y otros, en cambio, sin haber tenido contacto alguno con el sexo. De hecho, los datos pueden verse reflejados en el 'Informe de Juventud' de 2012: el 11,6% de los jóvenes entre 15 y 29 años no ha tenido relaciones sexuales de ningún tipo, pero el 6% sí han experimentado relaciones, aunque sin penetración.

 

 

Alegrías renovadas en el dormitorio

La revista Tiempo publica el artículo “Alegrías renovadas en el dormitorio'' con la colaboración de Nuria Jorba (enero de 2015)

 

Artículo Alegrías renovadas en el dormitorio, Centro Nuria Jorba en Barcelona

 

 

Los 10 secretos de un amante 'kinky'

YoDona (El Mundo) publica en su web el artículo “Los 10 secretos de un amante 'kinky'' con la colaboración de Nuria Jorba (5 de enero de 2015)

 

Los 10 secretos de un amante 'kinky'

Pareja sexual, Centro Nuria Jorba en Barcelona

 

(Foto: Shutterstock)

MARIAN BENITO

Actualizado: 05/01/2015 11:14 horas

 

La sexualidad ofrece muchos matices, opciones y caminos, y el sexo 'kinky' es uno de ellos. Es el sexo atrevido, espontáneo, pícaro, explosivo y un poco salvaje. Con una pareja 'kinky' nunca sabes qué te depara el día: una batalla campal con almohadas, amor a fuego lento en la cocina, una proposición 'bondage' o una sesión apasionada en el mar aprovechando el vaivén de las olas. Con ella, las sorpresas llegan solas.

¿A quién no le gustaría añadir en su vida sexual un toque de novedad, pasión y alegría? Lo mejor es que cualquiera, hombre o mujer, puede convertirse en amante 'kinky'. La única vía es que uno de los dos quiera cambiar. Como explica la sexóloga Núria Jorba, no tiene más exigencia que la imaginación y el deseo de no caer en el bostezo. "La imaginación nos permite crear ese espacio de pasión, fogosidad y deseo. Con ella suprimimos además el pensamiento racional y los dolores de cabeza del día a día".

Y si falla la imaginación, siempre queda el recurso del cine erótico y la recreación de las escenas más excitantes, imitando posiciones, roles, situaciones, etc. O un texto erótico como preámbulo para despertar el deseo carnal.

Para hacerse una idea, una mujer 'kinky' siempre guarda en su mesita de noche algún pañuelo de seda, una pluma, un consolador o un liguero. Por su parte, al hombre 'kinky' le gusta el juego de palabras obscenas que hagan sentir a su pareja deseada y sexy.

Otras parejas dan un paso más con prácticas que disparan un chute de adrenalina explosivo: sexo en un lugar público, fetiches o juegos sadomasoquistas. En las prácticas más extremas, la pareja comparte una 'safeword' o palabra secreta para indicar que uno quiere parar.

Existen incluso redes sociales, grupos y hoteles especializados en sexo 'kinky' con una oferta inacabable para explorar la sexualidad. Aun a riesgo de parecer estrambóticas, estas prácticas previenen el deterioro de la relación y desinhiben la libido. Los sexólogos las aconsejan para romper la monotonía con pasión y erotismo.

Los límites son personales. "No hay -indica Jorba- unas prácticas adecuadas o no, simplemente unas van bien para determinadas parejas y otras no forman parte de sus deseos o de su idea de sexualidad. El primer punto es conseguir que cada miembro de la pareja exprese aquello que desea, su meta a conseguir. Sin juzgar y sin etiquetar. Si no coinciden, hay que intentar buscar un punto medio".

Para la sexóloga Fortuna Dichi, se trata de darle vida a la relación y vencer el hastío, respetando lo que somos y a la persona con quien compartimos la intimidad: "No podemos esperar resultados distintos haciendo todos los días lo mismo. La monotonía se rompe con creatividad, atreviéndose a hacer cosas diferentes, que nos nutran, primero de forma individual y luego en pareja".

Esto se consigue gradualmente, no existen magias, ni cambios drásticos. Dichi propone ideas prácticas, como elaborar una lista con propuestas sexuales, leer literatura eróticamente, visitar un 'sexshop' juntos, practicar masajes con aceites aromáticos en zonas erógenas o hacer de la habitación un santuario para el placer. La sexóloga invita también a jugar con el roce de las cuerdas, experimentar un poco la sensación de estar amarrado, dejar atrás la posición de misionero y atreverse a tener encuentros íntimos en lugares diferentes.

