sexologia clinica nuria jorbaterapia de parejas de la clinica de nuria jorbaBlog de psicologia emocional de nuria jorba

Sexo, lenguaje y comunicación

e25b7dfa47808a40e26e98c424c47339
El lenguaje además de diferenciarnos como humanos, no solo nos permite hablar, comunicarnos y describir la realidad que nos rodea, el lenguaje también construye realidades y las dota de significado.

Y entonces, ¿Qué papel ha jugado el lenguaje en relación con la sexualidad? La verdad es que su papel no ha sido muy positivo.

Empecemos por los genitales

Los genitales tienen apodos, a veces incluso groseros o incluso evitamos referirnos a ellos con algún nombre. Estamos acostumbrados a escuchar que algo es un “coñazo” refiriéndose a algo tedioso, aburrido, negativo. Al hombre, el lenguaje no le ha atacado tanto. Cuando algo es “cojonudo” suele ser algo positivo, divertido. Pero resulta que cuando queremos hablar de sexo, de genitales, nos falta mucho lenguaje.

Lo mismo ocurre con la menstruación (ese nombre casi monstruoso que muchas personas temen pronunciar). Le llamamos “regla”, “la visita” “esos días”. Infinitas formas de evitar llamar a las cosas por su nombre.

Existe un lenguaje técnico (Vulva, pene, escroto, vagina...) y otro moralizante y represivo (“las partes” “lo de abajo”, “partes pudorosas” etc.). Nos quedamos cortos.

Con todo esto, si partimos de la idea de que el lenguaje construye y asigna valor y significado a la realidad, genitales y sexualidad no tienen aquí un gran aliado. En los últimos años hemos mejorado, es cierto. En la escuela ya nos referimos habitualmente al pene, a la vulva, las chicas no esconden o se sienten avergonzadas por su menstruación, pero aún nos queda mucho camino por recorrer.

Pero podemos compensar. Descubrir, compartir, crear, en pareja un nuevo lenguaje. Buscar “nuevas formas” para referirnos a nuestro cuerpo, a la sexualidad compartida. Podemos llamarlo el “lenguaje de la intimidad”. Motes cariñosos para los genitales, para nuestros encuentros, etc.

Del lenguaje pasaremos a la comunicación. Y nos haremos la siguiente pregunta, ¿Cómo nos comunicamos cuando se trata de nuestra sexualidad? Para muchas parejas hablar sobre su sexualidad es algo complicado.

Os detallo algunas recomendaciones para mejorar la comunicación sexual. Porque creo que comunicarnos de forma sincera y efectiva es la base para construir los códigos propios de cada pareja, ganar confianza y sumar más satisfacción y placer.

Una buena comunicación sexual funciona:

  • Se basa en la autenticidad: Ser autentico. Ser uno mismo. Expresando cómo te sientes y como eres, en lugar de como crees que deberías ser y sentir. No hay normas para esto.
  • Acepta las diferencias del otro: Se respeta la realidad del otro. Se le escucha, valorando la confianza, sin juzgar.
  • Usar los verbos: Me gusta - No me gusta. Decir siempre aquello que queramos trasladar al otro. No esperemos que lo adivine ni que nos lea el pensamiento. Es mucho más sencillo si compartimos con la pareja lo que nos gusta y lo que no nos gusta.

Mejoraremos de esta forma la confianza en pareja y la seguridad personal. Sin malentendidos.

No es una buena comunicación sexual:

  • Fingir: Fingir placer, fingir que nos gusta algo que no nos gusta. Fingir es mentir.
  • No pedir: Esperar que sea la pareja que “acierte” con lo que esperamos.
  • No hablar ni antes, ni durante, ni después del sexo por miedo a molestar al otro, por pensar que no hace falta, por pensar que no es apropiado,..

Porqué por mucho que nos queramos o nos conozcamos, sólo uno mismo puede saber con certeza cómo se siente exactamente y que desea en cada momento.

 

 Eva Juni. Psicóloga y Sexóloga clínica

 

 

/
JoomSpirit