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Los sentidos en el sexo

Masaje, Centro Nuria Jorba

Nuestros sentidos los utilizamos diariamente, pero muchas veces nos olvidamos de ellos cuando se trata de hacer el amor. En este artículo queremos recuperar su importancia aportando ideas para motivarlos.

Todos sabemos que generalmente le ponemos más esfuerzo a nuestra vida sexual al principio de las relaciones, pasado un tiempo acostumbramos a reducir nuestras opciones de exploración, el sentido del tacto y la penetración. El hecho de limitar el número de sentidos que involucramos durante el sexo puede hacer que este acabe siendo frustrante y aburrido. Tampoco se trata de haber estimulado todos los sentidos cada vez que hacemos el amor, pero sí tenerlos presentes para mantener una relación de pareja fresca y la pasión encendida.

La vista

  • Ponernos atractivos, cuidarnos, y sobretodo sentirnos bien con nuestro cuerpo.
  • Utilizar espejos durante las relaciones sexuales, o por lo contrario, taparnos los ojos con un antifaz para motivar los otros sentidos y dejarnos llevar.
  • Comprar lencería erótica para nuestra pareja.
  • Si nos gusta, ver una película erótica o pornográfica en pareja para comenzar a activar el deseo.

El oído

  • Poner música durante el acto sexual.
  • Llamar a la pareja 3 minutos durante el descanso de trabajo y decirle alguna cosa subida de tono.
  • Hacerle saber que quieres que te haga a nivel sexual o compartir las fantasías sexuales.

El olfato

  • Poner unas velas aromáticas o incienso, que aparte de estimular el olfato ayudan a crear un ambiente romántico.
  • Ponernos un perfume sensual (vigilar con las cantidades y el tipo más no quiere decir mejor)

El tacto

  • Jugar con las sensaciones de frio y de calor. cada dÍa hay más lubricantes orientados a estimular estas sensaciones.
  • Poner en práctica diferentes formas de tocar y conocer cuales les gustan a nuestra pareja y donde.
  • Incorporar un masaje erótico como previo sexual.
  • Utilizar otros complementos como podrían ser unas plumas para acariciar de forma diferente a nuestra pareja.
  • Prohibir este sentido atando las manos, por ejemplo con unos pañuelos.

El gusto

  • Incorporar alimentos como las fresas, el chocolate o, quizás, una buena copa de vino.
  • Disfrutar con los besos, experimentar diferentes formas de besar.
  • Introducir los lubricantes de sabor para poder recorrer el cuerpo de nuestra pareja con la lengua o conseguir que el sexo oral tenga un gusto diferente.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual.

 

La sexualidad en la tercera edad

Pareja tercera edad cariñosa, Centre Nuria Jorba en Barcelona

Continuamente oímos hablar del ejercicio físico en la madurez, los hábitos alimentarios recomendables para la tercera edad, las pensiones, etc. Pero, ¿y la sexualidad? ¿Qué pasa cuando llegamos a los 60 años? ¿Pasamos a ser seres asexuales? Rotundamente tenemos que decir que no.

 

La vejez y el sexo son compatibles, tenemos que dejar de relacionar sexo con juventud y buen físico. Es verdad que la investigación en materia de sexualidad y gente mayor aún es escasa, pero sí sabemos que los cambios fisiológicos en esta etapa, en general, tienen que ver con una disminución de la libido, una mayor lentitud y una menor intensidad en la respuesta sexual. A nivel estrictamente biológico es sabido que disminuyen los estrógenos y la testosterona, afectando a la potencia o capacidad eréctil en el hombre y a la lubricación vaginal en la mujer, también disminuye la respuesta contráctil, lo que hace que el clímax sea más breve. Por tanto, con la edad no declina la satisfacción sexual, pero si disminuye el deseo y la actividad.

 

Por otro lado, si hablamos a nivel sociocultural, la sexualidad de la gente mayor está cargada de estereotipos, prejuicios y discriminaciones, haciendo, en algunos casos, que la propia persona excluya la sexualidad de su vida por vergüenza, culpa o rechazo social. Por el contrario, la exclusión debería ser decisión propia y no una imposición social.