 

Los 10 secretos de un amante 'kinky'

  1. Sabe fantasear, crear imágenes. La imaginación es su materia prima.
  2. Tiene claro qué le motiva sexualmente, qué le prende y qué elementos debería incluir en su encuentro íntimo.
  3. Se concede el permiso para jugar sin prejuicios.
  4. Está dispuesto a cosas nuevas que le causen placer, le emocionen y le permitan fantasear.
  5. Tiene confianza suficiente para expresar a su pareja su deseo de experimentar.
  6. Establece las reglas del juego de modo consensuado.
  7. Ninguno de los dos lo toma ni como obligación, ni como imposición.
  8. No es necesario crear demasiadas expectativas. Es mejor ir creando pequeños retos con los que las dos partes se sientan cómodas.
  9. Expresa qué le gusta y qué no, independientemente de lo que la pareja espera y de manera respetuosa y abierta, dejando siempre abierta la posibilidad del "no".
  10. No existe la excusa de la falta de tiempo. Cualquier momento se presta a un gesto pícaro.

 

 

¿Cómo nos influye la pornografía?

tecla porn, Centro Nuria Jorba en BarcelonaHemos de tener presente el momento en el que estamos viviendo,  el uso masivo de internet y de las redes sociales provocan un acceso fácil al contenido pornográfico y sexual, permitiendo un consumo masivo.

La pornografía nos influye tanto positiva como negativamente, dependiendo desde el prisma que lo analicemos. Alimenta nuestras fantasías, nuestro imaginario sexual y anima a experimentar. Pero al mismo tiempo nos traslada a un mundo ficticio, demasiado perfecto que nos puede acabar provocando frustración cuando lo comparamos con nuestra sexualidad real.

Hemos de tener presente que la pornografía es como el cine, no todo es 100% real, al contrario, hay mucha trampa, lo que vemos es material editado, limpio y donde solo se nos enseña lo más “interesante”.

Se han hecho muchos estudios sobre su influencia en nuestra vida y una de las conclusiones comenta que el hecho de ver películas X con frecuencia nos lleva a percibir a nuestra pareja como menos atractiva.

Si lo miramos desde un prisma positivo, también podemos ver la presencia de este tipo de material nos ha ayudado a perder tabús y prejuicios respecto al sexo. Cada vez más se habla sobre sexualidad, se saben más cosas y eso hubiese sido muy difícil si no hubiésemos tenido el sexo tan a nuestro alcance. Otro punto positivo del cine X es la abertura a actividades eróticas variadas e innovadoras que hoy en día forman parte de nuestras prácticas.

Pero no hemos de olvidar el efecto del aprendizaje social, el aprendizaje por observación. La pornografía nos condiciona y afecta nuestro comportamiento. Algunos ejemplos actuales son:

  • Eliminar el pelo de las zonas íntimas
  • Hombres heterosexuales que se permiten probar el sexo anal con su mujer
  • Tendencia a convertir las relaciones sexuales en un momento serio y pasional donde el humor ya no tiene lugar
  • Aumento de la práctica de ciertas posturas incómodas y acrobáticas

Pero de lo que hemos de ser realmente conscientes es de que la pornografía produce unos estereotipos muy marcados, nos indica qué es ser hombre y qué es ser mujer, reforzando patrones de conducta, nos dice cuáles son los cuerpos idóneos y cuál es la sexualidad correcta. Todos estos aspectos, entre otros, influyen enormemente a los adolescentes de hoy en día y sus patrones.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

Parejas sin sexo

Pareja distanciada en la cama, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Seguramente al pensar en la cifra de las parejas que no tienen sexo nos viene a la cabeza una cifra mucho menor, pero se ha descubierto que entre el 10 y el 20% de las parejas que conviven juntas no tienen sexo. Delante de este dato también hemos de tener presente que seguro que es más elevada, debido a la vergüenza de reconocerlo de muchas parejas.

¿Qué es una pareja sin sexo? Se considera una pareja sin sexo aquellas que tienen menos de una relación al mes, es decir, unas 10 relaciones sexuales al año como máximo.

Todos sabemos que el sexo es lo primero que se deja de lado ante las obligaciones y  una lista interminable de cosas por hacer. Bajo mi experiencia, pienso que esto es debido a la creencia de que la pasión y el entusiasmo vienen solos, que aparecen al inicio de la relación, se han de mantener solos para siempre. Pero si no recargamos nuestra batería al final se acaba y no podremos recargarla. Es como la batería de un coche, que si no la recargas de vez en cuando llega un momento en que has de cambiarla.

¿Y cuándo llega el punto de cambiarla? Normalmente esto sucede cuando uno de los dos se fija en otra persona, cuando se le cruza otra persona que le hace descubrir el sexo de nuevo y consecuentemente acabe con la relación de compañeros de piso.

¿Por qué pasa siempre que conocemos alguien nuevo? Debido a que normalmente las parejas sin sexo acostumbran a tener una buena relación, a tener una buena convivencia, en resumen, son unos buenos compañeros de piso y nada más.

Las consecuencias de una pareja sin sexo acaban apareciendo tarde o temprano. Uno de los dos en la mayoría de casos quiere más que el otro y este se siente rechazado, inseguro, con baja autoestima y esto hace que sea fuente de frustración, culpa, discusiones, rabia, ect. finalmente afectando a la relación.

Se ha investigado que existen diferencias entre hombres y mujeres, viéndose que las mujeres son las primeras que acostumbran a perder el interés después de varios años con la misma pareja y padeciendo una disfunción conocida como deseo sexual hipoactivo o bajo deseo sexual. En cambio, los hombres se acostumbran a cansar de siempre haber de llevar la iniciativa, de hacer malabarismos porque a ella no le apetece o a sentir que a ella no le gusta seducir, cuando a ellos también les gusta sentirse deseados.

Per tanto, la frase estamos bien, pero no tenemos vida sexual en el fondo quiere decir que no estamos bien y que por lo tanto no tenemos sexo. 

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

  

Los juguetes eróticos masculinos

Cuando pensamos en una tienda erótica, conocida mayoritariamente como sex-shop,  lo primero que se nos viene a la mente es seguramente la imagen de un dildo, un vibrador; pero no realístico sino de esos pequeños, de colores, con formas divertidas. En fin, orientadas  a la masturbación y el placer femenino. Es verdad que las mujeres siguen investigan y poco a poco abriendo los ojos a nuevos horizontes sexuales, pero ¿qué pasa con la sexualidad masculina? ¿Dónde están sus juguetes sexuales?

Poco a poco parece que las tiendas eróticas van teniendo más material orientado al sector masculino pero aún queda mucho por descubrir. Por eso pienso que hoy toca hablar de los juguetes eróticos masculinas, ¿qué hay para que ellos puedan gozar solos o acompañados?

Los juguetes eróticos masculinos tenga, Centro Nuria Jorba en BarcelonaUna de les primeras marcas que se adentro en este mundo fue la marca TENGA, la cual está especializada en juguetes masculinos. Per ejemplo, esta marca comercializo un tubo el cual existen en diversos formatos y que permite reproducir lo que sería un coito vaginal o anal o una felación. No lleva vibración y además es muy económico, ya que ronda los 15€ aproximadamente.

Los juguetes eróticos masculinos hand solo, Centro Nuria Jorba en Barcelona


Para la masturbación con vibración tenemos un producto que se llama Hand Solo de la marca Rocks Off. Se trata de un agarre de silicona con rugosidades y que incorpora una bala vibradora con 7 velocidades diferentes.

 

Los juguetes eróticos masculinos lubricante maximum, Centro Nuria Jorba en BarcelonaSi nos centramos en los lubricantes tenemos una amplia gama con alternativas diferentes dependiendo de las necesidades del público. Vamos desde lubricantes retardantes para conseguir alargar la relación sexual hasta lubricantes como el Maximum, que su característica diferencial es que aumenta la fuerza y el rendimiento a través del efecto de hierbas naturales, pasando por los lubricantes que aumenten las sensaciones o los anales para experimentar otros placeres, ya que poco a poco los hombres se van abriendo al sexo anal. 

Los juguetes eróticos masculinos anillo vibrador, Centro Nuria Jorba en BarcelonaOtro juguete es el anillo vibrador ya conocido por bastante público pero como última novedad tenemos el anillo triple, el cual incorpora tres bales vibradores en vez de una permanente: una estimula al miembro, otra a los testículos y la tercera estimula el clítoris de la mujer durante el coito, aunque también se puede practicar sexo anal.