 

Actualmente, la sexualidad sigue estando demasiado ligada al coito, reduciéndola así a la mínima expresión. El sexo realmente está vinculado a muchos otros conceptos como contacto corporal, comunicación, intimidad, seducción, estima, deseo, placer y podríamos seguir nombrando términos durante un buen rato.

 

El deseo de sentir, de ser seducido, de expresar afecto o tener una fantasía sexual son sensaciones inalterables, permanentes en el tiempo y posibles a cualquier edad. Sí que es verdad que hay estudios que determinan que hay una estrecha relación entre la actividad sexual mantenida en la vejez y la ejercida durante la juventud. Por tanto, no debemos ver la sexualidad como un deterior en edades avanzadas, sino que cada aspecto de la sexualidad tiene un transcurso diferente, disminuyen unas capacidades pero aumentan otras. Lo importante es no utilizar el modelo del sexo joven queriendo hacer 100 metros en 11 segundos. Sino tener claro que una persona puede hacer muchos kilómetros paseando y pasárselo, seguramente, aún mejor.

 

Y por último, solo recordar que las personas que hoy son gente mayor fueron los que hicieron la revolución sexual, los que se pusieron por primera vez el bikini y las minifaldas y los que eran fans de los Beatles. Por tanto, no dejan de ser los mismos, pero con unos cuantos años más.

 

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual. 

 

¿Se puede mantener la pasión toda la vida?

Momento pasional, Centro Nuria Jorba en BarcelonaLa pasión y el enamoramiento se mantienen aproximadamente los dos primeros años de relación. Todos sabemos que el tiempo y la convivencia son, sin dudarlo, los grandes enemigos de la pasión. Pero no tenemos que confundir confianza con dejadez, ni convivencia con rutina.

Como la mayoría de cosas en este mundo, la pasión cuesta mantenerla: cuesta tiempo, esfuerzo e imaginación. Lo más importante es saber mantener la sorpresa constante, la seducción, el juego y el flirteo. Mas que hacer grandes regalos o grandes viajes, lo que tenemos que intentar es mantener la ilusión: preparar una cena romántica en casa, seguir haciendo llamadas cariñosas y picantes, preparar una sorpresa e ir dando pequeñas pistas, escuchar a tu pareja o hacer un esfuerzo por compartir sus aficiones. Algunos consejos que podemos ofrecer para es seguir trabajando la pasión son:

Renovar y cuidar los aspectos de nuestro atractivo. La admiración es uno de los puntos más importantes para que el amor y el erotismo se mantengan encendidos. Puede ser la inteligencia, la dulzura, o algún otro aspecto más allá del físico. También tenemos que estar alertas que si todo esto que hemos aconsejado lo hace nuestra pareja lo tenemos que reforzar.

Cambiar de escenario cuando se pueda. Los viajes son buenos y necesarios para la pareja. Cambiar el sitio donde estar juntos es excitante, hay un aspecto que cambia y todo vuelve a fluir. No es lo mismo hacer el amor en la cama todos los días que en la cama de un hotel donde allí no hay obligaciones. Compartir un jacuzzi, largos paseos, conversaciones, desayunos, es decir, recuerdos felices que alimentan a la pareja y a su pasión. Sobre todo, si hay hijos, es muy recomendable que alguien se haga cargo durante unos días mientras la pareja se encuentra en una pequeña escapada.

Dialogo y más dialogo. Dialogar no significa simplemente hablar, significa exponer información y escuchar la verdad. Compartir pensamientos ayuda a que la pareja se sienta unida porque comparte códigos propios y privados.

Tener espacios privados para tener un espacio común. Una de las cosas más necesarias dentro de una relación de pareja son los espacios privados. Estos se basan en el respeto y la confianza mutua. Es muy beneficioso saber dejar espacio para que el otro se desenvuelva y crezca en los aspectos que necesita hacerlo solo. Después, este aprendizaje individual de cada uno enriquecerá a la pareja al compartirlo.