 

Los juguetes eróticos masculinos, Centro Nuria Jorba en BarcelonaComo último juguete, siendo adecuado para usar en pareja, es el vibrador we vibe que permite disfrutar de diferentes vibraciones durante el coito, en el que estimula el miembro y la parte interna de la vagina así como la zona del clítoris. 

 

Así que ya no nos quedan excusas para no innovar y experimentar en el mundo de la sexualidad, lo que toca es ir a investigarlo físicamente a alguna tienda erótica y comprar aquel que más nos llame la atención para poder poner en práctica este mismo fin de semana.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

 

Síndrome de excitación sexual/genital persistente

mujer sentado en alfombra roja, Centro Nuria Jorba en BarcelonaSe trata de un problema sexual femenino de carácter bastante peculiar y misterioso. A penas existen unos 1000 casos diagnosticados en todo el mundo. La mujer experimenta una excitación genital sin haber tenido antes un estímulo.

Hace unos días salió la noticia de una mujer de 44 años, Kim Ramsey, que sufre unos 100 orgasmos al día. Un mínimo movimiento de pelvis, en el coche, al levantarse de la cama, haciendo las tareas de casa, ect. puede desencadenar un orgasmo. Tal cantidad de clímax hace que no pueda llevar una vida normal ni tener una relación sexual normal. Se siente agotada y permanentemente tensa cuando está en público. No puede controlarlo y se trata de un síndrome incurable que en su caso fue causado por un accidente al caerse por unas escaleras causándole un quiste en la columna vertebral justo en el punto donde se origina el orgasmo en la mujer.

De todos modos, sigue siendo un síndrome muy desconocido que debemos seguir investigando.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

  

Sex Coaching: mejorando nuestra vida sexual

EL PAÍS publica el artículo “Sex Coaching: mejorando nuestra vida sexual” (11 de Octubre de 2014)

Nuria Jorba, directora del centro, es una de las pioneras de esta especialidad, Sex Coaching, en España.

 

SEX COACHING: mejorando nuestra vida sexual 

Nadie nace sabiendo, y en cuestión de sexo, menos. Es cierto que, muchas veces, todo va mejor cuando simplemente nos dejamos llevar pero, en ocasiones, las inseguridades, las rutinas, o las presiones externas nos hacen perder un poco el rumbo, y rogaríamos por una guía que nos enseñe de nuevo el camino, o que, quizás, nos muestre uno nuevo sobre el que innovar.

El sex coaching es la disciplina que nos ayuda a mejorar nuestra vida sexual. Y ojo, no hay que confundirla con la sexología. Si bien un sexólogo nos puede ayudar a superar una dificultad, un sex coach simplemente nos indicará cómo mejorar lo que, en realidad, ya funciona. Es algo así como aventurarse a poner la guinda del pastel.

Ilustración sex coaching terapia, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Ilustración del diseñador Jorge Dueñas Villamiel para Eros.

 

Aunque no todo es ideal, y es que el sex coaching también ha sido motivo de polémica, ya que en Estados Unidos, donde esta tendencia está de moda, el experto entra en el propio dormitorio para observar de primera mano el encuentro sexual de la pareja y señalar qué cosas podrían mejorar. En España, donde estas técnicas aún no son tan conocidas, se tiende a buscar más esos equilibrios en la consulta, y es que una cosa es hacer de guía, y otra de director de orquesta.

Para conocer un poco más qué es exactamente el sex coaching hablamos con algunas de las mejores expertas del panorama nacional. Una de las más conocidas es sin duda Marian Frías, psicóloga, sexóloga, coach, y una voz habitual en la materia. "El coaching es el arte de identificar y gestionar los cambios que podemos hacer, para alcanzar las metas que deseemos".

Según Marian, una de las claves pasa por entender que "tendemos a tener un papel de queja (y pasivo) en nuestras relaciones" y el pasar a ver el sexo como un valor positivo "coloca a las personas y a las parejas en una actitud proactiva, de cambio, y esperanza". De hecho, en su opinión, los clientes no son las personas que acuden a consulta sino que "el cliente es la propia relación y esta se transforma en fuente de aprendizaje, desarrollo y evolución personal (...) El coaching sexual y de relaciones no consiste en instruir, sino en que cada uno descubra su forma de hacer”.

Por su parte, Raquel Gargallo, coach sexual y personal, explica cuál es la realidad de un sex coach en España. "En mi día a día, lo más importante es atender a miscoachees en la consulta, para lo que dedico sesiones de hora, hora y media, pero también lo es no dejar de trabajar en mí, tanto a nivel mental como a nivel profesional, por lo que sigo investigando, aprendiendo y formándome". Sobre cuál es su enfoque en dichas sesiones, Raquel aclara en primer lugar que trabaja en consulta, porque cree que no es necesario entrar en el entorno de la pareja para conocer su situación. "En la primera sesión hablo con ellos, les explico la forma de trabajar y les paso un cuestionario de 20 preguntas para que contesten tranquila e individualmente. en casa. Partimos siempre de que todo lo que necesitan saber para cambiar y mejorar, lo que desean, está dentro de cada uno de ellos".Y es que es al final es tan simple como entender que "muchas personas caen en la rutina, se olvidan de ellas mismas, de las necesidades propias y de las de su compañero y necesitan volver a conectar con ellos mismos". Aunque en su consulta no solo recibe parejas, sino también "personas solteras que buscan pareja, a una parte de la pareja, o a un grupo de personas que tenga un mismo interés".

Lo que desde luego queda claro es "actualmente, y cada vez más, queremos disfrutar más, vestir mejor, estar más guapos, ver más mundo, y lo mismo pasa con querer tener una sexualidad de mayor calidad", según nos relata una de las voces ya conocidas en Eros, Núria Jorba, sexóloga y pionera en el coaching sexual en España. La experta matiza que para hacer un buen coaching, además de precisar formación previa en psicología y sexología, es clave tener claro que la persona o personas que llegan a consulta "consigan disfrutar pero a su manera, es decir, sacar el potencial sexual que ellos desean sin seguir un patrón determinado".

Por eso hay que tener en cuenta que cada tratamiento debe ser personalizado, y que los consejos que sirven para unos no sirven para otros. "La primera clave es no forzar. Hay parejas que quieren volver a conocerse después de años cuidando a sus hijos pequeños, otras que quieren abrirse a nuevos mundos como los intercambios, alguna persona viene para conocer más al sexo opuesto y tener más seguridad en el ámbito sexual".

Por último, su recomendación para los interesados en aventurarse a mejorar su vida sexual es simple: "Inicialmente debemos saber qué queremos, después debemos hablarlo con la pareja y a continuación debemos decidir qué queremos cambiar y hacerlo marcándonos las metas y retos apropiados".

 

 

Dos maneras de practicar sexo

pasión, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Cada día salen nuevas tendencias sexuales, y hoy podemos hablar de dos, de las que seguro que las hemos practicado, pero ahora se le ha puesto un nombre un poco más atractivo y seductor.

El Slow Sex es el primer tipo de sexualidad que podemos poner en práctica, es la que se suele perder con facilidad porque la vida actual nos hace ir rápido en todas partes dejando poco tiempo para disfrutar del placer con tranquilidad. Sobre todo se trata de poder llevar a cabo un erotismo lento y delicado.

Este tipo de sexo no tiene nada que ver con el sexo tántrico, no se trata de una disciplina oriental ni de controlar el orgasmo sino de conseguir una mayor calidad sexual. Para ello nos tenemos que dedicar a sentir las sensaciones que van apareciendo poco a poco en nuestro cuerpo y en nuestra mente, aprendiendo más de lo que nos pasa, de lo que nos gusta y poder también estar más pendiente y de una manera más profunda de las sensaciones y los gustos de nuestra pareja.

Esta práctica nos proporciona muchos beneficios: conocernos más, poder comunicarnos con nuestra pareja, intensificar los sentidos; dar más espacio a la sensualidad, ya la excitación en vez de pasar directamente a la penetración y orgasmo (que también está bien de vez en cuando); poder cuidar los detalles, añadir ciertos complementos eróticos, así como fomenta lógicamente el bienestar de la pareja y su complicidad.

Al mismo tiempo debo decir que muchas veces si el sexo siempre es lento, tranquilo y erótico también nos puede llegar a aburrir, que en ciertos momentos necesitamos más un momento pasional y estimulante, necesitamos el Sex Express.

Una encuesta muestra que la mayoría prefiere que el sexo dure menos de 15 minutos, pero no suele ser porque nos gusta este tipo de sexo sino porque es una manera de hacerlo, pero de que no nos suponga demasiado tiempo ni esfuerzo.

En el sexo exprés es definido como aquel sexo espontáneo y basado en una sexualidad mucho más animal y egoísta, más centrada en conseguir el placer uno mismo. Se experimente a través del sentimiento de urgencia, de ganas inmediatas comporta que el juego previo sea escaso o nulo.