Es bueno echarse de menos. Mantener la pasión al cabo de los años es como aprender a bailar con tu pareja. Le tienes que dedicar tiempo y un espacio para aprender los pasos, tienes que conocer al otro para poder adaptarte y has de practicar para mantenerlo.

  

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual.

 

Los juguetes sexuales

Los juguetes sexuales, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Los juguetes sexuales ya no son tabú, pero seguimos sin saber mucha cosa de ellos. Conocemos los más populares, pero existe una amplia gama.

El propósito de los juguetes sexuales es darle un pequeño empujón extra a nuestra vida sexual, sea en soledad o en pareja. Ayudan a activar y explotar sensaciones que no podríamos conseguir utilizando únicamente el cuerpo. Tenemos que dejar de creer los mitos de que los juguetes sexuales reemplazan a la pareja o que son para relaciones aburridas y monótonas o para parejas insatisfechas.

No podemos nombrarlos todos, pero intentaremos hacer un repaso general diferenciándolos en dos grupos, de uso externo y de uso interno.

De uso externo

Aceites de masaje

Lubricantes

Plumas

Antifaces

Esposas y otros juguetes sadomasoquistas

Body paints

Vibradores de clítoris

Juegos de mesa

Disfraces y lencería

Ropa comestible (ej. Tanga)


De uso interno

Vibradores y dildos

Bolas chinas

Anillos vibradores

Fundas de dedo y de pene

Anillos para prolongar la erección

Conos

Masturbadores de hombre

Comentar también que tenemos que eliminar la idea de que las tiendas donde se venden este tipo de productos son cerradas, con vidrios tintados y llenas de vibradores y películas X. Hoy en día los sex shop son espacios abiertos donde se exponen los artículos con naturalidad, Sensualove sería uno de ellos.

  

 Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual.


La literatura erótica

lectura la luz de una vela, Centro Nuria Jorba en Barcelona

Cuando hoy en día hablamos de literatura erótica, automáticamente se nos viene a la cabeza la Trilogía de “Cincuenta Sombras de Grey”. La autora E. L. James ha vendido más de 30 millones de ejemplares (ha superado a Harry Potter), consiguiendo volver a poner de moda la novela erótica y haciendo que socialmente sea más aceptada.

¿Qué nos aporta este tipo de literatura? Nos permite darle un pequeño espacio al sexo en nuestro día a día, evitando dejarlo siempre para el final, después de todas las obligaciones, dándole más importancia en nuestra vida. También nos puede dar ideas para estimular la novedad de nuestra relación. Y nos ayuda a trabajar la imaginación y, por tanto, a fomentar nuestras fantasías sexuales y a aumentar nuestro deseo sexual. Esto es muy bueno porque se ha comprobado que cuando mejor es la capacidad de fantasía de una persona, mejor son sus sensaciones eróticas y sus orgasmos.

Todos sabemos que la literatura erótica es más consumida por las mujeres, el motivo es que es mucho más útil para ellas; en cambio, los hombres prefieren la estimulación visual, por eso son los principales consumidores de pornografía.

Tenemos que dejar claro que las fantasías que despertamos a través de este tipo de literatura no significan que se deban llevar a la práctica, sino que simplemente nos permiten hacer todo lo que nos gusta sin ningún tipo de límite, ya que todo queda dentro de nuestra imaginación y en nuestra intimidad. Esto lo comentamos porque en el Reino Unido ya se ha dado el primer caso de divorcio por el libro erótico “Cincuenta Sombras”. La abogada de la mujer argumentó que el marido se negaba a atender las nuevas demandas sexuales de su mujer.

Por tanto, si alguien quiere iniciarse o seguir profundizando en el mundo de la literatura erótica puede hacerlo con libros como:

  • Treinta noches con Olivia
  • Diario de una sumisa
  • Clásicos como Historia de O y Lolita
  • Los jueves en el parque (libro erótico dirigido al público de la tercera edad)

 

Núria Jorba. Directora del centro, Sexóloga Clínica especialista en Coaching Sexual.

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