Por ello, es un sexo que alimenta la parte más química de la pareja, el deseo más pasional eliminando por completo la monotonía y la sensación de poco deseo.

Si queremos disfrutar de un sexo exprés debemos decir que es necesario:

1. Empezar besando mucho a la pareja a través de los besos pasionales e intensos creando la excitación inmediata.

2. Mantener la vestimenta puede ser aún más excitante que hacerlo sin ropa, aumenta el sentido de urgencia y la necesidad primitiva de posesión del otro, además no perdemos tiempo y conseguimos que aquella pasión inicial no se apague.

3. Es importante probar nuevos lugares, la novedad aumenta el deseo y provoca adrenalina tanto porque está prohibido o en un lugar público por el hecho de poder ser descubiertos. También fomenta la sensación de espontaneidad.

4. Fantasear es un punto importante para estar en sintonía con el momento tanto cargar de pasión, además, es una manera de soltarnos y de sentirnos totalmente libres para poder expresar nuestros deseos. Ahora bien, debe hacerse siempre desde una conversación "sucia" ya que si no ponemos el toque primitivo en el habla todo quedará descompensado y fuera de lugar.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual.

El mejor sexo empieza a partir de los 40

Sexo a los 40, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Después de los 50, 60 o 70 años las personas experimentan cambios en su sexualidad y muchas creen que el buen sexo ha terminado, pero no es así. Lo importante es tener una buena información para poder adaptarse a los cambios, añadiendo creatividad y sentido del humor.

Datos científicos indican que el sexo mejora con la edad, y en el caso de las mujeres es muy evidente. Los orgasmos femeninos suelen ser mejores y más frecuentes a medida que se van cumpliendo años. Así lo afirma un estudio que dice que mientras el 61% de las mujeres entre 18 y 24 años llegó al clímax la última vez que tuvo relaciones sexuales, las de treinta y tantos lo lograron en un 65%; pero ahora viene lo mejor, el porcentaje de las que lograron un orgasmo aumentó hasta el 70% en el grupo de mujeres que tienen 40 y 50 años.

Pero, ¿qué es lo que hace que haya mayor respuesta sexual ante un descenso de las facultades físicas? Hay varios factores que lo favorecen: disfrutar de una buena salud física, tener una situación socioeconómica estable y favorable, la disminución de cargas familiares, una comunicación positiva con la pareja, la aceptación de los cambios físicos, una vida social activa, etc . Y dos aspectos que también son importantes: el miedo al embarazo ya no está y la disminución de la presión de la vida laboral y maternal permite disfrutar de más tiempo libre.

Otro aspecto relevante a tener en cuenta es la madurez a la hora de reconocer los gustos personales y las técnicas que resultan más o menos agradables y estimulantes. Por tanto, el mayor conocimiento de uno mismo y la confianza en pareja facilitan la desinhibición a la hora de comunicarse, explorar y jugar.

Datos curiosos que todavía reafirman más que el placer a partir de los 40 años aumenta es que las mujeres de esta edad son unas de las principales consumidoras de juguetes eróticos. El 38% de las mujeres mayores de 40 años adquiere vibradores y el 52% bolas chinas.

Es verdad que muchas parejas de esta edad comentan que ya no tienen tanto deseo sexual como años atrás, pero suele no ser consecuencia de factores físicos (factores hormonales que sí influyen), sino es debido a la falta de novedad. Por eso es tan importante cultivar la parcela del erotismo (lectura, cine, juegos, etc) para poder seguir disfrutando de nuevas sensaciones y experiencias que mantengan la motivación hacia el sexo. Y en este punto podríamos incluir la masturbación y el placer personal, aspecto que pienso que nunca se debe dejar perder porque es tanto o más necesario que la sexualidad en pareja.

Y los datos dicen que el 78% de las mujeres de entre 40 y 50 años que la han practicado lo siguen haciendo, así como 77% de las que tienen entre 50 y 60 años. Además no hay que olvidar que muchas personas no tienen una pareja, pero no por ello se debe renunciar a la sexualidad.

Por tanto, es importante para poder disfrutar con el paso de los años de la sexualidad:

1. Disfrutar de todo el transcurso de la relación íntima sin prisas y sin ninguna meta a seguir.

2. Autoexploraciones y darse placer a uno mismo.

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual

 

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